La eficiencia hídrica de PepsiCo México ha permitido transformar el riego agrícola e industrial en cuencas clave del país. Estas acciones reflejan cómo el ahorro de agua y la tecnología fortalecen la seguridad alimentaria frente a la creciente presión sobre los recursos.
CIUDAD DE MÉXICO, 26 DE AGOSTO DE 2026. — Cada plato servido guarda una travesía que arranca en la tierra y necesita de un elemento vital para concretarse. En el marco de la Semana Mundial del Agua, transformar la producción agrícola exige soluciones sostenibles ante el reto climático. De esta forma, la eficiencia hídrica de PepsiCo México demuestra cómo la innovación en el campo optimiza el recurso sin descuidar la productividad alimentaria.
Tecnología en el campo y la eficiencia hídrica de PepsiCo México
Asimismo, el uso de riego por goteo y sensores monitoreados con inteligencia artificial guían las decisiones agrícolas. Estas herramientas permiten saber cuándo regar con precisión. Gracias a ello, en los campos de papa de la compañía, el consumo de agua cayó 30% en una década.
Por consiguiente, los procesos en plantas industriales adoptaron esquemas de recuperación y reciclaje interno. Este esfuerzo redujo en 70% el consumo operativo. Cuidar la huella hídrica exige cambios en cada etapa productiva.
“Antes de llegar a nuestra mesa, cada alimento depende de una cadena de valor en la que el agua es un recurso fundamental. Por ello, en PepsiCo México trabajamos para integrar una gestión más eficiente del agua, desde el campo y nuestras operaciones hasta las comunidades donde tenemos presencia. Nuestro enfoque es generar resultados medibles que contribuyan a fortalecer la disponibilidad y resiliencia hídrica en los territorios donde operamos”.— Leonor Quiroz, Directora Sr. de Comunicación Corporativa e Impacto Social de PepsiCo México.
Alianzas estratégicas por la resiliencia en cuencas vulnerables
Por otra parte, el trabajo conjunto con Kilimo y Nuup impulsó la gestión en las cuencas Bravo San Juan, San Fernando y Moctezuma. Productores locales reciben guía técnica y análisis del clima para sus parcelas.
En conclusión, esta colaboración generó el ahorro de 472,356 m³ de agua en 236 hectáreas agrícolas, logrando reducciones del consumo de hasta 57% en casos específicos. Proteger este recurso asegura el bienestar comunitario y el futuro alimentario.





