La Cámara Nacional de la Industria de Productos Cosméticos y del Cuidado Personal y del Hogar (CANIPEC) junto con el Consejo Consultivo del Agua (CCA) sellaron un convenio estratégico para potenciar la gestión sustentable del agua en México mediante proyectos de investigación y educación ambiental.
CIUDAD DE MÉXICO, 8 DE JULIO DE 2026. — La CANIPEC y el Consejo Consultivo del Agua han formalizado un convenio de colaboración técnica para enfrentar los retos hídricos del país. Esta alianza busca promover la gestión sustentable del agua en México integrando investigación científica, capacitación profesional y campañas de sensibilización ciudadana bajo un esquema de trabajo conjunto.
Compromiso industrial con la seguridad hídrica
Por consiguiente, ambas organizaciones pretenden desarrollar una agenda común que combine el conocimiento técnico del CCA con la capacidad operativa de las empresas afiliadas a la CANIPEC. Esta sinergia permitirá optimizar los procesos industriales y fomentar una cultura de eficiencia en el uso del recurso vital, atendiendo de manera directa uno de los desafíos más críticos para la sostenibilidad nacional.
Finalmente, el convenio contempla la creación de proyectos específicos que fortalezcan la transparencia y el compromiso de la industria del cuidado personal y del hogar con la preservación del medio ambiente y el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
“Para la industria de Cuidado Personal y del Hogar el agua es un recurso estratégico, presente en procesos, productos y el uso cotidiano de los mismos, por lo que las empresas innovan para optimizar cada etapa. Este convenio representa una oportunidad para fortalecer la colaboración con un aliado técnico de primer nivel, con quien podemos sumar esfuerzos para impulsar una cultura del uso responsable del agua”.— Carlos Berzunza Sánchez, presidente ejecutivo de CANIPEC.
Hacia una cultura hídrica responsable
Asimismo, el Consejo Consultivo del Agua aportará su visión independiente y su capacidad de incidencia en políticas públicas para asegurar que las iniciativas tengan un impacto medible. En conclusión, la alianza marca una ruta clara para que el sector productivo no solo se adapte a las exigencias regulatorias, sino que participe activamente en la construcción de soluciones para la seguridad hídrica a largo plazo en México.





