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UNICEF expuso los resultados de su labor humanitaria orientada a garantizar un desarrollo pleno para menores y adolescentes. Al presentar UNICEF su informe anual en México, la agencia destacó avances críticos en educación, prevención de violencia y atención a poblaciones vulnerables.
CIUDAD DE MÉXICO, 7 DE ABRIL DE 2016. — El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia dio a conocer el balance de sus actividades recientes para salvaguardar el bienestar de las nuevas generaciones. Mediante las cifras que aborda UNICEF en su informe anual en México, se comprende cómo el despliegue técnico y la empatía ciudadana logran generar transformaciones reales para miles de niños que enfrentan condiciones de pobreza extrema y exclusión social.
Avances de protección que detalla UNICEF en su informe anual en México
Asimismo, los equipos de terreno concentraron sus esfuerzos en frenar los abusos contra grupos altamente expuestos, como la niñez migrante no acompañada. UNICEF sumó esfuerzos con la Procuraduría de Protección de la Niñez para agilizar los procesos de asilo y mejorar los albergues.
Por consiguiente, garantizar el acceso a la educación básica operó como un escudo contra la marginación histórica en zonas rurales. Se impulsó la preparación frente a emergencias para estudiantes y profesores en regiones vulnerables de Jalisco, Michoacán y Nayarit.
De igual forma, la agencia exploró mecanismos tecnológicos innovadores como U-Report para dar voz propia a la juventud. Esta plataforma móvil conectó a miles de adolescentes para que expresaran sus verdaderas inquietudes e influyeran en el diseño de políticas gubernamentales.
“Nuestro trabajo parte de la base de que todos los niños, niñas y adolescentes tienen derecho a tener una oportunidad justa en la vida, sin distinguir sexo, raza o condición social”.— Isabel Crowley, Representante de UNICEF en México.
Movilización de recursos y alianzas corporativas
Finalmente, la organización logró movilizar más de 85 millones de pesos gracias a la solidaridad de la sociedad civil y el sector privado. Instituciones aliadas como Laboratorios Liomont, Grupo Financiero Santander y La Comer demostraron que el compromiso del sector empresarial es una pieza fundamental para financiar estos programas de supervivencia infantil.





