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Los ESRS son los estándares europeos de información sobre sostenibilidad. Indican qué y cómo deben reportar las empresas sujetas a la directiva CSRD. Su rasgo distintivo es la doble materialidad, que mira tanto el impacto de la empresa como el efecto de la sostenibilidad en sus finanzas.
¿Qué son los ESRS?
Los ESRS (Estándares Europeos de Información sobre Sostenibilidad) son el conjunto de normas técnicas que detallan cómo reportar la sostenibilidad bajo la directiva CSRD de la Unión Europea. Los desarrolla el EFRAG y se basan en la doble materialidad, es decir, en el impacto de la empresa y en los riesgos financieros que enfrenta.
Los ESRS y la directiva CSRD
Los ESRS no funcionan solos. Van de la mano de la CSRD, la directiva europea que obliga a ciertas empresas a reportar su sostenibilidad. En esta relación, los papeles están claros. La CSRD define quién debe reportar. Los ESRS, en cambio, definen cómo hacerlo. Por eso se les considera el manual técnico del reporte europeo.
La doble materialidad, su eje
El rasgo más característico de los ESRS es la doble materialidad. Este principio obliga a mirar en dos direcciones. Por un lado, el impacto de la empresa sobre la sociedad y el ambiente. Por otro, el efecto de los temas de sostenibilidad sobre las finanzas de la propia empresa. Así, el reporte ofrece una visión completa y no se queda a medias.
La estructura de los ESRS
Los ESRS se organizan en dos grupos. Primero, las normas transversales, que fijan los requisitos generales para cualquier empresa. Después, las normas temáticas, repartidas en tres áreas: ambiental, social y de gobernanza. Entre ellas figuran temas como el cambio climático, la fuerza laboral o la conducta empresarial. De este modo, abarcan toda la agenda ESG con un mismo lenguaje.

Qué cambió con el paquete Ómnibus
En marzo de 2026 entró en vigor el llamado paquete Ómnibus, una reforma que buscó simplificar el reporte europeo. Como resultado, el número de empresas obligadas bajó de forma drástica: la CSRD se enfocó en las grandes compañías, con más de 1,000 empleados y más de 450 millones de euros de facturación. Además, se recortó buena parte de los datos exigidos y se aplazaron varios plazos.
Sin embargo, un punto se mantuvo intacto: la doble materialidad sigue siendo obligatoria. En otras palabras, hubo simplificación, pero no marcha atrás. La demanda de información de sostenibilidad, de hecho, sigue creciendo por parte de inversionistas, bancos y grandes clientes.
¿Afectan los ESRS a las empresas mexicanas?
Aunque los ESRS son europeos, su alcance cruza fronteras. Por un lado, las empresas de fuera de la Unión Europea con ingresos altos en Europa pueden quedar obligadas. Por otro, muchas compañías mexicanas son proveedoras de grandes empresas europeas. Por eso, a menudo deben aportar datos de sostenibilidad para la cadena de valor de sus clientes. Además, los ESRS son cada vez más compatibles con las NIIF S1 y S2 del ISSB, lo que facilita reportar bajo varios marcos a la vez.
Europa marca el estándar más exigente
Los ESRS son, hoy, uno de los marcos de reporte más completos del mundo. Aun después de la simplificación, mantienen un alto nivel de exigencia y comparabilidad. Para las empresas, entenderlos resulta útil incluso fuera de Europa. De hecho, marcan una tendencia que el resto del mundo observa de cerca. Y, en un mercado global, hablar el idioma de los ESRS abre puertas. Forman parte, junto a otros estándares, de los marcos para crear reportes de sostenibilidad.





