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La US-Mexico Foundation amplía su impacto social mediante la integración de México en la Global STEM Alliance, impulsando el programa 1,000 niñas – 1,000 futuros para cerrar la brecha de género en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas.
CIUDAD DE MÉXICO, 15 DE SEPTIEMBRE DE 2015. — La US-Mexico Foundation formalizó la incorporación de México a la Global STEM Alliance, una iniciativa global nacida en las Naciones Unidas para fomentar la equidad en sectores científicos. Como parte de esta alianza, la institución implementa el programa 1,000 niñas – 1,000 futuros, diseñado por la Academia de Ciencias de Nueva York para potenciar el desarrollo académico y profesional de jóvenes estudiantes de preparatoria.
Mentoria y desarrollo profesional en STEM
La iniciativa se centra en cerrar la brecha de género en las áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM), fundamentales para la economía del futuro. A través de este esquema, 50 jóvenes seleccionadas en Puebla trabajarán durante un año con mujeres exitosas del sector privado y la academia.
Asimismo, el programa combina cursos especializados en línea con un acompañamiento cercano que permite a las estudiantes estructurar sus planes de carrera profesional. El apoyo de entidades como la Secretaría de Educación Pública (SEP) de Puebla, la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) y el Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE) ha sido clave para fortalecer el alcance académico de esta propuesta.
“Estamos orgullosos de traer este programa a México. Estoy segura de que les cambiará la vida no sólo a las participantes sino también a sus familias. Este curso les abrirá nuevos horizontes e inculcará en las niñas, nuevas y más ambiciosas aspiraciones”.— Rebeca Vargas, Presidenta y CEO de US-Mexico Foundation.
Proyecciones y expansión del modelo
Finalmente, la USMF prevé que esta primera etapa de tres años sirva como base para expandir la iniciativa a otros estados de la República Mexicana. El éxito de la convocatoria inicial, que superó por tres veces el número de mentoras requeridas, confirma el creciente compromiso de la sociedad civil y el sector privado con la educación de calidad.





