La Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos (LGPGIR) regula los residuos en México, desde su generación hasta su disposición final. Además, reparte responsabilidades entre los tres órdenes de gobierno y obliga a las empresas a manejar y aprovechar sus residuos.
¿Qué es la LGPGIR?
La LGPGIR, o Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos, es la ley que regula en México la generación, el manejo, el aprovechamiento y la disposición final de los residuos. Se publicó en el Diario Oficial de la Federación en 2003 y su reforma más reciente es de enero de 2026.
Su objetivo es prevenir la contaminación y proteger la salud. Para lograrlo, la ley clasifica los residuos, define qué autoridad se encarga de cada tipo y fija obligaciones para quienes los generan, transportan y tratan. Por eso, es la referencia básica para cualquier empresa que produzca residuos en el país.
Los principios de la LGPGIR
En primer lugar, la ley parte de una idea central: es mejor evitar un residuo que tratarlo. Por eso, ordena la gestión en una jerarquía:
- Prevenir la generación de residuos.
- Reutilizar materiales y productos.
- Reciclar y aprovechar los materiales.
- Valorizar, es decir, recuperar el valor de los residuos, incluso como energía.
- Disponer de forma segura solo lo que no se puede aprovechar.
Además, establece la responsabilidad compartida: productores, distribuidores, consumidores, empresas de manejo y autoridades responden juntos por los residuos. Así, ninguno puede trasladar todo el problema a otro.
Los tres tipos de residuos y quién los regula
La LGPGIR divide los residuos en tres grandes tipos. Cada uno queda a cargo de un nivel de gobierno distinto:
| Tipo de residuo | Qué incluye | Autoridad responsable |
|---|---|---|
| Residuos sólidos urbanos (RSU) | Los que se generan en casas y en la vía pública, o los similares de comercios y oficinas | Municipios |
| Residuos de manejo especial (RME) | Los de procesos productivos que no son peligrosos ni urbanos, y los de grandes generadores de residuos urbanos | Estados |
| Residuos peligrosos (RP) | Los que son corrosivos, reactivos, explosivos, tóxicos, inflamables o biológico-infecciosos | Federación, a través de la Semarnat |
Además, esta división tiene consecuencias prácticas. Por ejemplo, una empresa puede tener que tramitar permisos municipales, estatales y federales a la vez, según los residuos que genere. El pilar sobre los residuos explica cada tipo con ejemplos.
Los planes de manejo
Por otra parte, el plan de manejo es uno de los instrumentos centrales de la ley. Se trata del documento en el que un generador, productor o importador explica cómo reducirá, recolectará, aprovechará y dispondrá de ciertos residuos.
Además, la ley obliga a elaborar planes de manejo para algunos residuos peligrosos, para los residuos de manejo especial y para productos que, al desecharse, se vuelven residuos de manejo complejo. Por ejemplo, el portal analiza el caso de los residuos electrónicos, que requieren un manejo especial por sus componentes.
Generadores de residuos peligrosos: categorías y obligaciones
La ley clasifica a quienes producen residuos peligrosos según la cantidad que generan al año. Según la Semarnat, los umbrales son estos:
| Categoría | Residuos peligrosos al año |
|---|---|
| Microgenerador | Hasta 400 kilogramos |
| Pequeño generador | Desde 400 kilogramos y menos de 10 toneladas |
| Gran generador | 10 toneladas o más |
Así, a mayor generación, más obligaciones. En general, un generador debe:
- Registrarse como generador de residuos peligrosos ante la autoridad.
- Llevar bitácoras de generación y de almacenamiento temporal.
- Usar manifiestos de entrega, transporte y recepción, para asegurar la trazabilidad.
- Contratar empresas autorizadas para el transporte, el tratamiento y la disposición.
- Contar con un plan de manejo, cuando la ley lo exige.
En el caso de los grandes generadores, además, se suman obligaciones como el seguro ambiental y la Cédula de Operación Anual.
¿Cómo cambió la LGPGIR con la Ley General de Economía Circular?
El 19 de enero de 2026 se publicó la Ley General de Economía Circular, y el mismo decreto reformó la LGPGIR. Sin embargo, la nueva ley no sustituye al régimen de residuos, sino que lo complementa.
En la práctica, ambas leyes funcionan juntas. Por un lado, la LGPGIR sigue regulando la clasificación, el manejo y la disposición de los residuos. Por otro, la ley de economía circular agrega la responsabilidad extendida del productor, que hace al fabricante o importador responsable del producto durante todo su ciclo de vida. Además, esa responsabilidad se aplica de forma complementaria a la responsabilidad compartida que ya establecía la LGPGIR.
Por eso, se espera que los planes de manejo se alineen cada vez más con criterios de valorización y trazabilidad. Los detalles dependerán del Reglamento y de los acuerdos por sector que aún están pendientes.
La gestión de residuos en México, en cifras
Sin embargo, la ley convive con una infraestructura limitada. De acuerdo con el INEGI, con datos de 2022, en México se recolectaron en promedio 108,146 toneladas diarias de residuos sólidos urbanos. Sin embargo, solo 5,661 toneladas diarias llegaron a plantas de tratamiento.
Además, apenas 62 de los 2,475 municipios y alcaldías reportaron centros de acopio, es decir, 2.5%. En otras palabras, la responsabilidad que la ley asigna a los municipios choca con una capacidad desigual para cumplirla.
¿Qué sanciones contempla la LGPGIR?
En general, el incumplimiento de la ley puede derivar en sanciones administrativas que aplica la autoridad ambiental. Entre ellas están las multas, la clausura temporal o definitiva de instalaciones, el arresto administrativo y la suspensión o revocación de permisos y autorizaciones.
Además, el daño causado por un mal manejo de residuos obliga a reparar o remediar los sitios contaminados. En los casos más graves, como el depósito ilegal de residuos peligrosos, también puede haber responsabilidad penal.
Cómo cumplir con la LGPGIR en una empresa
Por eso, una empresa puede ordenar su cumplimiento con estos pasos:
- Identificar sus residuos, incluida la basura de oficinas y comedores, y clasificarlos como urbanos, de manejo especial o peligrosos.
- Calcular cuánto genera al año para saber en qué categoría de generador está.
- Hacer sus registros ante el municipio, el estado o la Semarnat, según el tipo de residuo.
- Elaborar y registrar sus planes de manejo cuando la ley lo exige.
- Contratar solo a empresas autorizadas y conservar manifiestos y bitácoras.
- Prepararse para la economía circular, con metas de reducción, reúso y reciclaje.
La gestión de residuos en Latinoamérica
Por su parte, México no es el único país que actualiza sus leyes de residuos. En Latinoamérica, varios países combinan normas de gestión de residuos con esquemas de responsabilidad extendida del productor, en especial para envases y aparatos eléctricos y electrónicos.
Sin embargo, el reto regional es similar al mexicano. Según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (2018), un tercio de los residuos urbanos de América Latina y el Caribe aún termina en basurales a cielo abierto o en el medio ambiente. Por eso, la ley es solo el primer paso: también hacen falta infraestructura, financiamiento y cultura de separación.
La LGPGIR es la base legal de la gestión de residuos en México
La LGPGIR lleva más de dos décadas como el marco que ordena qué se hace con los residuos en México. Con la llegada de la economía circular, su papel cambia: además de controlar los residuos, ahora debe ayudar a que vuelvan a la economía.
Para las empresas, cumplir con la ley ya no basta con contratar a un recolector. Al contrario, implica conocer sus residuos, reducirlos y prepararse para responder por sus productos durante todo su ciclo de vida, como lo plantea la economía circular.
Fuentes consultadas
- Cámara de Diputados. Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos, historial de publicación y reformas (2003-2026).
- Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales. Generadores de residuos peligrosos por categoría (2017).
- INEGI. Estadísticas a propósito del Día Mundial del Medio Ambiente, datos del Censo Nacional de Gobiernos Municipales y Demarcaciones Territoriales 2023 (2025).
- Cámara de Diputados. Ley General de Economía Circular (2026).
- Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente. Un tercio de los residuos de América Latina y el Caribe termina en basurales o en el medio ambiente (2018).




