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La multinacional Nestlé invierte 410 millones de dólares para inaugurar la primera Nestlé planta cero agua Jalisco. Esta innovación tecnológica extrae el líquido de la leche, evitando usar la red pública local y donando el excedente a las comunidades cercanas.
LAGOS DE MORENO, 21 DE OCTUBRE DE 2014. — Pensar en una fábrica que opere sin abrir la llave del agua parece ciencia ficción, pero hoy es una realidad que alivia la presión sobre los recursos naturales. Con la apertura de la nueva Nestlé planta cero agua Jalisco, la industria alimentaria cambia las reglas del juego. La instalación aprovecha la humedad intrínseca de la leche fresca para realizar todos sus procesos operativos, prescindiendo por completo del suministro hídrico del municipio.
Innovación sostenible en la Nestlé planta cero agua Jalisco
Asimismo, el proceso funciona como un ciclo cerrado donde cada gota recuperada sirve para enfriar máquinas, limpiar áreas de trabajo o regar los jardines de las instalaciones. El sistema diseñado por la firma suiza es tan eficiente que incluso genera un volumen sobrante, el cual se entrega directo al municipio para que la población pueda aprovecharlo.
Por otra parte, este avance técnico requirió unos 50 millones de pesos provenientes de una inyección de capital mucho mayor. El grueso de los 410 millones de dólares anunciados por la corporación en el Foro Económico Mundial servirá para levantar otra fábrica en la localidad de Ocotlán, impulsando el desarrollo productivo en la región.
“Nestlé no va a estar conectada a la red de agua potable. Compran leche y la procesarán para hacerla polvo y ya tienen la innovación tecnológica para obtener agua de ahí y no demandarla al municipio; y al contrario, darle el excedente”.— José Palacios Jiménez, Titular de la Secretaría de Desarrollo Económico.
Impacto económico y beneficios para la comunidad local
De igual forma, la derrama económica en la zona rural se traduce en oportunidades palpables y a largo plazo para las familias productoras. Se calcula que surgirán alrededor de 700 empleos directos y más de tres mil indirectos, además de que los ganaderos de la región tendrán la certeza de vender y colocar mayores volúmenes diarios.
En conclusión, las nuevas líneas operativas permitirán exportar hasta el 40% de los cereales y alimentos procesados hacia distintos mercados de Latinoamérica. Queda claro que el crecimiento industrial y la rentabilidad financiera pueden ir de la mano con la preservación ambiental cuando existe la firme convicción de invertir en tecnología limpia.





