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Alumnos del Instituto Cumbres Lomas transforman desechos vegetales en material biodegradable para toallas húmedas, logrando el primer lugar en el certamen universitario de la UNAM por su enfoque innovador y compromiso con el medio ambiente.
CIUDAD DE MÉXICO, 4 DE JUNIO DE 2026. — Un grupo de alumnos del Instituto Cumbres Lomas ha dado un paso adelante en la elaboración de textiles a partir de fibras vegetales, tras obtener el primer puesto en el XXII Concurso Universitario Feria de las Ciencias, la Tecnología y la Innovación organizado por la UNAM. Este proyecto destaca no solo por su diseño, sino por su propuesta de valor circular frente a los residuos industriales.
Transformando la basura en soluciones ecológicas
El equipo, integrado por Hugo Alejandro Silvestri Espinoza, Alonso López Olguín, Sergio Ángel Talavera Maldonado y Luis Santiago Mille Fragoso, presentó una alternativa viable para la industria de artículos de limpieza. La iniciativa propone eliminar los hidrocarburos en las toallas húmedas, reemplazándolos con materia prima vegetal que permite su disposición final en el drenaje o su transformación en composta sin generar daño ambiental.
Asimismo, el proyecto superó un riguroso proceso de selección que comenzó con la participación de más de 400 propuestas a nivel nacional. Tras una exhibición en el Patio de los Cedros de la Facultad de Arquitectura en Ciudad Universitaria, los estudiantes fueron reconocidos por su capacidad de aplicar principios de sostenibilidad en un producto de consumo masivo.
“El desarrollo de productos de limpieza libres de hidrocarburos en su composición, a partir de la obtención de material textil biodegradable para la fabricación de toallas húmedas, cuya composición vegetal será la materia prima que permita desecharlas al drenaje sin comprometer el medio ambiente ni el proceso de tratamiento de aguas residuales; incluso se podrán utilizar para hacer composta.”— Equipo investigador, Instituto Cumbres Lomas.
Impacto futuro y conciencia ambiental
Finalmente, este logro subraya la capacidad del talento joven mexicano para innovar en áreas críticas de la sostenibilidad. Los estudiantes expondrán próximamente los detalles de su proyecto en el PIBA (Premio Internacional Bachillerato Anáhuac), donde buscarán proyectar el impacto de su tecnología hacia nuevas aplicaciones en el mercado y su contribución a la economía circular.





