La Fundación Ayuda en Acción, junto a gobiernos de la región y la AECID, impulsa en Guatemala estrategias de movilidad humana con enfoque de Derechos Humanos. El foro busca integrar la gestión de riesgos y la adaptación climática ante los retos del Corredor Seco y la Agenda 2030.
ANTIGUA GUATEMALA, 21 DE ABRIL DE 2026. — En el corazón de Guatemala, un grupo diverso de voces se unió para abordar una realidad que ya no puede esperar: cómo el clima está obligando a miles de personas a dejar sus hogares. En el marco de la Conferencia Regional sobre Migración (CRM), representantes de múltiples naciones y la sociedad civil se reunieron para transformar la respuesta humanitaria en una estrategia de sostenibilidad y resiliencia territorial que proteja la dignidad de quienes migran.
Innovación en políticas públicas y derechos humanos ante la crisis climática
Asimismo, este encuentro se centró en el proyecto liderado por la Fundación Ayuda en Acción, que cuenta con el respaldo financiero de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID). La iniciativa busca que la migración deje de ser una huida desesperada por la falta de agua o cultivos, convirtiéndose en una opción voluntaria y segura.
Por consiguiente, el trabajo colaborativo permitió generar insumos técnicos para que los gobiernos de la región ajusten sus leyes a la realidad del cambio climático. El enfoque no solo es reactivo ante el desastre, sino preventivo, buscando fortalecer la gobernanza en los territorios más vulnerables.
“Lo trabajado aquí no debe quedarse en este espacio; debe proyectarse, escalarse y convertirse en acción hacia el Foro de Examen de la Migración Internacional 2026”.— Ivanna Herrán, Coordinadora Regional de Movilidad Humana de Ayuda en Acción.

Hacia una gobernanza migratoria alineada con los ODS y el Pacto Mundial
De igual forma, el foro resaltó la importancia de la colaboración multiactor, integrando a organismos como la OIM y el SICA. Este esfuerzo conjunto es vital para que las comunidades del Corredor Seco encuentren alternativas de vida en sus propios países mediante la inversión en desarrollo territorial.
Finalmente, el Gobierno de España reafirmó su compromiso con la Agenda 2030 y el Pacto Mundial para una Migración Segura. En conclusión, estas acciones sientan las bases para que Mesoamérica lidere una respuesta humana y coherente ante la emergencia climática global.





