Daunis Gente Excepcional IAP: respetando derechos, transformando vidas

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Doctorado en Innovación en Responsabilidad Social y Sostenibilidad

De acuerdo con el Artículo 27 de la Convención de los Derechos Humanos de las Personas con Discapacidad, se reconoce el derecho al trabajo en igualdad de oportunidades.

De acuerdo a la Declaración Universal de los Derechos Humanos del Hombre proclamada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), todos los seres humanos tienen libertades que son inherentes, es decir, todos nacemos libres sin importar la nacionalidad, etnia, color de piel, religión, idioma o cualquier otra condición. Pero en la practica no siempre se respetan sus derechos, pues algunos grupos, como las personas con discapacidad, se enfrentan a obstáculos como el no acceso a la educación o al trabajo, maltratos, violencia e incluso la no participación en la comunidad por el simple hecho de tener una condición social diferente a lo establecido.

Maestría en Responsabilidad Social

“Debido a las barreras sociales, como la discriminación y la violencia, que enfrentan día con día las personas con alguna discapacidad, se reduce sus oportunidades impidiéndoles recibir educación, obtener un empleo e inclusive desplazarse”, menciona Vanessa Hernández, Coordinadora de Inclusión Laboral en Daunis Gente Excepcional IAP. Es por eso que nace la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad pues el objetivo es proteger, promover y asegurar que se cumplan, en condiciones igualitarias, los derechos humanos de este grupo vulnerable.

Aunque hoy en día las personas con diferentes condiciones viven discriminación, poco a poco se ha avanzado en materia de inclusión. Actualmente existen empresas que ya se han sensibilizado y comprometido en incorporar a personas con discapacidad al ámbito laboral, así como respetar sus derechos. Esto también ha sido posible gracias a las diferentes organizaciones, como Daunis Gente Excepcional IAP, que busca capacitar a los adultos con Síndrome de Down y discapacidad intelectual que están en edad productiva, además de establecer vínculos entre las empresas y los adultos con discapacidad, dando un seguimiento para que puedan tener un trabajo digno, productivo y remunerado que les permita ser autónomos e incrementar la calidad de vida.

Alejandro Salcido Gamis (Alex) es un ejemplo de ello, es un joven de 28 años que tiene síndrome de Down; sin embargo, su condición no fue un impedimento para cumplir su sueño de trabajar en una empresa. Él rompió con los esquemas de la sociedad, creyó en si mismo y venció sus propios límites. Aunque el camino fue duro pues se enfrentó a la aprensión de sus padres, a la poca oferta de organizaciones que brindan capacitación, a la discriminación de las empresas así como sus propios miedos. La satisfacción fue y es infinita gracias a su esfuerzo además del apoyo brindado en Daunis Gente Excepcional, IAP.

Alex, comienza su día a las 6 de la mañana para realizar su aseo personal, desayuna con sus padres para después desplazarse en transporte público hacia el trabajo. Él se encuentra laborando en Televisa, en la recepción VIP. Ahí es responsable de contestar el teléfono, brindar atención al cliente, dar visitar guiadas a ejecutivos así como a grupos de universitarios entre otras labores. Al contar con un trabajo remunerado en una empresa formal, él cuenta con todos los derechos laborales y recibe un sueldo digno que le permite satisfacer sus necesidades. Además apoya a sus padres con los gastos de la casa en donde viven juntos.

El caso de Alex nos demuestra que la inclusión es posible gracias al trabajo conjunto entre las organizaciones, las empresas, la familia así como la misma persona con discapacidad. “Rechazar la inclusión significaría desaprovechar un sector que es altamente productivo y que puede mejorar favorablemente la cultura organizacional de una empresa. Por lo tanto el beneficio de la inclusión laboral y social es transversal. Empecemos a mirarlos como personas productivas, capaces, independientes que merecen ser respetados, que tienen los mismos derechos así como las mismas oportunidades que cualquier otra persona”, finalizó Vanessa Hernández.

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