Con una recaudación histórica que supera los 62 millones de pesos, la iniciativa impulsada por Fundación Alsea, A.C. a través del Movimiento Va por Mi Cuenta garantizará el acceso a una alimentación digna para más de un millón de personas durante este año.
CIUDAD DE MÉXICO, 14 DE ABRIL DE 2026. — El acceso a la comida en el país sigue siendo un desafío cotidiano para miles de familias. Para mitigar esta realidad y generar soluciones tangibles, la Fundación Alsea, A.C. impulsó un esfuerzo colectivo sin precedentes. A través del Movimiento Va por Mi Cuenta, la iniciativa logró reunir más de 62.3 millones de pesos en su última campaña anual, superando ampliamente los registros anteriores. Esto significa que los donativos de clientes y colaboradores se traducirán de manera directa en platos de comida servidos en las mesas de quienes enfrentan mayor vulnerabilidad.
Siete nuevas alianzas estratégicas para fortalecer la seguridad alimentaria
Asimismo, los recursos económicos reunidos respaldarán a más de un millón 400 mil personas a lo largo de todo 2026. Esta enorme tarea logística y humana no se realiza en solitario, ya que la organización decidió expandir su red de impacto integrando a siete nuevas instituciones de la sociedad civil.
Por consiguiente, fundaciones con profunda vocación comunitaria como Un Kilo de Ayuda, BiFAM y el Patronato Pro Zona Mazahua ahora forman parte integral de este ecosistema de apoyo. En total, se financiarán 22 proyectos enfocados enteramente en erradicar la escasez de alimentos, consolidando una infraestructura social mucho más robusta y solidaria.
“Hablar de hambre hoy no es solo hablar de escasez, sino de desigualdad en el acceso a una alimentación digna y nutritiva. La responsabilidad social empresarial en la industria alimentaria tiene un papel clave en esta transformación: desde cómo se produce, hasta cómo se distribuye y se evita el desperdicio.”— Ricardo Bucio, Presidente Ejecutivo del Cemefi.
El rol vital de la responsabilidad social en las empresas
De igual forma, escalar el impacto de estos programas requiere sumar fuerzas entre sectores. Durante un encuentro en la sede del Centro Mexicano para la Filantropía (Cemefi), directivos de marcas operadas por Alsea y líderes de la Fundación Santander México reflexionaron sobre cómo la coinversión corporativa acelera los resultados frente a retos estructurales tan arraigados.
Finalmente, la meta de alcanzar el ansiado Hambre Cero exige que las corporaciones ubiquen el desarrollo humano en el centro de sus decisiones. El Movimiento Va por Mi Cuenta, que ya ha servido cerca de 10 millones de comidas a lo largo de una década, es prueba de que la colaboración entre ciudadanos, empresas y organizaciones civiles puede transformar auténticamente el tejido social del país.





