Frente a la crisis climática, Starbucks entregó 100 millones de árboles de café a pequeños productores. Esta iniciativa busca renovar fincas con variedades resistentes, asegurando la productividad agrícola y el sustento de miles de familias a nivel global.
CIUDAD DE MÉXICO, 26 DE MARZO DE 2026. — El clima extremo está transformando las reglas del cultivo a nivel mundial, alterando los patrones de lluvia y elevando las temperaturas en el campo. Ante este escenario complejo, Starbucks decidió tomar acción directa para proteger el medio de vida de los agricultores mediante la entrega de plantas genéticamente fortalecidas para resistir las nuevas presiones ambientales.
Ciencia agrícola e impacto social desde Hacienda Alsacia
Asimismo, este proyecto tiene sus raíces científicas en Hacienda Alsacia, el centro global de investigación y desarrollo de la compañía ubicado en Costa Rica. En este espacio, grupos de agrónomos estudian cuidadosamente variedades vegetales capaces de tolerar enfermedades severas como la roya, ayudando a los caficultores a transitar hacia modelos más seguros.
Por otra parte, este esfuerzo monumental cuenta con la vigilancia de Conservation International, una organización dedicada a integrar prácticas de protección ambiental en toda la cadena de valor. Esta alianza garantiza que los productores reciban asesoría técnica constante para defender los bosques locales y mejorar el manejo de sombra en sus terrenos de cultivo.
“El futuro de la agricultura depende de las acciones estratégicas que se implementen hoy. Al invertir en los productores y proteger los paisajes naturales, se escalan soluciones que contribuyen a fortalecer la resiliencia en toda la cadena de suministro”.— Ricardo Arias-Nath, Vicepresidente Senior de Café y Té Global de Starbucks.

Expansión del Global Farmer Fund hacia nuevas regiones
De igual forma, la renovación de las parcelas exige un respaldo económico que muchos productores no tienen a su alcance. Para cerrar esta brecha, la empresa activó el Global Farmer Fund, un mecanismo financiero que ya distribuyó 100 millones de dólares en préstamos para modernizar infraestructura rural y estabilizar ingresos familiares.
Finalmente, el programa extenderá su alcance con la distribución de 50 millones de árboles adicionales en territorios estratégicos como Etiopía, Colombia e Indonesia. En conclusión, garantizar la viabilidad de la agricultura frente al calentamiento global significa salvaguardar el tejido social de cientos de comunidades que dependen de la tierra.





