Organizaciones como UNETE, Cemefi y la Mesa de Educación en Emergencias México debatieron sobre la integración ética de la inteligencia artificial y el cierre de brechas tecnológicas en las escuelas públicas, buscando garantizar el derecho a la educación.
CIUDAD DE MÉXICO, 17 DE JUNIO DE 2026. — Expertos se reunieron en Casa Cemefi para explorar los retos y oportunidades de la tecnología en el aula. El conversatorio puso sobre la mesa si la inteligencia artificial y las plataformas digitales están reduciendo las desigualdades existentes o si, por el contrario, están creando nuevas distancias en el acceso al conocimiento.
Desafíos ante la falta de infraestructura y el uso ético de la IA
Asimismo, el encuentro evidenció una realidad alarmante: gran parte de las escuelas públicas carece de conectividad básica y aulas de medios. Esta falta de recursos impide que miles de estudiantes aprovechen las herramientas tecnológicas gratuitas disponibles en el mercado.
Por otra parte, la irrupción acelerada de la inteligencia artificial ha tomado por sorpresa a los sistemas pedagógicos. En este sentido, organizaciones como UNETE han comenzado a capacitar a docentes para que adopten la tecnología de manera reflexiva, siempre priorizando el pensamiento crítico sobre la automatización.
“No hay tecnologías neutras, así que la guía plantea cómo la IA nos tiene que orientar para que vivamos en sociedades justas”.— Gabriela Rodríguez Blanco, Representante de Educación de la Unesco.

Hacia una articulación efectiva entre sociedad civil y gobierno
Finalmente, los panelistas coincidieron en que el futuro de la educación requiere alianzas intersectoriales más robustas. La colaboración entre la sociedad civil y el sector privado es valiosa, pero resulta insuficiente sin la participación activa de las autoridades gubernamentales.
En conclusión, es necesario pasar de la respuesta ante emergencias a una estructura sólida de trabajo que defina cómo la tecnología puede garantizar el derecho a la educación en cualquier contexto. La tecnología debe servir a las personas, no desplazarlas.





