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La Fundación Modelo movilizó a cientos de personas en una jornada de voluntariado para rehabilitar los espacios públicos de la Magdalena Mixihuca, consolidando su modelo de valor compartido y compromiso ambiental mediante acciones reales de economía circular.
CIUDAD DE MÉXICO, 22 DE AGOSTO DE 2015. — Una intensa jornada de acción social transformó por completo las instalaciones del espacio público deportivo más relevante de la capital. Los Voluntarios Modelo, coordinados de forma conjunta por el Indeporte y la Fundación Modelo, se dieron cita desde las primeras horas de la mañana para pintar y restaurar dos kilómetros de rejas perimetrales en el corredor del Viaducto Río de la Piedad. Esta iniciativa forma parte de una estrategia integral que busca conectar las metas globales del negocio con un beneficio tangible para las comunidades locales.
Alianzas estratégicas por el medio ambiente en la Magdalena Mixihuca
Los ciudadanos que donaron su tiempo sumaron más de 1,300 horas de servicio comunitario durante el fin de semana. Asimismo, la convocatoria sumó el respaldo de figuras del deporte de alto rendimiento, como los medallistas olímpicos de taekwondo Damián Villa e Idulio Islas, quienes colaboraron en las tareas de remozamiento de un espacio emblemático para sus carreras. De igual forma, los integrantes del club de futbol Ángeles de la Ciudad de México acudieron al llamado para optimizar las condiciones del entorno.
“Tenemos el compromiso de cuidar el medio ambiente, apoyar las comunidades donde vivimos y trabajamos, así como promover el consumo responsable de nuestros productos. Quiero agradecer a todos los que se sumaron a esta jornada en beneficio de los usuarios y visitantes”.— Marcela Cristo, Directora de Sustentabilidad de Grupo Fundación Modelo.
Gobernanza corporativa y el valor social de los espacios públicos
En conclusión, los esfuerzos de mantenimiento del complejo deportivo pretenden heredar un entorno seguro que fomente el bienestar familiar. Por su parte, las autoridades gubernamentales resaltaron la importancia de que el sector privado diseñe dinámicas de inversión comunitaria que fortalezcan el tejido social. Finalmente, estas actividades demuestran que la sostenibilidad ya no se limita al discurso corporativo, sino que requiere de evidencias medibles y trabajo en el territorio.





