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Teletrabajo, ¿llegó para quedarse?

Teletrabajo, ¿llegó para quedarse? Conforme las empresas se preparan para regresar a la “nueva normalidad” de forma escalonada, y de acuerdo al sistema de semáforos implementado por las autoridades del país, muchas de éstas se han empezado a cuestionar si vale la pena continuar con sus operaciones, o al menos una parte, bajo una modalidad a distancia, es decir con teletrabajo o home office, después de haberla tenido que implementar abruptamente (en muchos casos) por la contingencia ocasionada por el Covid-19.

Teletrabajo, ¿llegó para quedarse?

Tras haber probado el teletrabajo durante estos meses, muchas empresas se han podido dar cuenta de los beneficios que éste ofrece (a la propia empresa y a sus trabajadores), y que a pesar de los retos que haya implicado su implementación, y de la posible resistencia de algunos, en muchos casos ha estado funcionando.

Sin embargo, es momento de analizar si, dadas las circunstancias, la empresa se encontraría en posibilidades de regresar a su esquema presencial o servirá esta experiencia para dejar implementado y buscar optimizar el teletrabajo en mayor o menor medida.

Para una empresa socialmente responsable (RSE), el teletrabajo no debe ser visto sólo como un esquema que le permita reducir ciertos costos (como por ejemplo la renta de oficinas y el pago de servicios asociados, los apoyos para el transporte o gasolina para empleados, los servicios ofrecidos de comedor o alimentos, etc.), sino que deberían de poner también como un tema prioritario a considerar la salud (física y emocional) y el bienestar de sus trabajadores y sus familias, al ser éstos uno de sus principales grupos de interés, y que se ve fuertemente impactado por las decisiones que toma la empresa en este sentido.

En el caso particular de México, la Ley Federal del Trabajo ya contempla en su Capítulo XII el trabajo a domicilio, y lo define en su Artículo 311 como “el que se ejecuta habitualmente para un patrón, en el domicilio del trabajador o en un local libremente elegido por él, sin vigilancia ni dirección inmediata de quien proporciona el trabajo. Será considerado como trabajo a domicilio el que se realiza a distancia utilizando tecnologías de la información y la comunicación”.

Derivado de la actual contingencia, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social ha puesto a disposición de los trabajadores y sus empleadores una serie de herramientas y consejos para el aprovechamiento del teletrabajo, entre los cuáles destaca la “Guía para la Implementación del Teletrabajo en los lugares de Trabajo en el Marco de las Acciones para Enfrentar el Covid-19”, en la cual se dan recomendaciones tanto para los empleadores como para los trabajadores cuando enfrentan esta situación y algunas herramientas tecnológicas que podrían servir de ayuda.

Para las áreas jurídicas y de Recursos Humanos de las empresas que decidan quedarse con esquemas formales de teletrabajo resultará una labor importante poder revisar y acordar una serie de elementos que serán indispensables para el óptimo funcionamiento a largo plazo de éstos, por ejemplo, cómo se asegurará dar el mismo trato, beneficios y prestaciones a los empleados en un esquema u otro, cómo se harán los procesos de comunicación, supervisión y evaluación del desempeño, cómo se capacitará al personal y si se le dotará o no de todas las herramientas necesarias para el desempeño de su trabajo a distancia, cómo se le mantendrá motivado, cómo se generará el trabajo en equipo y el sentido de pertenencia, entre muchos otros puntos a considerar.

Si a lo anterior agregamos el componente de la responsabilidad social empresarial, podríamos encontrarnos en un futuro, empresas que de la contingencia salieron fortalecidas en cuanto a los esquemas de teletrabajo implementados, como una modalidad para dar mayor flexibilidad a sus trabajadores, buscando mantener un balance trabajo-familia en beneficio de ambas partes.

Jorge Reyes Iturbide es Director del Centro IDEARSE para la Responsabilidad y Sustentabilidad de la Empresa de la Universidad Anáhuac México.

Correo electrónicoidearse@anahuac.mx

Twitter: @J_ReyesIturbide y @Centro_IDEARSE

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Jorge Reyes Iturbide
Jorge Reyes Iturbide
Licenciado en Negocios Internacionales, Maestro en Economía y Negocios y Candidato a Doctor en Innovación y Responsabilidad Social por la Universidad Anáhuac México. Es Director del Centro IDEARSE para la Responsabilidad y Ex miembro del WG de #ISO26000 y del Stakeholder Council de #GRI. Especialidades: Responsabilidad Social Empresarial y Sustentabilidad.

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