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La iniciativa de Nestlé México Cero Residuos marca un parteaguas ambiental al asegurar que sus 14 fábricas dejarán de enviar desperdicios a los rellenos sanitarios. Mediante la economía circular, la organización revaloriza los materiales y optimiza sus recursos.
CIUDAD DE MÉXICO, 22 DE AGOSTO DE 2016. — El cuidado del medio ambiente requiere acciones tangibles que modifiquen los procesos industriales tradicionales. En este sentido, la meta de Nestlé México Cero Residuos demuestra que es posible integrar los desperdicios a nuevos ciclos productivos, evitando que terminen sepultados y generando un impacto positivo en las comunidades donde operan.
El impacto real del plan Nestlé México Cero Residuos
Asimismo, el volumen de basura que la empresa ha evitado generar durante la última década equivale a los desechos de cinco días enteros en toda la Ciudad de México. Este resultado refleja una planificación profunda para hacer más eficientes las operaciones de manufactura en el país.
Por consiguiente, la caldera de biomasa instalada en la Fábrica de Cafés de Toluca ilustra perfectamente esta transición. Al utilizar los restos de café como combustible, el complejo logra cubrir la mitad de su demanda de vapor y recorta una tercera parte de su requerimiento de gas.
“Los principales logros de los más de mil millones de pesos invertidos en los últimos cinco años para mejorar el desempeño ambiental en nuestras 14 fábricas es la disminución del 37 por ciento del consumo de energía”.— Francis Pérez, Director de Creación de Valor Compartido de Nestlé México.
Cadenas de valor y productividad en el campo
Por otra parte, este enfoque de mejora continua ha permeado hacia el campo, elevando considerablemente la productividad de las parcelas de cacao. Las cooperativas aliadas registran eficiencias operativas que se han traducido en una derrama económica superior a los 12 millones de pesos.
Finalmente, estas acciones reafirman el compromiso de integrar la sostenibilidad en cada etapa de la cadena de suministro. El modelo actual equilibra la producción a gran escala con la conservación de los recursos naturales para las futuras generaciones.





