La organización Casa de la Amistad celebró su torneo Golf por la Vida para financiar tratamientos contra el cáncer infantil. Este esfuerzo filantrópico logra recaudar recursos esenciales que garantizan atención integral y gratuita a pacientes de escasos recursos.
CIUDAD DE MÉXICO, 28 DE ABRIL DE 2026. — Transformar un diagnóstico severo en una oportunidad real requiere acciones concretas y respaldo continuo de la sociedad. Bajo esta visión, la labor de Casa de la Amistad frente al cáncer infantil demuestra cómo la participación ciudadana puede sostener intervenciones médicas costosas. Durante la edición 26 del torneo Golf por la Vida, más de 150 jugadores se dieron cita en el Club Campestre de la Ciudad de México con el firme propósito de asegurar la atención clínica de menores vulnerables.
Impacto de Casa de la Amistad en el cáncer infantil de México
Asimismo, el contexto nacional de salud exige respuestas estructuradas e inmediatas. En un país donde se registran miles de nuevos casos pediátricos cada año, el apoyo del tercer sector resulta vital. De hecho, la institución atiende actualmente a casi la mitad de los menores que reciben servicios de oncología en los hospitales de salud pública del territorio mexicano.
Por consiguiente, asegurar la viabilidad financiera de estos esquemas es un desafío permanente. Un tratamiento integral puede requerir una inversión que supera los 250 mil pesos. Ante esta barrera económica, los eventos de recaudación permiten cubrir medicamentos especializados, soporte emocional y continuidad educativa sin costo para las familias afectadas.
“Este torneo es mucho más que una competencia deportiva; es un motor de esperanza que nos permite garantizar que ningún usuario interrumpa su tratamiento por falta de recursos. Cada participación hoy se traduce directamente en una oportunidad de vida para quienes enfrentan la batalla más difícil”.— Leonardo Arana, Director General de Casa de la Amistad.
Tres décadas transformando la salud integral pediátrica
De igual forma, la extensa trayectoria de la organización respalda la eficacia de sus programas de asistencia comunitaria. Con 35 años de experiencia ininterrumpida, el equipo ha acompañado a más de 16 mil familias durante los momentos de mayor incertidumbre. A día de hoy, mantienen a más de mil niños bajo cuidado médico activo.
Finalmente, el modelo de atención de la fundación demuestra que el compromiso a largo plazo genera transformaciones profundas. Expandir esta red de solidaridad garantiza que los sectores más desprotegidos reciban el acompañamiento de alta especialidad que merecen, elevando así las tasas de supervivencia infantil.





