El Protocolo de Montreal es el acuerdo que logró frenar el daño a la capa de ozono. Esta guía explica qué regula, cómo cambió con sus enmiendas, qué calendarios fija para cada país, cómo se financia, qué resultados tiene y qué obligaciones implica para México y sus empresas.
¿Qué es el Protocolo de Montreal?
El Protocolo de Montreal es el tratado internacional que controla la producción y el consumo de las sustancias que agotan la capa de ozono, como los CFC, los halones y los HCFC. Se adoptó el 16 de septiembre de 1987, entró en vigor en 1989 y es el primer tratado ambiental ratificado por todos los países.
Su nombre completo es Protocolo de Montreal relativo a las Sustancias que Agotan la Capa de Ozono. Funciona como el instrumento operativo del Convenio de Viena para la Protección de la Capa de Ozono, adoptado en 1985, que estableció el marco general de cooperación.
Ambos instrumentos suman 198 Partes, es decir, todos los Estados miembros de las Naciones Unidas más otras Partes reconocidas (Secretaría del Ozono, PNUMA). Su objetivo es proteger la capa de ozono, el filtro natural que absorbe la radiación ultravioleta más dañina del Sol.
Origen del Protocolo de Montreal
Durante la década de 1970, la investigación científica advirtió que los clorofluorocarbonos, usados en refrigeradores, aerosoles y espumas, podían destruir el ozono de la estratosfera. Sin embargo, en ese momento no existía ninguna regla internacional que limitara su uso.
El Convenio de Viena de 1985 reconoció el problema y comprometió a los países a cooperar, aunque sin metas concretas. Ese mismo año se publicó la evidencia del agujero de ozono sobre la Antártida, lo que aceleró las negociaciones.
Dos años después, el Protocolo de Montreal convirtió ese compromiso general en obligaciones medibles: listas de sustancias controladas, calendarios de reducción y mecanismos de seguimiento.
Sustancias que controla el Protocolo de Montreal
El Protocolo regula decenas de sustancias químicas agrupadas por familias. Estas son las más relevantes:
| Sustancia | Usos principales | Situación |
|---|---|---|
| Clorofluorocarbonos (CFC) | Refrigeración, aerosoles, espumas y solventes | Eliminados en todo el mundo |
| Halones | Extintores de incendios | Eliminados en todo el mundo |
| Tetracloruro de carbono y metilcloroformo | Solventes industriales | Eliminados en todo el mundo |
| Bromuro de metilo | Fumigación agrícola | Eliminado, salvo excepciones para usos críticos y de cuarentena |
| Hidroclorofluorocarbonos (HCFC) | Refrigeración y aire acondicionado | En eliminación; los países en desarrollo deben concluir en 2030 |
| Hidrofluorocarbonos (HFC) | Sustitutos de los HCFC en refrigeración | En reducción gradual desde la Enmienda de Kigali |
Los HFC no dañan la capa de ozono, pero son gases de efecto invernadero muy potentes. Por eso se sumaron al tratado, que así amplió su alcance hacia el clima.
Enmiendas del Protocolo de Montreal
El Protocolo se diseñó para ajustarse a medida que avanzara la ciencia. Por eso se ha modificado con cinco enmiendas, además de varios ajustes que aceleraron los calendarios:
| Enmienda | Año | Qué añadió |
|---|---|---|
| Londres | 1990 | Nuevas sustancias controladas y la base del Fondo Multilateral para apoyar a los países en desarrollo |
| Copenhague | 1992 | Control de los HCFC y del bromuro de metilo |
| Montreal | 1997 | Sistemas de licencias para importar y exportar sustancias controladas |
| Beijing | 1999 | Control de la producción de HCFC y de nuevas sustancias |
| Kigali | 2016 | Reducción gradual de los HFC, en vigor desde 2019 |
La Enmienda de Kigali es la más reciente y la de mayor impacto climático. En la práctica, convirtió un tratado sobre la capa de ozono en una herramienta contra el calentamiento global.
Calendarios para países desarrollados y en desarrollo
El Protocolo distingue entre países desarrollados y países en desarrollo. Estos últimos, conocidos como Partes del Artículo 5, reciben más tiempo para cumplir y apoyo financiero para hacerlo.
| Obligación | Países desarrollados | Países en desarrollo (Grupo 1, incluye a México) |
|---|---|---|
| Eliminación de los HCFC | 2020, con un margen de 0.5% para servicio de equipos hasta 2030 | 2030, con un margen promedio de 2.5% anual para servicio hasta 2040 |
| Congelamiento del consumo de HFC | Reducción desde 2019 | 2024 |
| Meta final de reducción de HFC | 85% en 2036 | 80% en 2045 |
Además, un pequeño grupo de países en desarrollo con climas muy cálidos, el Grupo 2, tiene un calendario de HFC más largo. En su caso, el congelamiento llega en 2028 y la reducción de 85%, en 2047 (PNUMA, calendario de reducción de los HFC).
Fondo Multilateral para la Aplicación del Protocolo de Montreal
El Fondo Multilateral financia la transición de los países en desarrollo hacia tecnologías sin sustancias controladas. Opera desde 1991 y se renueva cada tres años con aportaciones de los países desarrollados.
Su presupuesto para el periodo 2024–2026 es de 965 millones de dólares, frente a 160 millones en su primer periodo (Fondo Multilateral). Con esos recursos se pagan proyectos de conversión industrial, capacitación de técnicos y fortalecimiento de las oficinas nacionales de ozono.
Este mecanismo es una de las claves del éxito del tratado. A diferencia de otros acuerdos ambientales, vincula cada obligación con recursos concretos para cumplirla.
Resultados del Protocolo de Montreal
Los resultados se pueden medir. Según la evaluación científica más reciente, casi el 99% de las sustancias prohibidas que agotan la capa de ozono ya se eliminó (OMM, 2023).
Gracias a ello, la capa de ozono se recupera desde alrededor del año 2000. Si se mantienen las políticas actuales, volverá a los valores de 1980 hacia 2040 en la mayor parte del mundo, hacia 2045 en el Ártico y hacia 2066 en la Antártida.
El beneficio también alcanza al clima. Muchas de las sustancias eliminadas eran gases de efecto invernadero potentes, y el cumplimiento de la Enmienda de Kigali evitaría entre 0.3 y 0.5 °C de calentamiento hacia 2100.
¿En qué se diferencia del Protocolo de Kioto y del Acuerdo de París?
Los tres son tratados ambientales de las Naciones Unidas, pero atienden problemas distintos y funcionan de manera diferente.
| Rasgo | Protocolo de Montreal | Protocolo de Kioto | Acuerdo de París |
|---|---|---|---|
| Año de adopción | 1987 | 1997 | 2015 |
| Problema que atiende | Agotamiento de la capa de ozono (y HFC por su efecto climático) | Cambio climático | Cambio climático |
| Qué regula | Producción y consumo de sustancias específicas | Emisiones de gases de efecto invernadero | Metas nacionales de reducción de emisiones |
| Quién tiene metas obligatorias | Todas las Partes, con calendarios diferenciados | Solo los países desarrollados | Todas las Partes, con metas que define cada país |
| Financiamiento | Fondo Multilateral ligado a cada obligación | Mecanismos de mercado | Compromisos de financiamiento climático |
En resumen, el Protocolo de Kioto y el Acuerdo de París buscan reducir emisiones en general, mientras que el Protocolo de Montreal elimina sustancias concretas con plazos fijos. Esa precisión explica buena parte de su eficacia.
Obligaciones de México ante el Protocolo de Montreal
México fue el primer país en aceptar formalmente el Protocolo de Montreal, el 31 de marzo de 1988. También es Parte del Convenio de Viena desde 1987 y aceptó todas las enmiendas, incluida la de Kigali, el 25 de septiembre de 2018.
Como país en desarrollo del Grupo 1, México debe cumplir dos calendarios principales:
- HCFC: eliminación completa en 2030, con un margen promedio de 2.5% anual solo para el servicio de equipos existentes hasta 2040.
- HFC: consumo congelado desde 2024 y reducciones escalonadas de 10% en 2029, 30% en 2035, 50% en 2040 y 80% en 2045, frente a su línea base.
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) coordina el cumplimiento, con proyectos financiados por el Fondo Multilateral en refrigeración y aire acondicionado. Además, el comercio exterior de estas sustancias requiere licencias, como establece la Enmienda de Montreal.
Qué implica el Protocolo de Montreal para las empresas
Aunque el tratado obliga a los gobiernos, sus efectos llegan a cualquier empresa que use equipos de refrigeración, aire acondicionado o sistemas contra incendios. Estas son las implicaciones prácticas:
- Inventariar equipos y refrigerantes. Saber qué sustancia usa cada equipo permite anticipar su reemplazo.
- Planear la sustitución de equipos con HCFC. Conforme se acerca 2030, el refrigerante para darles servicio será más escaso y caro.
- Elegir alternativas de bajo impacto climático. Al comprar equipos nuevos, conviene evitar refrigerantes HFC de alto potencial de calentamiento.
- Contratar técnicos certificados. El mantenimiento adecuado evita fugas y el uso de sustancias de origen ilegal.
- Reportar con rigor. Las empresas que preparan indicadores básicos de sostenibilidad (IBSO) deben revisar si aplica el indicador sobre sustancias que agotan la capa de ozono.
El Protocolo de Montreal como modelo de cooperación ambiental
El Protocolo de Montreal demuestra que un problema ambiental global puede resolverse cuando la ciencia, los gobiernos y la industria actúan con reglas claras. Sus calendarios precisos, su financiamiento y su capacidad de ajustarse explican por qué funcionó.
Su tarea, sin embargo, no ha terminado. La eliminación de los HCFC y la reducción de los HFC seguirán en marcha durante las próximas dos décadas. De su cumplimiento dependen tanto la recuperación de la capa de ozono como una parte del esfuerzo contra el cambio climático.
Fuentes consultadas
- Secretaría del Ozono, Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). Estado de ratificación del Convenio de Viena, el Protocolo de Montreal y sus enmiendas (2026)
- Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). The Kigali Amendment: HFC phase-down schedule
- Secretaría del Ozono (PNUMA). Decisión XIX/6 sobre la eliminación acelerada de los HCFC (2007)
- Fondo Multilateral para la Aplicación del Protocolo de Montreal. Acerca del Fondo y presupuestos por periodo de reposición
- Organización Meteorológica Mundial (OMM). La recuperación de la capa de ozono avanza según lo previsto, comunicado sobre la Evaluación científica del agotamiento del ozono 2022 (2023)




