Última actualización:
Boehringer Ingelheim se unió con Reforestemos México para plantar miles de árboles en el Nevado de Toluca. La iniciativa busca mitigar las enfermedades respiratorias asociadas a la mala calidad del aire, demostrando cómo Boehringer Ingelheim rehabilita Nevado Toluca para sanar ecosistemas.
CIUDAD DE MÉXICO, 3 DE JUNIO DE 2015. — La calidad del aire que respiramos se ha convertido en un desafío de salud pública ineludible, obligando a las organizaciones a tomar medidas reales frente a la crisis climática. En este contexto, Boehringer Ingelheim rehabilita Nevado Toluca como parte de una estrategia integral que trasciende la simple filantropía corporativa. A través de la iniciativa de largo plazo conocida como Reforestar para Respirar, la compañía busca ofrecerle un nuevo aliento a las comunidades que enfrentan el impacto diario de la contaminación industrial y urbana.
El impacto social mientras Boehringer Ingelheim rehabilita Nevado Toluca
Asimismo, la pérdida constante de cubierta forestal agrava la huella de carbono y acelera el desarrollo de afecciones pulmonares graves en la población vulnerable. Ciudades cercanas como Monterrey, Guadalajara, Toluca y el Distrito Federal enfrentan un costo humano y económico altísimo debido a las emisiones tóxicas acumuladas en la atmósfera.
Por consiguiente, la alianza estratégica establecida con la asociación civil Reforestemos México resultó un paso fundamental para ejecutar un esfuerzo ambiental verdaderamente efectivo. Durante intensas jornadas operativas, los equipos lograron plantar miles de pinos endémicos de la especie Montezumae en los terrenos pertenecientes al Ejido Santa María del Monte.
De igual forma, este despliegue en terreno involucró a cerca de mil ochocientos colaboradores que decidieron donar su tiempo, energía y esfuerzo físico a la causa ambiental. La meta del proyecto no es solo colocar árboles en la tierra, sino asegurar su desarrollo pleno mediante técnicas adecuadas que beneficien directamente a la comunidad rural de la región.
“Plantamos pinos, donamos artículos básicos a las comunidades vulnerables y generamos empleos que beneficiarán a cerca de 40 familias durante 3 años, tiempo en que se estima los árboles dejarán de ser biomasa y empezarán producir conos como semilleros”.— Luis Carlos Pérez, Director de Asuntos Corporativos de Boehringer Ingelheim México.
Visión a largo plazo para un ecosistema vulnerable
Por otra parte, la preservación de esta gigantesca fábrica natural de agua resulta crítica, ya que el nevado suministra una porción significativa del consumo hídrico de todo el centro del país. El mantenimiento constante de los ejemplares plantados, que incluye la construcción de brechas cortafuegos y zanjas trinchera, será monitoreado sistemáticamente para asegurar un alto índice de supervivencia.
Finalmente, la recuperación activa de estos ecosistemas degradados demuestra que el trabajo conjunto entre empresas, organizaciones y comunidades es indispensable para construir un entorno sano. Inversiones ambientales sostenidas de este calibre no solo capturan toneladas de dióxido de carbono, sino que siembran un nivel de conciencia necesario para el futuro.





