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El corporativo refuerza su estrategia ambiental a través de un programa donde Grupo México conserva Lobo Gris y rescata especies locales dentro del parque ecológico Cananea. Estas acciones integrales pretenden restaurar el equilibrio de la biodiversidad en Sonora.
CANANEA, 4 DE AGOSTO DE 2015. — La preservación de la biodiversidad es un desafío que requiere acciones tangibles y sostenidas para generar un impacto real en los ecosistemas vulnerables. En este escenario, la empresa impulsa un modelo de resguardo para la flora y fauna local a través de unidades de protección ambiental. Estas medidas cobran un sentido de urgencia en el territorio donde Grupo México conserva Lobo Gris para garantizar la continuidad genética de especies que enfrentan serias amenazas. Actualmente, el parque ecológico Cananea dispone de 300 hectáreas exclusivas para cobijar la vida silvestre.
El impacto real cuando Grupo México conserva Lobo Gris en su hábitat
Asimismo, la trayectoria de este rescate marcó un hito histórico en abril de 2013, cuando el parque presenció el primer nacimiento en cautiverio de 11 crías de esta especie. Este acontecimiento motivó a la corporación a estructurar y blindar su programa de protección hacia el Lobo Gris Mexicano, una iniciativa ambiental que comenzó a gestarse desde el año 2008.
Por consiguiente, hoy existen ocho especímenes habitando tranquilamente en una Unidad de Manejo Ambiental de 1.3 hectáreas, diseñada específicamente para replicar las condiciones de la vida silvestre. Un comité internacional de expertos supervisa permanentemente la genealogía, salud y desarrollo integral de estos mamíferos para evitar riesgos en su adaptación.
“El Lobo Gris Mexicano ha sido protegido y adoptado como la especie insignia, reconociendo profundamente su valor biológico para el ecosistema y la riqueza natural del país”.— Representante Ambiental, Dirección de Desarrollo Sostenible de Grupo México.
Extensión de la protección forestal y la fauna silvestre en la región
Por otra parte, la experiencia exitosa permitió incorporar a nuevas especies locales que también requieren monitoreo y apoyo, como es el caso del guajolote de Gould. Las inversiones se orientaron hacia su reproducción y posterior liberación responsable en la zona de Cananea, logrando un reintegro positivo en la Reserva Forestal Nacional Ajos-Bavispe.
Finalmente, el rescate animal camina de la mano con fuertes programas de reforestación para garantizar entornos ricos en nutrientes y refugio. La empresa amplió sustancialmente la capacidad de sus invernaderos en Sonora, alcanzando una producción anual de 4.4 millones de ejemplares, lo que afianza su compromiso con la recuperación de los ecosistemas mexicanos.





