Ipsos, Insight y Patients Advocacy Support revelaron mediante un estudio cómo las organizaciones civiles conforman un sistema de salud paralelo en México. Esta red atiende padecimientos de alto impacto para cubrir vacíos operativos del sector público y garantizar la supervivencia de los pacientes.
CIUDAD DE MÉXICO, 24 DE SEPTIEMBRE DE 2026. — El más reciente análisis sobre la infraestructura sanitaria mexicana expone una realidad ineludible para miles de personas. Las instituciones no gubernamentales asumen responsabilidades críticas frente a las deficiencias del modelo estatal, conformando un sistema de salud paralelo que resulta vital para el país. Por consiguiente, los pacientes con enfermedades complejas encuentran refugio en estas agrupaciones cuando enfrentan barreras institucionales para su atención.
Lo que debes saber:
- Evaluación del sector público: El 91% de las organizaciones civiles califica la atención gubernamental como deficiente o muy deficiente ante el desabasto.
- Impacto en la supervivencia: Las asociaciones lograron un 99% de supervivencia en 789 casos de cáncer ginecológico gracias a sus propios modelos.
- Fuentes de financiamiento: El 89% de los recursos económicos operativos provienen de donativos o patrocinios emitidos directamente por el sector privado.
Desafíos estructurales en el sistema de salud paralelo mexicano
De igual forma, las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) enfrentan retos monumentales para sostener sus operaciones diarias. El estudio señala que los principales obstáculos incluyen la falta de medicamentos, la escasez de personal capacitado y las largas esperas para diagnósticos certeros.
Asimismo, el 80% de estas agrupaciones reporta que los tiempos de espera institucionales han aumentado significativamente. En consecuencia, el 87% advierte que el acceso a tratamientos para enfermedades de alto costo presenta fallas severas que comprometen los resultados clínicos de la población.
Frente a este panorama, entidades expertas como Insight y Patients Advocacy Support (PAS) documentan que la intervención civil va más allá de la asistencia directa. Las asociaciones proveen acompañamiento psicológico, rehabilitación, transporte y albergue para subsanar integralmente las carencias estatales.
“Es momento de dejar de percibir a las organizaciones de la sociedad civil como un apoyo complementario al sistema de salud y comenzar a reconocerlas como verdaderas aliadas estratégicas”.— Fernando Álvarez Kuri, Senior Business Director de Ipsos en México.
Incidencia en políticas públicas y el futuro del ecosistema sanitario
Por consiguiente, la exigencia actual de las asociaciones trasciende la búsqueda de financiamiento para enfocarse en la participación activa dentro de las decisiones gubernamentales. Aunque el 73% afirma ser escuchado, los representantes advierten que esto no se traduce en una capacidad real para moldear las políticas públicas vigentes.
Para transformar esta dinámica operativa, el 96% de las agrupaciones propone crear un Registro Nacional de Pacientes segmentado por patología. Igualmente, el 87% demanda establecer rutas de atención claras que agilicen tanto el diagnóstico temprano como el acceso sostenido a tratamientos especializados.
Finalmente, la integración formal de estas organizaciones representa una oportunidad invaluable para potenciar la infraestructura nacional. Al adoptar la experiencia acumulada del sistema de salud paralelo, el país podría asegurar una atención digna y equitativa para las comunidades más vulnerables.




