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Starbucks México lanza la sexta edición del Mes Mundial de Servicio Comunitario enfocada en la reinserción social y la mejora de espacios públicos en 59 comunidades de la República Mexicana mediante la participación activa de sus colaboradores y clientes.
CIUDAD DE MÉXICO, 31 DE MARZO DE 2016. — Starbucks México arranca este abril la sexta edición de su Mes Mundial de Servicio Comunitario, un esfuerzo que busca transformar el entorno de 59 comunidades vulnerables a lo largo del país. Esta iniciativa, que se despliega simultáneamente en los 66 países donde opera la compañía, trasciende el apoyo financiero tradicional para centrarse en la acción directa y el impacto social tangible. Con este programa, la empresa refuerza su compromiso con la Agenda 2030 y el desarrollo local mediante la participación voluntaria.
Acciones concretas por la calidad de vida
Finalmente, este año el programa se enfoca en la colaboración con la institución Pro Niños de la Calle y la activista Gabriela Perusquía. El objetivo es claro: promover la reinserción educativa y laboral de jóvenes en situación de calle. Asimismo, la compañía destinará esfuerzos a la rehabilitación de parques, escuelas y centros de atención para fomentar una convivencia sana.
“En Starbucks buscamos promover diariamente la conexión humana e interacción positiva entre nuestros partners, clientes y comunidades; tan solo en 2015 logramos impactar directamente a 573 mil personas. Además de contar con el apoyo de nuestros partners, invitamos nuevamente a nuestros clientes a que se sumen a esta iniciativa, no con recursos económicos, sino con tiempo y apoyo en actividades que logren un cambio permanente en las 59 comunidades vulnerables”.— Daniela Ortiz, directora de Mercadotecnia de Starbucks México.
Hacia una cultura de servicio permanente
De igual forma, la estrategia busca consolidar la cultura del voluntariado como un hábito cotidiano más allá de un evento anual. Por consiguiente, se han habilitado plataformas digitales donde los interesados pueden elegir proyectos específicos en sus localidades. En conclusión, el programa refleja cómo el sector privado puede articularse con la sociedad civil para generar cambios sociales profundos y duraderos en el tejido comunitario.





