La Science Based Targets initiative (SBTi) presentó una actualización a su directriz ambiental para facilitar que más compañías estructuren metas climáticas, flexibilizando las acciones de alcance 3 e integrando a las pymes en la cadena de valor global.
CIUDAD DE MÉXICO, 25 DE MAYO DE 2026. — La urgencia por frenar el cambio climático exige herramientas empresariales que sean ambiciosas pero aplicables a la realidad operativa. Bajo este contexto, la Science Based Targets initiative (SBTi) sometió a consulta pública una profunda revisión de su marco normativo. Este borrador busca transformar la manera en que el sector privado establece y valida sus compromisos, priorizando la reducción directa de gases contaminantes mediante el renovado estándar cero emisiones de SBTi.
Flexibilidad en el alcance 3 y el estándar cero emisiones de SBTi
Asimismo, el documento aborda frontalmente las emisiones de alcance 3, consideradas por la mayoría de las organizaciones como el mayor obstáculo técnico para descarbonizar sus redes productivas. La SBTi propone vías más ágiles y menos rígidas, sugiriendo vincular los objetivos ambientales a la contratación pública sostenible o a la generación de ingresos de la compañía.
Por consiguiente, esta nueva estrategia pone el foco directamente en los proveedores y en aquellos sectores con altas tasas de contaminación. El propósito es que las grandes corporaciones utilicen todo su peso comercial para impulsar prácticas más limpias que trasciendan los muros de sus propias fábricas.
“El marco revisado se basa en los últimos avances científicos sobre el clima, la normativa vigente y las opiniones del sector empresarial para apoyar a más empresas de todo el mundo a sumarse a los compromisos climáticos.”— Junta Directiva, Órgano Rector de la Science Based Targets initiative.
Reglas claras para pymes y mayor responsabilidad climática
De igual forma, el borrador separa las métricas del alcance 1 y 2, estableciendo la adopción obligatoria de electricidad baja en carbono para el año 2040. Esto obliga a los directivos a integrar la variable climática dentro de la planificación financiera y energética, dejando atrás la idea de que se trata solo de un ejercicio aislado de relaciones públicas.
Por otra parte, se simplifican de forma sustancial los requisitos para las pequeñas y medianas empresas (pymes) que operan en mercados emergentes. Esta decisión es vital para las economías en desarrollo, ya que evita que los pequeños proveedores queden excluidos del comercio global debido a la complejidad normativa.
En conclusión, este periodo de consulta pública definirá la próxima etapa de la gobernanza climática a nivel mundial. Al exigir un reporte constante y medible, la SBTi eleva las expectativas de rendición de cuentas, permitiendo a los inversores distinguir claramente entre las corporaciones que cumplen sus promesas y aquellas que solo se quedan en el discurso.





