Mujeres que impulsan el emprendimiento social y la conservación de la naturaleza

Doctorado en Innovación en Responsabilidad Social y Sostenibilidad

Mujeres que impulsan el emprendimiento social y la conservación de la naturaleza: La cuenca Copalita-Zimatán-Huatulco (cuenca Copalita) en el estado de Oaxaca, México, es un ecosistema clave que alberga un tercio de la biodiversidad del país y es igualmente rico en cultura. Las partes alta y media de la cuenca están habitadas por comunidades indígenas zapotecas que han vivido en la región durante siglos (desde la época prehispánica).

Mujeres que impulsan el emprendimiento social y la conservación de la naturaleza

Como en muchas zonas rurales, en la cuenca Copalita las mujeres desempeñan un papel fundamental en la gestión de los recursos naturales, el cuidado de sus familias, la recolección de leña, agua y la preparación de comidas. Sin embargo, su contribución suele subestimarse y limitarse a las actividades domésticas.

Desde una perspectiva nacional, las mujeres enfrentan mayores retos que los hombres. Según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política Social de México (CONEVAL), 29,1 millones de mujeres vivían en condiciones de pobreza en 2020, es decir, el 44,4% de todas las mujeres que residen en el país y 2,5 millones más que el número total de hombres mexicanos en situación de pobreza.

Maestría en Responsabilidad Social

El  informe de WWF “Experiencias en la restauración de paisajes: lecciones aprendidas en 15 años de manejo integrado de cuenca y restauración de bosques en la cuenca Copalita-Zimatán-Huatulco”, muestra que involucrar a las mujeres y jóvenes en los procesos de toma de decisiones a nivel local aumenta la sostenibilidad social, ya que estos grupos tienen intereses establecidos en el manejo del territorio y la innovación en áreas rurales y sin embargo no es común que se planteen como participantes clave y tomadores de decisiones.

“Promover relaciones de género más equitativas mejora los resultados de conservación de la naturaleza en el largo plazo y las oportunidades para que las mujeres desempeñen papeles clave en la vida productiva de sus comunidades. Con este enfoque desarrollamos modelos integrados para la conservación y la creación de medios de vida, en los que las mismas comunidades actúan como custodios legítimos de sus paisajes, dijo Hina West, Directora de la iniciativa global de WWF Nature Pays, que busca integrar a las comunidades en procesos productivos y de negocios sustentables en armonía con la naturaleza.

La mayoría de las Empresas Comunitarias de Conservación (ECC) se dedican a la agricultura sostenible. Cultivan diversos productos, como árboles nativos para la reforestacío, vainilla y café de sombra en sistemas agroforestales, setas y hongos para la venta local y el consumo familiar, y plantas medicinales para la elaboración de cosméticos basados en sus conocimientos de medicina tradicional indígena, entre otros.

Lulú produce hongos con un grupo de mujeres. Tiene una hija pequeña y quiere contribuir a crear igualdad de oportunidades en su entorno. “Me encanta mi trabajo y quiero ser productiva, quiero poder trabajar codo con codo con otras mujeres igual que trabajan los hombres de nuestras comunidades y contribuir a mejorar el sustento de nuestra familia”, compartió.

Las generaciones más jóvenes de la cuenca desean crear modelos de negocio en armonía con la naturaleza basados en la colaboración de género. Según Blanca  Sánchez, que dirige Mbis Bin -una de las ECC dedicada a la producción de bio-insumos para la agricultura y a la capacitación en prácticas agroecológicas- la situación de las mujeres está cambiando drásticamente, pero aún queda mucho por hacer.

“Tenemos que evitar que las mujeres abandonen el trabajo y crear soluciones para los problemas reales de la vida, como el cuidado de los niños. Creo que éste es el momento adecuado en la cuenca de Copalita para apoyar el papel de las mujeres como tomadoras de decisiones, facilitando nuestra participación en la vida productiva. Este proceso nos permitirá identificar las áreas en las que necesitamos formación y capacitación, para poder impulsar el cambio desde adentro.”

Es importante que las mismas comunidades impulsen sus propios procesos y expresen sus necesidades para poder establecer modelos duraderos y  una colaboración bidireccional que permita la reciprocidad en el proceso de aprendizaje. “Tenemos mucho que aprender de los conocimientos, habilidades y valores de los pueblos indígenas y de las comunidades locales, así como de la forma en que integran la conservación dentro de sus tradiciones culturales y espirituales”, indicó Ignacio González, Coordinador de Gobernanza de WWF México.

Fabi forma parte de Nayé, una de las ECC formada por cinco mujeres zapotecas que producen cosméticos basados en sus conocimientos de medicina tradicional indígena. “Nayé me da la oportunidad de preservar el legado de nuestros ancestros y a la vez crear un modelo de negocio con potencial de crecimiento. “Queremos dar a otras mujeres de nuestra comunidad la posibilidad de trabajar en Nayé y crear una derrama económica”.

El éxito de Nayé también reafirmará la identidad indígena de estas comunidades, incluyéndolas y fortaleciendo su modelo de trabajo con el acceso a herramientas y formaciones para aumentar su potencial de acceso al mercado.

Las 13 ECC y las mujeres que forman parte de estos emprendimientos han iniciado un camino de empoderamiento y están abriendo camino para nuevos modelos de negocios en armonía con la naturaleza. Los emprendimientos ubicados en la parte alta y media de la cuenca se encuentran conformados principalmente por indígenas zapotecas, por lo que sus modelos combinan tradiciones ancestrales de las comunidades indígenas con nuevas herramientas y conocimientos para aumentar su potencial de acceso al mercado. IKEA Social Entrepreneurship está comprometida a apoyar este proyecto y otros para llegar a personas vulnerables y acercarlas a un futuro más sostenible e inclusivo.

Maestría en Responsabilidad Social