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El Centro Mexicano para la Filantropía inauguró el VIII Encuentro Latinoamericano de Empresas Socialmente Responsables en un foro clave de debate. La organización busca trazar una agenda regional que consolide políticas de autorregulación y resuelva los retos de sostenibilidad en el sector privado.
CIUDAD DE MÉXICO, 7 DE MAYO DE 2015. — El Centro Mexicano para la Filantropía en conjunto con sus aliados estratégicos inauguró de manera oficial el VIII Encuentro Latinoamericano de Empresas Socialmente Responsables. Este espacio congrega a más de mil ejecutivos de diversas industrias con el fin de dialogar sobre retos y compromisos hacia un mejor futuro. El evento busca que los líderes corporativos definan el rumbo de su gestión comercial, por lo que Cemefi abre debate latinoamericano sobre retos urgentes de responsabilidad social corporativa para generar un valor compartido que impacte de forma directa en sus comunidades.
La evolución y retos de la agenda regional de responsabilidad social
A quince años de haber diseñado el Distintivo ESR, los directivos de la organización señalaron que este indicador se transformó en una herramienta de cultura empresarial. Lo que al inicio representaba una visión de negocios novedosa, hoy funciona para distinguir a los ciudadanos corporativos que participan de manera activa en la construcción del bien público.
“La verdadera libertad no significa hacer todo lo que uno quiere sino definir sus propios límites en un marco de respeto a la dignidad humana. La responsabilidad social no puede ser un conjunto de normas, leyes o mandatos de un tercero, sino una autorregulación y una convicción de generar riqueza para el bien público.”— Bernardo del Toro, Conferencista de la Fundación Avina.
Ética y bienestar humano en el centro del ecosistema corporativo
Por otra parte, los especialistas compartieron que la riqueza empresarial debe medirse por su capacidad de cuidar los servicios ecosistémicos sin destruir el entorno. Asimismo, los paneles de discusión advirtieron que la salud mental de los colaboradores será un pilar crítico en el futuro laboral. En conclusión, las organizaciones necesitan un compromiso ético profundo para lidiar batallas de interés público y contrarrestar problemáticas sociales de forma colectiva.





