Grupo Cotemar México
Sura
Saber Nutrir
Artículos RSEAprendiendo RSENet Zero: qué es, definición, importancia, cómo lograrlo y ejemplos

Net Zero: qué es, definición, importancia, cómo lograrlo y ejemplos

Última actualización:

El Net Zero, o cero neto, es el equilibrio entre los gases de efecto invernadero que una empresa o país libera y los que retira de la atmósfera. La ciencia pide alcanzarlo hacia 2050 para frenar el cambio climático. Para lograrlo, primero hay que reducir; compensar es el último paso.

Hablar de Net Zero se volvió central en cualquier conversación sobre clima y empresas. De hecho, hoy marca la meta a la que apuntan gobiernos, ciudades y compañías de todo el mundo. El concepto se apoya en otros que quizá ya conoces, como la huella de carbono y los gases de efecto invernadero. A continuación te explicamos qué es el Net Zero, por qué importa, cómo se logra paso a paso y qué empresas ya avanzan hacia él.

¿Qué es el Net Zero?

El Net Zero es el estado en el que una organización reduce sus emisiones de gases de efecto invernadero tanto como es posible y neutraliza el resto con remociones de carbono. En la práctica, significa reducir cerca del 90 % de las emisiones y equilibrar solo el residuo que no se puede eliminar. Por eso no es lo mismo que compensar; primero se reduce y luego se neutraliza lo mínimo restante.

Net Zero, carbono neutral y neutralidad climática: ¿son lo mismo?

Es una confusión común, así que conviene aclararla. Los tres términos se parecen, pero tienen alcances distintos, como muestra la tabla.

ConceptoQué significaEnfoque
Net Zero (cero neto)Reducir cerca del 90 % de las emisiones y neutralizar solo el residualReducción primero, base científica
Carbono neutralCompensar las emisiones, a veces sin reducirlas antesCompensación
Neutralidad climáticaEquilibrar todos los gases de efecto invernadero y otros impactosMás amplio que el CO2

En resumen, el Net Zero es el más exigente. Primero pide reducir de verdad. Después, deja la compensación solo para lo que no se puede evitar.

Por qué importa el Net Zero

La razón es directa: evitar lo peor del cambio climático. De hecho, la ciencia es clara sobre lo que está en juego. Según el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), para limitar el calentamiento a 1,5 °C el mundo debe reducir sus emisiones cerca del 45 % hacia 2030, respecto a 2010, y alcanzar el cero neto alrededor de 2050.

Además, el compromiso ya es global. De acuerdo con la Coalición por el Cero Neto de la ONU, las metas nacionales de cero neto cubren hoy el 88 % de las emisiones mundiales, el 92 % del PIB y el 89 % de la población. En otras palabras, el Net Zero dejó de ser una idea de nicho para volverse la dirección del planeta.

Del Acuerdo de París al Net Zero

Conviene saber de dónde viene la meta. En 2015, casi todos los países firmaron el Acuerdo de París con un objetivo común: mantener el calentamiento global muy por debajo de 2 °C y, de ser posible, en 1,5 °C. De ahí nació la urgencia del cero neto.

Después, la ciencia tradujo esa promesa en una ruta concreta. Para no superar los 1,5 °C, el mundo debe equilibrar sus emisiones a mediados de siglo. Así, el Net Zero se volvió la forma práctica de cumplir el Acuerdo de París. En otras palabras, es la meta que conecta la política climática con la acción de cada empresa.

Qué dice la ciencia: las metas para 2030 y 2050

El camino tiene dos grandes hitos. Primero, frenar el aumento de emisiones esta década. Después, equilibrarlas a mitad de siglo. La tabla resume las metas científicas.

Te puede interesar:  Ejemplos de código de ética: cláusulas modelo y cómo redactarlas
HorizonteMeta científica para 1,5 °C
2030Reducir las emisiones globales cerca del 45 % respecto a 2010
2050Alcanzar el cero neto de CO2 a nivel mundial

Por eso la próxima década es decisiva. De hecho, el IPCC señaló que el mundo aún puede reducir a la mitad sus emisiones para 2030, pero el tiempo apremia. Así, cada año de retraso encarece y dificulta la meta.

Los Alcances 1, 2 y 3 de las emisiones

Para llegar al Net Zero, primero hay que saber de dónde vienen las emisiones. En concreto, se clasifican en tres alcances.

  • Alcance 1: emisiones directas de fuentes propias, como calderas, hornos o flota vehicular.
  • Alcance 2: emisiones indirectas por la energía comprada, sobre todo la electricidad.
  • Alcance 3: emisiones de toda la cadena de valor, como proveedores, transporte y uso de los productos. Suelen ser las más grandes.

Además, el Alcance 3 es el más difícil de medir, porque depende de terceros. Por eso muchas empresas empiezan por los Alcances 1 y 2 y, después, abordan el 3 con sus proveedores.

Reducir y remover: las dos palancas del Net Zero

El cero neto se apoya en dos palancas, y el orden entre ellas importa. La primera y más importante es reducir. En concreto, significa emitir menos gracias a la eficiencia, la energía limpia y el rediseño de productos y procesos.

La segunda palanca es remover. Es decir, retirar de la atmósfera el carbono que ya no se puede evitar, con soluciones naturales, como reforestar, o tecnológicas, como la captura directa. Sin embargo, las remociones solo cubren el residuo final, no el grueso de las emisiones. Por eso una empresa seria reduce primero y remueve al final. De este modo evita el atajo de compensar todo sin cambiar nada.

El inventario de GEI: el punto de partida

Antes de reducir, hay que medir. Por eso el primer paso real hacia el Net Zero es el inventario de gases de efecto invernadero, es decir, el cálculo de la huella de carbono de la empresa. Sin esa base, cualquier meta es solo un deseo.

En concreto, el inventario suma las emisiones de los tres alcances y las expresa en toneladas de CO2 equivalente. Después, ese número se vuelve el año base contra el que se mide el avance. Así, la empresa sabe de dónde parte y cuánto debe bajar. De hecho, conviene repetir el cálculo cada año para seguir el progreso con datos, no con suposiciones.

Cómo lograr el Net Zero paso a paso

Pasar de la meta a la acción es más fácil con un orden claro. Estos seis pasos guían a cualquier empresa.

  1. Mide tu huella de carbono en los tres alcances.
  2. Fija metas de corto y largo plazo alineadas con 1,5 °C.
  3. Reduce primero: eficiencia energética, energía limpia y rediseño de procesos.
  4. Descarboniza la cadena de valor, sobre todo el Alcance 3.
  5. Neutraliza solo el residuo con remociones de carbono de alta integridad.
  6. Reporta y verifica el avance con datos asegurados.

En concreto, el orden importa. Primero se reduce y, al final, se neutraliza lo mínimo. Por eso compensar sin reducir no cuenta como Net Zero.

El papel de las metas basadas en ciencia

Fijar una meta al azar no sirve. Por eso existen las metas basadas en ciencia, que parten de cuánto debe bajar el planeta sus emisiones. La referencia global es la iniciativa Science Based Targets (SBTi), que valida los objetivos de las empresas.

De hecho, la SBTi se volvió el estándar de facto. Para conocer cómo fijar y validar una meta climática creíble, revisa nuestra guía sobre la SBTi y las metas basadas en ciencia. Así tu empresa evita el greenwashing y gana credibilidad ante clientes e inversionistas.

Te puede interesar:  Reconocimiento Don Lorenzo Servitje al Empresario Joven con Liderazgo y Responsabilidad Social 2019

Cómo se reporta el avance hacia el Net Zero

Medir es solo el inicio; también hay que comunicar. Cada vez más marcos piden divulgar metas y planes de transición climática. Por ejemplo, las recomendaciones del TCFD y las normas NIIF S2 del ISSB exigen reportar riesgos y objetivos de clima.

Además, en México las Normas de Información de Sostenibilidad ya piden divulgar indicadores ambientales. Por eso conviene conectar tu estrategia de Net Zero con el calendario de obligaciones ESG en México. De este modo, una sola medición sirve para varios reportes.

Ejemplos: quién avanza hacia el Net Zero

El movimiento ya es masivo. Primero, más de 9.000 empresas se sumaron a la campaña Race to Zero de la ONU, junto con miles de ciudades e instituciones. Después, la SBTi validó a su empresa número 10.000 en enero de 2026, una señal del ritmo de adopción.

Además, el avance se nota en las grandes corporaciones. De hecho, 1.245 empresas del listado Forbes Global 2000 ya fijaron metas de cero neto, frente a apenas 417 a finales de 2020. En otras palabras, en pocos años el Net Zero pasó de excepción a norma entre las líderes del mercado.

Errores comunes en el camino al Net Zero

Aun con buena intención, las empresas tropiezan. El error más frecuente es compensar antes de reducir. En realidad, el Net Zero exige lo contrario: primero recortar emisiones y dejar la compensación solo para el residuo.

Otro fallo típico es ignorar el Alcance 3, que suele ser la mayor parte de la huella. Finalmente, muchas empresas anuncian una meta sin un plan ni datos que la respalden. Así, el objetivo queda en el papel y alimenta el greenwashing.

Net Zero y la transición energética

No hay Net Zero sin energía limpia. De hecho, la quema de combustibles fósiles es la mayor fuente de emisiones del planeta. Por eso la transición energética es el motor del cero neto.

En la práctica, esto implica cambiar carbón, petróleo y gas por fuentes renovables, como la solar y la eólica. Además, exige electrificar el transporte y la industria. Así, cada kilovatio limpio que sustituye a uno sucio acerca la meta. Por lo tanto, la energía y el clima avanzan de la mano. Además, la energía limpia suele salir más barata con el tiempo, así que la transición también cuida el bolsillo. De este modo, descarbonizar la matriz energética beneficia al planeta y a las cuentas de la empresa por igual.

Beneficios de avanzar hacia el Net Zero

Más allá del clima, el cero neto trae ventajas de negocio. Primero, reduce costos, porque la eficiencia y la energía limpia bajan el gasto a mediano plazo. Después, mejora el acceso a financiamiento, ya que los bancos valoran las metas verificadas. Además, fortalece la reputación frente a clientes e inversionistas.

También prepara a la empresa para el futuro. De hecho, las exigencias de reporte climático crecen cada año. Por eso, quien avanza hoy llega con ventaja a la regulación de mañana. En suma, descarbonizar y competir dejaron de ser objetivos opuestos.

Transición justa: que nadie quede atrás

El camino al Net Zero debe ser también justo. En concreto, la transición justa busca que el cambio hacia una economía baja en carbono no deje sin empleo ni sin oportunidades a los trabajadores y las comunidades que dependen de los sectores contaminantes.

Por eso, una buena estrategia de cero neto piensa en las personas, no solo en las toneladas. Así, acompaña a quienes deben cambiar de oficio y reparte de forma equitativa los costos y beneficios de la descarbonización.

Te puede interesar:  Responsabilidad Social de MCM Telecom organiza 2ª Carrera Atlética con Causa

Preguntas frecuentes

¿Qué es el Net Zero?

Es el equilibrio entre los gases de efecto invernadero que se emiten y los que se retiran de la atmósfera. Implica reducir cerca del 90 % de las emisiones y neutralizar solo el residuo. La ciencia pide alcanzarlo hacia 2050 para limitar el calentamiento a 1,5 °C.

¿Cuál es la diferencia entre Net Zero y carbono neutral?

El Net Zero exige reducir primero la mayor parte de las emisiones y neutralizar solo el residual, con base científica. El carbono neutral, en cambio, suele basarse en compensar, a veces sin reducir antes. Por eso el Net Zero es un compromiso más exigente.

¿Para cuándo hay que llegar al Net Zero?

La ciencia pide alcanzar el cero neto global de CO2 alrededor de 2050. Antes, hacia 2030, las emisiones mundiales deben bajar cerca del 45 % respecto a 2010. Esa es la ruta para mantener el calentamiento en 1,5 °C, según el IPCC.

¿Cómo puede una empresa lograr el Net Zero?

Primero mide su huella de carbono en los tres alcances. Después fija metas alineadas con la ciencia y reduce sus emisiones con eficiencia y energía limpia. Por último, neutraliza solo el residuo con remociones de alta integridad y reporta su avance con datos verificados.

¿Qué son los Alcances 1, 2 y 3?

Son las categorías de emisiones de una organización. El Alcance 1 cubre las fuentes propias. El Alcance 2, la energía comprada. El Alcance 3 abarca toda la cadena de valor y suele ser el más grande y difícil de medir.

¿El Net Zero es obligatorio para las empresas?

Hoy es voluntario para la mayoría. Sin embargo, cada vez más clientes, inversionistas y normas de reporte piden metas y planes de transición climática. Por eso muchas empresas adoptan el Net Zero por estrategia, no solo por convicción ambiental.

¿Net Zero y cero emisiones son lo mismo?

No del todo. El cero neto admite un residuo de emisiones que se neutraliza con remociones. El cero absoluto, en cambio, implicaría no emitir nada. El Net Zero es la meta realista y respaldada por la ciencia para la mayoría de los sectores.

¿Qué papel juega la compensación en el Net Zero?

Un papel limitado y final. La compensación solo aplica al residuo que no se puede eliminar, y debe usar créditos de alta integridad. Nunca sustituye a la reducción real. Por eso compensar sin reducir no se considera Net Zero.

Conclusión: el Net Zero es la meta del clima

En suma, el Net Zero es el destino que marca la ciencia para frenar el cambio climático. Reducir primero, neutralizar al final y demostrar el avance con datos: ese es el camino. Por eso conviene que las empresas empiecen hoy, no mañana. Cada año cuenta, y los primeros pasos —medir y reducir— rinden frutos pronto. Además, avanzar temprano evita correr cuando la regulación apriete. En el fondo, el Net Zero no es solo una meta climática: también es una forma de hacer la empresa más eficiente, más sólida y más preparada para el futuro. Para dar el primer paso técnico, conoce cómo medir tu huella de carbono y cómo fijar una meta basada en ciencia con la SBTi.

Fuentes citadas

Artículos

5 Estrategias clave para implementar un modelo de turismo regenerativo

La transformación hacia un modelo regenerativo permite a la industria turística no solo reducir su impacto, sino restaurar activamente los ecosistemas y comunidades locales.

El valor oculto de los bosques tropicales como generadores de lluvia

Los bosques tropicales no solo almacenan carbono, sino que son inmensos generadores de lluvia esenciales para la agricultura. Su capacidad para producir humedad sostiene cultivos a miles de kilómetros de distancia, convirtiendo su conservación en una necesidad económica crucial para evitar sequías devastadoras.

12 Ejemplos de Sostenibilidad: Casos reales que Sí Funcionan

Los ejemplos de sostenibilidad son acciones concretas que equilibran economía, ambiente y bienestar social. Aparecen en la energía, las empresas, las ciudades, la alimentación y el hogar. En 2024 las renovables sumaron 585 GW nuevos, según IRENA, el mayor salto anual desde el año 2000.

7 principios de empoderamiento de la mujer: qué son los WEPs y cómo adherirse

Los 7 principios de empoderamiento de la mujer, conocidos como WEPs, son el marco que ONU Mujeres y el Pacto Mundial crearon en 2010. Orientan a las empresas en materia de igualdad de género. Además, adherirse es gratuito y requiere la firma de la dirección general.

La confianza digital como motor de la estrategia de marketing en 2026

En 2026, la confianza digital se ha consolidado como el activo más valioso para las empresas que buscan una personalización efectiva. La ética de datos y la transparencia en el uso de la información son ahora los pilares que definen la reputación corporativa y el éxito en la conversión de clientes.
Editorial RSyS
Editorial RSyS
Somos una plataforma de comunicación y difusión de la RSE y Sustentabilidad, que ofrece servicios de asesoría y consultoría en temas afines para el sector social, educativo y empresarial.

Natura reporta 90% de envases con atributos de impacto positivo

Natura informó que 90% de sus envases tiene atributos de impacto positivo, al ser reutilizables, recargables, reciclables o compostables, y que alcanzó 30.1% de plástico reciclado, superando con un año de anticipación su meta de 25%. La compañía lo expuso en México por el Clima 2026.

Ejemplos de desigualdad legal: casos ante la ley y en la justicia

La desigualdad legal ocurre cuando la ley trata distinto a las personas. También cuando su acceso a la justicia depende de su dinero, su lengua o su condición. Esta guía reúne ejemplos de ayer y de hoy, explica sus formas y muestra qué revelan los datos oficiales de México.

Ejemplos de desigualdad educativa: casos, causas y datos de México

La desigualdad educativa hace que el lugar de nacimiento, el ingreso familiar o la lengua materna definan cuánto aprende una persona. Esta guía reúne ejemplos claros y explica sus causas. También muestra qué revelan los datos oficiales de México y qué acciones ayudan a cerrar las brechas.