Estudiantes mexicanos reciben apoyo de Ford Resiliency para desarrollar proyectos de sostenibilidad en México que responden a sequías y contaminación, transformando residuos en soluciones agrícolas y habitacionales para comunidades vulnerables del país.
CIUDAD DE MÉXICO, 27 DE AGOSTO DE 2026. — El talento universitario en el país acaba de demostrar que las problemáticas locales pueden transformarse en motores de desarrollo social. Tres equipos de estudiantes resultaron ganadores de la edición 2026 del Ford Community Resiliency Student Challenge, un programa impulsado a nivel global por Ford Philanthropy en alianza con Enactus. La iniciativa busca canalizar la innovación académica hacia respuestas concretas ante riesgos ambientales y vulnerabilidades sociales, consolidando así la presencia de iniciativas de sostenibilidad de Ford Resiliency en México.
Innovación estudiantil enfocada en la sostenibilidad de Ford Resiliency en México
De igual forma, el proceso de selección evaluó 64 propuestas en el país, destacando ideas orientadas a la economía circular y la conservación de recursos estratégicos. Las iniciativas galardonadas abordaron problemas críticos como la proliferación de lirio acuático, el desecho de plástico y la contaminación del agua por aceites usados.
Asimismo, la ceremonia de premiación tuvo lugar en el Centro Citibanamex, donde cada uno de los tres equipos recibió un fondo de 5 mil dólares destinado a escalar el impacto de sus intervenciones en sus respectivas regiones.
“Esta iniciativa evolucionó para reflejar la confianza en el talento universitario y en su capacidad para desarrollar propuestas que fortalezcan a sus comunidades frente a los retos del futuro”.— Portavoz Corporativo, Coordinación de Programas de Ford Philanthropy.

Soluciones locales desarrolladas por jóvenes para el desarrollo comunitario
Por otra parte, entre los proyectos destacados se encuentra ÑuShield, desarrollado por la Universidad Tecnológica de la Mixteca, que procesa el lirio acuático de la presa San Francisco Yosocuta en Oaxaca para crear un biomulch agrícola biodegradable. Esta acción protege el agua consumida por más de 80 mil personas y apoya la economía de agricultores locales.
De la misma manera, alumnos de la Universidad Tecnológica de Tehuacán crearon Plastitejas, convirtiendo plástico reciclado en láminas duraderas para techos en viviendas expuestas a climas severos. En Tamaulipas, el equipo de Universidad TecMilenio Campus Guadalupe transformó aceite comestible usado en jabón biodegradable para evitar la contaminación de ríos.
Finalmente, tras la entrega de reconocimientos, los jóvenes recorrieron las instalaciones del Centro Global de Tecnología y Negocios (GTBC) de Ford en el Estado de México, donde recibieron capacitación sobre empleabilidad y herramientas preparatorias para su integración al sector profesional.





