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La responsabilidad social pública redefine la relación ética entre las instituciones gubernamentales y la ciudadanía mediante una gestión transparente orientada a fortalecer la Agenda 2030.
CIUDAD DE MÉXICO, 22 DE FEBRERO DE 2017. — Responsabilidad social pública establece un nuevo paradigma en la gestión institucional al integrar preocupaciones sociales y ambientales en las operaciones del Estado para consolidar el desarrollo sostenible y los derechos humanos de toda la población.
La evolución de la gestión ética y la corresponsabilidad ciudadana
Asimismo, el concepto trasciende a la iniciativa privada para involucrar directamente a los gobiernos y a la ciudadanía en la solución de problemas complejos. De igual forma, la colaboración entre los diferentes actores sociales ayuda a combatir la corrupción y la impunidad en las instituciones públicas. Por otra parte, la transparencia se consolida como el eje rector para recuperar la confianza de la sociedad en sus representantes.
“La responsabilidad social es la integración voluntaria, por parte de las organizaciones o empresas, de las preocupaciones sociales y ambientales en sus operaciones y en sus relaciones con sus interlocutores.”— Josep Maria Canyelles, Experto en Responsabilidad Social.
Desafíos institucionales frente a la crisis de gobernanza
Finalmente, las instituciones públicas enfrentan el reto imperativo de transitar hacia esquemas de actuación más participativos. En conclusión, contar con gobiernos eficaces y ciudadanos comprometidos garantiza sociedades más justas ante los desafíos del entorno actual.





