En el marco del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, la Fundación Ford y sus Distribuidores celebran seis décadas de labor educativa. A través de aulas de medios y robótica en 212 planteles, la iniciativa empodera a miles de estudiantes para liderar el futuro tecnológico de México.
CIUDAD DE MÉXICO. — La brecha de género en la ciencia no es una cuestión de capacidad, sino de oportunidad. Bajo esta premisa, y en conmemoración del 11 de febrero, la Fundación Ford de México y Distribuidores reafirma que el talento femenino posee una afinidad natural con la innovación.
Al celebrar su 60 Aniversario, el programa de Escuelas Ford ha evolucionado de la construcción física de aulas a la construcción de futuros digitales. Con una comunidad histórica de 1.7 millones de alumnos, la fundación ha transitado hacia la era digital, integrando herramientas de robótica y programación que permiten a las niñas visualizarse como las ingenieras y creadoras que el país necesita.
Creatividad estructurada y solvencia técnica
El trabajo diario en los laboratorios de cómputo de los 212 planteles evidencia un cambio de perfil en las alumnas. La integración de materias STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) ha potenciado tres fortalezas clave en las estudiantes:
- Creatividad estructurada: Combinan imaginación con la lógica necesaria para programar.
- Solvencia técnica: Asumen roles de liderazgo en el manejo de hardware y software.
- Visión de futuro: Fortalecen sus aspiraciones académicas hacia carreras científicas.
“Ver a las niñas desenvolverse con tanta seguridad en temas de ciencia y tecnología es la mayor satisfacción de este programa. Nos demuestran que el talento está ahí, listo para desarrollarse y transformar su entorno”.Julieta Melendez, Directora de Comunicación Corporativa y Responsabilidad Social de Ford de México.

Infraestructura para la movilidad social
El legado de la Fundación radica en adaptar el entorno para que el talento brille. Hoy, “calidad educativa” significa ofrecer infraestructura tecnológica a la altura de la capacidad intelectual de las nuevas generaciones.
Finalmente, con proyectos de expansión confirmados para nuevas Escuelas Ford en Baja California y el Estado de México, la industria automotriz reafirma su apuesta: empoderar a la niñez mexicana para cambiar su narrativa de vida. El éxito de las niñas en el programa STEM funciona como un indicador temprano de un futuro más equitativo y competitivo para México.





