Proyecto “Confeccionando Prosperidad”

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Doctorado en Innovación en Responsabilidad Social y Sostenibilidad

Fabrican tarahumaras ropa y sábanas de hospital con el proyecto “Confeccionando Prosperidad” en favor de los más pobres.

A la fecha trabajan 150 mujeres, en su mayoría indígenas de la etnia tarahumara en la confección de ropa y sábanas hospitalarias, con el apoyo de estas organizaciones se busca que el proyecto sea replicado en otras regiones pobres de Latinoamérica y tal vez del mundo.

De esta manera el esfuerzo de las mujeres chihuahuenses liderado por Alma Rosa Núñez será exportado como una opción para el desarrollo. “Nuestros objetivo es hacer de este proyecto una franquicia social replicable a otras regiones y países incluso”, indicó Eustaquio Ibarra García, empresario textilero.

Maestría en Responsabilidad Social

Los representantes de la Maquiladora de Ropa La Tarahumara se reunieron con los representantes de las organizaciones antes mencionadas, ya que Telas El Asturcón es el proveedor de tela y son quienes armaron el proyecto de negocios en la base de la pirámide. Los negocios inclusivos también llamados de la Base de la Pirámide (BOP, por sus siglas en inglés), son iniciativas económicamente rentables como ambiental y socialmente responsables.

El empresario Eustaquio Ibarra García de Telas El Asturcón explicó que ellos decidieron apoyar la idea para que los mujeres de chihuahua tengan empleo y puedan mejorar su calidad de vida, ya que los negocios inclusivos son verdadero mecanismo de transformación social, al permitir el acceso y disponibilidad de bienes y servicios a poblaciones de bajos recursos, mediante su inclusión en la cadena productiva.

El Instituto de Desarrollo Empresarial Anáhuac apoyará a estandarizar el negocio y la OIT que le da transparencia al negocio y además va a ayudar a que tengan mejores prácticas para que pueda replicarse en otras regiones y tal vez en el mundo.

El proyecto contempla la instalación de más talleres de costura para que den empleo a indígenas, a quienes se les capacitará para que tengan un empleo sostenible y además hacer proyectos sociales en cada comunidad con las utilidades que se generan.

La instalación de talleres de confección en comunidades marginadas para producir sábanas, ropa hospitalaria y uniformes y posteriormente venderlos como producto terminado. Adicionalmente, con las utilidades del negocio de confección, se desarrollarán proyectos de impacto social para la comunidad a manera de contribuir al desarrollo económico y social del país.

El objetivo empresarial consiste en incrementar las ventas mediantes nuevos canales de distribución, con un impacto social claro al incidir en el desarrollo de las comunidades marginadas, mediante la generación de empleos permanentes y riqueza en la comunidad.

Esta idea surge de un problema, había un programa social denominado Polos de Maquila donde se emplea a la gente de la Sierra Tarahumara, con el cambio de Gobierno se desintegra el programa y Alma Rosa Núñez decide rescatar los 900 empleos que se perdieron.

Ese problema social ahora lo transformaron en una idea de negocio. Actualmente funcionan 7 talleres en San Juanito, Maguarichi, La Magdalena en Balleza, Guachochi y en Chihuahua en El Oasis, Punta de Agua y Colonia Soto, donde participan 150 mujeres. San Juanito es la “mamá” de todos los talleres ya que de este sitio salen las piezas ya cortadas para la confección.

En Confeccionando Prosperidad se han planteado dos metas, la primera recuperar 900 empleos y la segunda convertirla en franquicia de negocio social que esté certificada por un organismo como la OIT.

Proyecto “”Un modelo que puede replicarse en comunidades pobres

Lorenzo Peláez, del Organismo Internacional del Trabajo, destacó que ellos trabajarán en la cooperación técnica que tiene que dar el instituto al área de capacitación para hacer más productivas las empresas, así mismo ayudar a los empresarios a verificar las condiciones de trabajo, y como organización internacional presente en más de 190 países, compartir experiencias exitosas en ambos sentidos.

“Por mi ámbito de acción estamos en Centroamérica y hay países netamente maquinadores con mucha pobreza, como Honduras, El Salvador, Nicaragua y Guatemala, donde podíamos replicar estos negocios inclusivos, ya que la gran ventaja de éstos es que son procesos productivos que obligan a tener utilidad para poder permanecer”.

Explicó que no son subvenciones de Gobierno o de organismos internacionales, que por supuesto se van a utilizar como capital semilla para poder expandirse, replicarse y emprender otro tipo de proyectos como los Centros Multimodales de Producción, los cuales contemplan una guardería para que las empleadas puedan dejar a sus hijos al cuidado de profesionales, escuela, y comedor. “A través de estas redes buscamos ayudar a las personas a lograr los medios para vivir de una manera sustentable en todos los sentidos”.

NEGOCIOS INCLUSIVOS

El Instituto de Desarrollo Empresarial Anáhuac estará a cargo de la capacitación enfocada a cuestiones administrativas y de microempresas ya que la idea es que cada taller o centro de confección se convierte en una unidad de negocio independiente.

Así mismo va apoyar en el área de responsabilidad social y empresarial. Lo anterior lo dio a conocer Laura Iturbide Galindo, directora del Instituto de Desarrollo Empresarial Anáhuac, de la Universidad de Anáhuac México-Norte.

“Yo creo que la universidad puede jugar el papel de enlace con la empresa, organismos multilaterales, y con universidades públicas, cada quien apostando sus talentos y conocimientos para que este tipo de negocios puedan afirmarse, es decir, sean negocios sólidos sostenibles en el tiempo”.

Destacó que es necesario aprender de ellos, para escalarlos y luego replicarlos en otras regiones del mundo, explicó que estos negocios inclusivos que apenas se exploraron hace unos años en la Universidad de Michigan con el profesor C.K. Prahala hoy son realidad en muchos polos de países emergentes, “es un orgullo que en México exista este tipo de ejemplo, por lo que hay que crear alianzas para sacarlos adelante para además ir replicándolos, es como ir en una procesión encendiendo velas”.

UNA NUEVA OPORTUNIDAD DE EMPLEO

Maquiladora de Ropa La Tarahumara esta semana firmará un convenio con el ISSSTE para la confección de 200 mil sábanas hospitalarias. María Iveth Chávez, representante de Maquiladora de Ropa La Tarahumara en la Ciudad de México, destacó que este convenio es como una herencia que dejó el director del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), Sebastián Lerdo de Tejada, antes de fallecer a causa de una afección cardiaca.

Con este contrato se pretenden reactivar cientos de empleos en la Sierra Tarahumara, “esto va a ser posible gracias a las gestiones del director y a su equipo de trabajo que le rodea, porque vamos a transformar Chihuahua con trabajo”.

Destacó que se pretende abrir más talleres para que la gente siga mejorando su calidad de vida, pero sobre todo arraigarlas a su lugar de origen, además de combatir la violencia con trabajo. “El trabajo es una realidad, hecho que se ve en la economía, y por ello este proyecto tan exitoso queremos replicarlo, ponemos nuestra experiencia a nivel nacional para que otros pueblos indígenas también puedan progresar”.

MANOS QUE TRABAJAN

A la fecha en el taller de El Oasis trabajan 11 costureras, quienes concentradas confeccionan sábanas y ropa hospitalaria para el Instituto Mexicano del Seguro Social. Para ellas es una oportunidad de desarrollo e impulso a sus hijos, ya que en muchos de los casos estudian alguna carrera universitaria.

Los empresarios y representantes de diversos organismos nacionales e internacionales realizaron un recorrido por este humilde pero efectivo taller de costura, el cual se pretende impulsar como un negocio inclusivo.

Paula es la coordinadora de este taller de confección, en infinidad de ocasiones de la mano con las representantes de la Maquiladora de Ropa La Tarahumara ha tocado puertas en búsqueda de trabajo. Para ella es un gran orgullo que sus compañeras indígenas tengan empleo y la oportunidad de seguir prosperando, esas fueron algunas de las cuestiones que les externó a los visitantes, quienes se han enamorado del proyecto para que cientos de mujeres indígenas tengan un mayor desarrollo en su comunidad.

Las mujeres aunque son calladas, cosen sin parar, a diario confeccionan entre 60 y 80 sábanas. Por ejemplo, Paula fácilmente cose 80 sábanas diarias y su hija Amalia es quien les ayuda a doblar cada una de las piezas y a retirar las hebras; esta joven mujer en un semestre se convertirá en enfermera. Su madre ha hecho grandes esfuerzos para que ella pueda convertirse en una profesionista.

UNA APUESTA DE GANAR-GANAR

“Para impulsar el desarrollo social y económico en las comunidades marginadas no podemos depender del gasto público o de la caridad de unos cuantos, necesitamos crear proyectos sostenibles que generen recursos de manera autosuficiente”, afirmó Alma Rosa Núñez, coordinadora de la Maquiladora de Ropa La Tarahumara.

La coordinadora enfatizó que además del desarrollo social en las poblaciones más vulnerables, los negocios inclusivos son un mecanismo muy eficiente para la distribución de los ingresos, por lo que agradeció a los visitantes el haberse enamorado del proyecto para buscar la prosperidad. En especial dijo que los empresarios provenientes de Puebla y representantes de Telas El Asturcón han sido un gran respaldo para la maquiladora, ellos han creído en su capacidad y cada vez que les otorgan un contrato les financian la tela.

“Nosotros vemos en ellos un gran sentido de responsabilidad social que se multiplicará en bendiciones”. De la misma manera agradeció el respaldo de la Comisión para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, a quienes les confeccionaron chamarras, y del Instituto Mexicano del Seguro Social, directivos que volvieron a creer en estas mujeres y les otorgaron un contrato de confección con lo que iniciaron la recuperación de los empleos, finalmente agradeció la herencia de Sebastián Lerdo de Tejada, quien autorizó un contrato para ayudar a la gente de la Sierra Tarahumara. De esta manera Maquiladora de Ropa La Tarahumara se convertirá en un modelo exitoso que será exportado a otras latitudes.

 

Maestría en Responsabilidad Social