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El ingeniero Jonatan Hernández impulsa una transformación ecológica rural mediante un modelo donde Dertek produce biocombustible con higuerilla, lo que genera empleos sostenibles y reduce emisiones sin afectar el sector alimentario.
CIUDAD DE MÉXICO, 21 DE SEPTIEMBRE DE 2015. — La búsqueda constante de alternativas energéticas viables tiene hoy una respuesta tangible en el mercado nacional, precisamente porque Dertek produce biocombustible con higuerilla. Esta especie vegetal crece con facilidad en tierras áridas y poco productivas, lo cual evita que su siembra compita con los espacios habitualmente destinados a la agricultura comercial de alimentos básicos.
El impacto social integral cuando Dertek produce biocombustible con higuerilla
Asimismo, el proyecto fundado por el joven emprendedor Jonatan Hernández logra estructurar una cadena de valor que beneficia de manera directa a los campesinos mexicanos. Los datos operativos muestran que por cada mil litros procesados se logran crear tres fuentes de empleo indirecto, estabilizando la economía en zonas vulnerables.
Por consiguiente, la compañía prioriza los tratos comerciales sin intermediarios con los agricultores, garantizando así pagos justos y transparentes por sus cosechas. Los planes a corto plazo incluyen destinar un porcentaje de las utilidades corporativas al desarrollo de infraestructura comunitaria como comedores públicos.
De igual forma, el proceso industrial aprovecha la totalidad de los residuos de la planta, transformando el bagazo sobrante en insumos rentables como glicerina, abonos y plaguicidas. Este sistema de cero desperdicios atrae a la industria cosmética e impulsa un auténtico modelo de economía circular.
“El proyecto se estructuró con la firme premisa de utilizar materias primas que no compitieran con el sector alimenticio, ya que no concibo destinar recursos esenciales como el maíz a la generación de energía en lugar de nutrir a la población”.— Jonatan Hernández, Fundador de Dertek.
Proyecciones de la energía renovable en el territorio nacional
Por otra parte, la adopción de estas innovaciones enfrenta barreras culturales ligadas al temor de los consumidores sobre posibles daños mecánicos en los motores. Pese a estos retos, las empresas pioneras que ya utilizan el producto reportan importantes reducciones de dióxido de carbono y ahorros económicos por litro.
Finalmente, con el respaldo estratégico de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA), se consolidará una nueva planta de producción en Oaxaca. Este hito facilita la futura expansión hacia estados con vocación agrícola como Jalisco y Yucatán, acercando la meta corporativa de fabricar turbosina a escala industrial.





