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El Pacto Mundial de las Naciones Unidas es la mayor iniciativa de sostenibilidad empresarial del mundo. Pide a las organizaciones alinear su operación con diez principios sobre derechos humanos, trabajo, medio ambiente y anticorrupción, y rendir cuentas de sus avances cada año.
¿Qué es el Pacto Mundial de las Naciones Unidas?
El Pacto Mundial es una iniciativa voluntaria de Naciones Unidas. Invita a empresas y organizaciones a alinear sus estrategias con diez principios universales, que abarcan cuatro áreas: derechos humanos, normas laborales, medio ambiente y lucha contra la corrupción. Las entidades adheridas se comprometen, además, a informar cada año sobre sus avances.
Conviene precisar su naturaleza desde el inicio. No es una certificación ni un sello, y tampoco una norma con requisitos auditables. Más bien es un marco de compromiso público con una obligación concreta de reporte.
Origen: de Davos al lanzamiento formal
Aquí conviene ser especialmente preciso con las fechas, ya que suelen confundirse.
- 31 de enero de 1999. El entonces Secretario General de Naciones Unidas propuso la iniciativa en un discurso ante el Foro Económico Mundial, en Davos. En ese momento fue una propuesta, no un lanzamiento.
- 26 de julio de 2000. Después, el Pacto Mundial se lanzó oficialmente en la sede de Naciones Unidas, en Nueva York, con alrededor de cincuenta empresas fundadoras.
- 2004. Por último, se crea la Oficina del Pacto Mundial dentro de la propia ONU.
El contexto de aquel arranque explica su diseño. En efecto, surgió como respuesta a la preocupación por los efectos de la actividad empresarial sobre los derechos humanos, los derechos laborales y el medio ambiente. El mercado global, además, estaba cada vez más integrado.
Los 10 principios del Pacto Mundial
En concreto, cada principio se apoya en un instrumento internacional preexistente. Eso le da fundamento normativo.
Derechos humanos
Basados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
- Apoyar y respetar la protección de los derechos humanos reconocidos internacionalmente.
- Asegurarse de no ser cómplices de vulneraciones de esos derechos.
Normas laborales
Basadas en la Declaración de la Organización Internacional del Trabajo relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo.
- Apoyar la libertad de asociación y el reconocimiento efectivo del derecho a la negociación colectiva.
- Eliminar toda forma de trabajo forzoso u obligatorio.
- Abolir de manera efectiva el trabajo infantil.
- Eliminar la discriminación en materia de empleo y ocupación.
Medio ambiente
Basados en la Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, de 1992.
- Aplicar un enfoque preventivo frente a los retos ambientales.
- Promover iniciativas que fomenten una mayor responsabilidad ambiental.
- Alentar el desarrollo y la difusión de tecnologías respetuosas con el medio ambiente.
Anticorrupción
Basado en la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción.
- Trabajar contra la corrupción en todas sus formas, incluidas la extorsión y el soborno.
El décimo principio se incorporó después que los nueve primeros. Ocurrió cuando la corrupción se reconoció como un obstáculo de primer orden para el desarrollo.
Los objetivos de la iniciativa
Por su parte, el Pacto Mundial persigue dos finalidades complementarias.
La primera consiste en incorporar los diez principios a las actividades de la organización, tanto en su país de origen como en todas sus operaciones.
La segunda consiste en impulsar acciones que apoyen los objetivos más amplios de Naciones Unidas. Hoy esa referencia son los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030. Estos sustituyeron a los Objetivos de Desarrollo del Milenio, que concluyeron en 2015.
Para lograrlo, además, la iniciativa ofrece formación, diálogos sobre políticas públicas, participación en redes locales y alianzas para proyectos concretos.
La Comunicación de Progreso: la obligación que define la adhesión
Este es el mecanismo que distingue al Pacto Mundial de una simple declaración de intenciones. Sin embargo, es también el que más se omite al explicarlo.
Cada entidad adherida debe presentar cada año una Comunicación de Progreso, donde describe las medidas adoptadas para aplicar los diez principios y los resultados obtenidos. Ese documento es público y queda disponible en la plataforma de la iniciativa.
La consecuencia del incumplimiento es concreta: la organización que no presenta su comunicación queda excluida de la lista de participantes activos. Es decir, la adhesión no es permanente y se pierde por omisión.
Por lo tanto, esa obligación de reporte es lo que convierte al Pacto Mundial en un compromiso verificable y no en una simple firma. Sin ella, la iniciativa sería solo una declaración.
Cómo se adhiere una organización
El proceso consta de pocos pasos. Además, está abierto a más perfiles de los que suele suponerse.
- Verificar la elegibilidad. Pueden adherirse empresas de cualquier tamaño y también organizaciones no empresariales, como asociaciones civiles, universidades, ciudades y organismos del sector público.
- Presentar una carta de compromiso firmada por la máxima autoridad ejecutiva de la organización.
- Después, completar el registro en la plataforma de la iniciativa.
- Cubrir la contribución anual, cuyo monto varía según los ingresos de la organización. Existen esquemas diferenciados para entidades pequeñas y no empresariales.
- Asimismo, presentar la primera Comunicación de Progreso dentro del plazo establecido.
- Por último, vincularse a la red local del país correspondiente, que acompaña la implementación.
El segundo paso importa más de lo que parece. La firma corresponde a quien encabeza la organización. Así se asegura que el compromiso cuente con respaldo del máximo nivel y no quede confinado a un área.
Alcance actual y redes locales
La iniciativa ha crecido de forma sostenida desde aquellas cincuenta empresas fundadoras. De hecho, al cumplir veinticinco años reunía más de 20,000 empresas y alrededor de 3,000 participantes no empresariales en más de 160 países.
Su estructura se apoya, además, en redes locales. Son instituciones presentes en cada país que agrupan a las entidades adheridas y organizan formación, foros y proyectos conjuntos. México cuenta con una red local activa, que articula la participación de las organizaciones mexicanas.
Ahora bien, las cifras de participación cambian con frecuencia. Por eso conviene consultar la plataforma oficial para conocer el dato vigente.
Críticas y límites
Además, un tratamiento riguroso debe recoger las objeciones, que llevan años planteadas.
- Carácter no vinculante. Ninguna autoridad sanciona a una empresa adherida que no avance, más allá de la exclusión de la lista.
- Riesgo de uso reputacional. Existe la preocupación de que algunas organizaciones se adhieran para asociarse con el prestigio de Naciones Unidas sin modificar sus prácticas.
- Autoevaluación sin verificación externa. Asimismo, la Comunicación de Progreso la redacta la propia organización y no requiere auditoría independiente.
- Asimetría entre firmantes. Por último, una empresa pequeña y una corporación multinacional asumen el mismo compromiso formal, con capacidades de implementación muy distintas.
Nada de esto invalida la iniciativa. En cambio, sí obliga a leer la condición de firmante como un punto de partida y no como una acreditación de desempeño. La pregunta pertinente ante una organización adherida es qué dicen sus comunicaciones de progreso, no cuándo firmó.
Su relación con otros marcos
Por otra parte, el Pacto Mundial funciona como paraguas de varias iniciativas que desarrollan sus principios en ámbitos específicos.
Por ejemplo, los 7 principios de empoderamiento de la mujer, creados junto con ONU Mujeres, desarrollan el sexto principio. Otras iniciativas abordan la acción climática, el agua o la lucha contra el trabajo forzoso.
Además, el trabajo hecho para el Pacto Mundial suele alimentar los reportes de sostenibilidad de la organización, porque los indicadores que exige coinciden en buena medida con los de los marcos de divulgación. Por eso forma parte del andamiaje habitual de cualquier estrategia de responsabilidad social empresarial.
Preguntas frecuentes sobre el Pacto Mundial
¿Cuándo se creó el Pacto Mundial?
Se propuso el 31 de enero de 1999, en un discurso del entonces Secretario General ante el Foro Económico Mundial de Davos. Sin embargo, su lanzamiento oficial ocurrió el 26 de julio de 2000, en la sede de la ONU en Nueva York. Lo hizo con alrededor de cincuenta empresas fundadoras.
¿Cuáles son los 10 principios del Pacto Mundial?
Se agrupan en cuatro áreas. Dos tratan de derechos humanos, cuatro de normas laborales, tres de medio ambiente y uno de anticorrupción. Además, cada uno se apoya en un instrumento previo: la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la Declaración de la OIT, la Declaración de Río y la Convención contra la Corrupción.
¿Qué es la Comunicación de Progreso?
Es el informe anual que toda entidad adherida debe presentar, donde describe las medidas adoptadas para aplicar los diez principios y los resultados obtenidos. Es público y queda disponible en la plataforma de la iniciativa. No presentarlo implica quedar excluido de la lista de participantes activos.
¿Adherirse al Pacto Mundial tiene costo?
Sí. Las organizaciones adheridas realizan una contribución anual cuyo monto varía según sus ingresos. Además, existen esquemas diferenciados para entidades pequeñas y no empresariales. Esa contribución financia la operación de la iniciativa y la de sus redes locales en cada país.
¿El Pacto Mundial es una certificación?
No. No es una certificación, un sello ni una norma auditable. Se trata de un compromiso público con diez principios, acompañado de una obligación anual de reporte que la propia organización redacta. Por lo tanto, la adhesión no acredita desempeño, sino disposición a informar sobre él.
Qué significa realmente ser firmante
Adherirse al Pacto Mundial no dice mucho por sí mismo. Lo que dice algo son las comunicaciones de progreso. Es decir, si existen, si se presentan a tiempo, si contienen datos comparables entre años y si reconocen también lo que no se logró.
Esa es, por lo tanto, la vara con la que conviene leer el compromiso de cualquier organización adherida. También explica por qué la iniciativa tiene sentido. Un marco voluntario sin obligación de reporte sería una declaración; con ella, se convierte en un registro público que cualquiera puede consultar y contrastar.
Fuentes consultadas
- Naciones Unidas, comunicado sobre el lanzamiento del Pacto Mundial, 26 de julio de 2000: https://www.un.org/spanish/milenio/np4milenio.htm
- Pacto Global, red local, 25 aniversario del Pacto Global de las Naciones Unidas: https://www.pactoglobal.uy/25-aniversario-de-pacto-global-de-las-naciones-unidas/




