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La Fundación AXA y la organización Un Kilo de Ayuda impulsan la transformación social en el Estado de México mediante el primer Centro Integral Demostrativo, enfocado en el desarrollo comunitario sostenible y la nutrición de la infancia temprana.
ACAMBAY, 22 DE NOVIEMBRE DE 2014. — La alianza estratégica entre Fundación AXA y la organización mexicana Un Kilo de Ayuda se materializó con la edificación del primer Centro Integral Demostrativo Casa de la mujer de Ganzdá, un espacio diseñado para apuntalar el crecimiento social local. Mediante este complejo se busca detonar el empoderamiento de las mujeres rurales en la región norte del Estado de México, colocándolas como el eje central de un esquema productivo y formativo de largo alcance.
El rol de las mujeres rurales en la transformación económica y la salud comunitaria
A través de esta infraestructura se proyecta combatir la desnutrición infantil que afecta a 427 menores de cinco años en la localidad. El inmueble se concibe como un núcleo de capacitación donde se impartirán talleres enfocados en salud, prevención de riesgos y desarrollo humano.
Asimismo, el complejo arquitectónico contará con un aula de clases, tres cubículos de atención, un salón de usos múltiples y una bodega operativa. Los usuarios dispondrán de un Huerto Integral Demostrativo que abarca una superficie de dos mil 500 metros cuadrados para la adopción de ecotecnias.
“Queremos empoderar a las mujeres rurales de esta localidad. Ellas juegan un papel fundamental en el progreso de las economías locales al contribuir con el desarrollo agrícola y mejorar la seguridad alimentaria, reduciendo la pobreza en su entorno”.— Ricardo Morán Guillaumín, Subdirector de Responsabilidad Corporativa de AXA Seguros.
Sostenibilidad alimentaria y alineación con los objetivos globales de desarrollo
Por otra parte, la intervención metodológica se encuentra respaldada por el Modelo Integral para el Desarrollo Infantil Temprano desarrollado por la organización civil. Esta estructura técnica permitirá establecer mediciones constantes sobre las capacidades adquiridas por los habitantes, con la finalidad de estandarizar la operación para futuras réplicas en otras latitudes del país.
Finalmente, la puesta en marcha de estas instalaciones agrícolas y educativas en Ganzdá, una zona categorizada como prioritaria debido a sus condiciones de marginación, busca alinearse de forma directa con los Objetivos de Desarrollo del Milenio, con especial énfasis en la erradicación de la pobreza extrema y el hambre.





