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Los criterios ASG, o ESG por sus siglas en inglés, evalúan cómo una organización gestiona sus impactos ambientales, sociales y de gobierno corporativo. Hoy guían inversiones, créditos y reportes obligatorios. Esta guía explica qué miden, sus indicadores, sus principios y cómo se aplican en México.
¿Qué son los criterios ASG y ESG?
Los criterios ASG son un conjunto de factores ambientales, sociales y de gobierno corporativo que se usan para evaluar el desempeño no financiero de una empresa. En inglés se conocen como ESG. Inversionistas, bancos y autoridades los aplican para medir riesgos y oportunidades que no aparecen en los estados financieros tradicionales.
Concretamente, las siglas responden a sus tres dimensiones: A de ambiental, S de social y G de gobernanza. En inglés, ESG corresponde a environmental, social y governance. Ambas formas designan lo mismo y, por eso, en México y en otros países de habla hispana se usan indistintamente.
En la práctica, los criterios ASG traducen la sostenibilidad a un lenguaje que entienden los mercados. Por eso han pasado de ser una opción voluntaria a formar parte de normas contables, regulación bursátil y decisiones de financiamiento.
¿De dónde surgen los criterios ASG?
El término ESG se popularizó a partir de un informe de 2004 impulsado por el Pacto Mundial de la ONU. Aquel documento invitó a instituciones financieras a integrar estos factores en sus análisis. La idea central era sencilla: los temas ambientales, sociales y de gobierno afectan el valor de largo plazo de las empresas.
Dos años después, en 2006, se lanzaron los Principios para la Inversión Responsable, que dieron forma institucional al enfoque. Desde entonces, los criterios ASG se extendieron de la inversión a la gestión empresarial y, más recientemente, a la información obligatoria.
Los tres criterios ASG y ESG
En esencia, cada criterio agrupa temas distintos. La siguiente tabla resume qué evalúa cada uno y algunos ejemplos.
| Criterio | Qué evalúa | Temas frecuentes |
|---|---|---|
| Ambiental (A / E) | El impacto de la empresa sobre el entorno natural | Emisiones de gases de efecto invernadero, energía, agua, residuos, biodiversidad |
| Social (S) | La relación con personas y comunidades | Condiciones laborales, igualdad, seguridad, derechos humanos, cadena de suministro, comunidades |
| Gobernanza (G) | La forma en que se dirige y controla la empresa | Consejo de administración, ética, anticorrupción, transparencia, derechos de los accionistas |
Los tres criterios se relacionan entre sí. Por ejemplo, una gobernanza corporativa débil suele traducirse en una gestión deficiente de los riesgos ambientales y sociales.
¿Por qué importan los criterios ASG y ESG?
Básicamente, los criterios ASG importan porque conectan la sostenibilidad con el valor y el riesgo de una empresa. Sus efectos se notan en varios frentes:
- Inversión: muchos fondos e inversionistas institucionales los integran al decidir dónde colocar su capital.
- Financiamiento: crecen los créditos y bonos cuyas condiciones dependen de metas ambientales o sociales.
- Gestión de riesgos: ayudan a anticipar riesgos climáticos, regulatorios, laborales y de reputación.
- Cumplimiento: en México, las normas contables y bursátiles ya exigen revelar información de sostenibilidad.
- Cadena de valor: los grandes compradores piden datos ASG a sus proveedores, incluidas las pymes.
- Talento y reputación: las personas valoran trabajar en organizaciones coherentes con estos temas.
Además, los criterios ASG ofrecen un marco común para comparar empresas. Aunque esa comparación todavía tiene límites, es más sólida que las declaraciones generales sin datos.
¿Los criterios ASG mejoran el desempeño financiero?
Varios estudios encuentran una relación entre buenas prácticas ASG y mejores resultados financieros, aunque se trata de correlación y no de causalidad. Por ejemplo, un estudio de 2023 sobre 100,000 empresas encontró que las de mayor diversidad de género en su equipo directivo crecían alrededor de 2 puntos porcentuales más en ingresos al año (Bain & Company y EcoVadis, 2023).
El mismo análisis asoció otras prácticas con mejores márgenes:
- Personal satisfecho: hasta 5 puntos porcentuales más de crecimiento de ingresos a tres años.
- Cadena de suministro responsable: márgenes de 3 a 4 puntos porcentuales superiores en las empresas que vigilan las prácticas éticas, ambientales y laborales de sus proveedores.
Estos datos no prueban que los criterios ASG causen por sí solos mejores resultados. Sin embargo, sugieren que las empresas mejor gestionadas en estos temas también tienden a gestionar mejor su negocio.
Indicadores ASG y ESG
Los indicadores convierten cada criterio en datos medibles. Varían por sector; aun así, estos son algunos de los más comunes:
- Ambientales: emisiones directas e indirectas de gases de efecto invernadero, consumo de energía y porcentaje renovable, consumo de agua, generación y reciclaje de residuos.
- Sociales: rotación de personal, accidentes laborales, brecha salarial de género, horas de capacitación, inversión en la comunidad.
- Gobernanza: proporción de consejeros independientes, diversidad del consejo, políticas anticorrupción, casos de incumplimiento y mecanismos de denuncia.
Por eso, elegir los indicadores correctos exige un análisis de materialidad. Es decir, identificar qué temas son relevantes para el negocio y para sus grupos de interés, en lugar de medirlo todo.
El sector cambia mucho la lista. Por ejemplo, para una minera el agua y la relación con las comunidades son centrales; para un banco, en cambio, pesan más el riesgo climático de su cartera, la protección de datos y la ética comercial. De ahí que dos empresas con buenas prácticas puedan reportar indicadores muy distintos.
¿Cómo se miden y reportan los criterios ASG?
Durante años, cada empresa reportó con marcos distintos, lo que dificultaba comparar. Hoy, en cambio, la tendencia es converger hacia estándares comunes.
En el plano internacional, el Consejo de Normas Internacionales de Sostenibilidad (ISSB) publicó en 2023 las normas NIIF S1 y S2, vigentes desde 2024. La primera establece requisitos generales para revelar riesgos y oportunidades de sostenibilidad; la segunda se enfoca en el clima. Según la Fundación NIIF, más de 40 jurisdicciones han decidido usar estas normas o están dando pasos para introducirlas, entre ellas México (Fundación NIIF, 2026).
Asimismo, junto a ellas conviven otros marcos voluntarios de amplio uso, sobre todo para reportes de impacto dirigidos a distintos grupos de interés. Por eso muchas empresas combinan varios estándares en un mismo informe.
¿Cómo se aplican los criterios ASG en México?
México dio dos pasos que llevaron los criterios ASG al terreno obligatorio: uno desde la contabilidad y otro desde la regulación bursátil.
| Marco | Quién lo emite | A quién aplica | Desde cuándo |
|---|---|---|---|
| Normas de Información de Sostenibilidad (NIS A-1 y NIS B-1) | Consejo Mexicano de Normas de Información Financiera (CINIF) | Entidades que emiten estados financieros conforme a las NIF | Vigentes desde el 1 de enero de 2025 |
| Reporte anual de sostenibilidad con base en NIIF S1 y S2 | Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) | Emisoras de valores, con reglas graduales para entidades financieras | Obligatorio a partir del ejercicio 2025 |
Normas de Información de Sostenibilidad (NIS)
Las Normas de Información de Sostenibilidad incluyen 30 Indicadores Básicos de Sostenibilidad (IBSO), agrupados en temas ambientales, sociales y de gobernanza. Para aplicarlas, conviene seguir una guía para preparar un reporte NIS.
Reporte de sostenibilidad para emisoras
Las reglas para emisoras se publicaron en el Diario Oficial de la Federación el 28 de enero de 2025. Además, exigen un aseguramiento independiente gradual: limitado para el ejercicio 2026 y razonable para el ejercicio 2027.
¿Qué significan los criterios ASG para las pymes?
Aunque las normas se dirigen sobre todo a empresas grandes y emisoras, su efecto llega a toda la cadena. De hecho, las empresas obligadas a reportar necesitan datos de sus proveedores, por lo que muchas pymes ya reciben cuestionarios sobre emisiones, prácticas laborales o ética.
Para una pyme, el primer paso no es un reporte complejo. Basta con documentar sus prácticas, explicarlas a su personal y pedir evidencia a sus proveedores. Así, los criterios ASG se vuelven un diferenciador frente a clientes grandes y una puerta de acceso a financiamiento.
Los principios que guían la inversión ASG y ESG
Los Principios para la Inversión Responsable, lanzados en 2006 con respaldo de Naciones Unidas, son la referencia más extendida para los inversionistas. Sus seis compromisos son estos:
- Incorporar los factores ASG en el análisis de inversiones y en la toma de decisiones.
- Ser propietarios activos e integrar estos temas en las políticas de propiedad.
- Pedir a las empresas en las que se invierte información adecuada sobre temas ASG.
- Promover la aceptación y aplicación de los principios en el sector de la inversión.
- Colaborar para mejorar la eficacia en su aplicación.
- Informar sobre las actividades y el avance en su aplicación.
Cabe aclarar que estos principios no imponen exclusiones automáticas. En cambio, piden integrar los factores ASG de forma sistemática en todo el proceso de inversión.
Criterios ASG, RSE y sostenibilidad: en qué se diferencian
Aunque los tres conceptos están relacionados, no son sinónimos. La sostenibilidad es el objetivo amplio de desarrollarse sin comprometer el futuro. La responsabilidad social empresarial describe el compromiso voluntario de una empresa con sus impactos. Los criterios ASG, por su parte, son la forma de medir y comunicar ese desempeño con datos comparables.
Dicho de otro modo, la RSE responde a por qué y cómo actuar, mientras los criterios ASG responden a cómo se mide y se reporta. Las diferencias entre RSE, sostenibilidad y ESG se explican con más detalle en una guía propia.
Criterios ASG y cumplimiento normativo (compliance)
La gobernanza es el criterio que más se relaciona con el cumplimiento normativo, conocido como compliance. Incluye contar con permisos, licencias y concesiones en regla, prevenir el soborno y el lavado de dinero, y revisar que los proveedores cumplan la ley. Por eso, muchas empresas aplican auditorías y revisiones jurídicas a su cadena de suministro.
Una gobernanza débil tiene costos concretos: multas, clausuras, pérdida de acceso a crédito y daños a la reputación. En cambio, un sistema de cumplimiento sólido reduce esos riesgos y da confianza a inversionistas y socios comerciales.
Cabe señalar que no existe un parámetro único para medir el cumplimiento ASG. Por eso, las empresas suelen combinar órganos internos de seguimiento, auditorías externas y certificaciones reconocidas.
Críticas y límites de los criterios ASG
Sin embargo, los criterios ASG también enfrentan cuestionamientos. A continuación, los más frecuentes:
- Calificaciones divergentes: distintas agencias pueden evaluar a la misma empresa con resultados muy diferentes.
- Datos incompletos: muchas organizaciones todavía no miden todos sus impactos, sobre todo en la cadena de suministro.
- Riesgo de maquillaje: una buena calificación puede usarse para presentar como sostenible lo que no lo es, una forma de greenwashing.
- Polarización: en algunos países el enfoque ASG se volvió tema de debate político.
Precisamente por estas críticas, la tendencia regulatoria apunta a estándares comunes, datos verificables y aseguramiento independiente.
¿Cómo empezar a aplicar los criterios ASG en una empresa?
Para una empresa que comienza, lo recomendable es avanzar por etapas. En términos generales, esta es una ruta básica:
- Analizar la materialidad: definir qué temas ambientales, sociales y de gobernanza son relevantes para el negocio.
- Elegir indicadores: seleccionar pocos indicadores, medibles y alineados con los marcos aplicables.
- Medir la línea base: registrar el punto de partida para poder demostrar avances.
- Fijar metas: establecer objetivos concretos, con plazos y responsables.
- Asignar la gobernanza: definir quién supervisa estos temas, idealmente desde el consejo o la dirección.
- Reportar y verificar: publicar resultados con un marco reconocido y, cuando sea posible, con revisión externa.
Preguntas para autoevaluarse
Antes de empezar, también ayuda responder algunas preguntas por cada criterio:
- Ambiental: ¿qué emisiones, residuos y consumo de agua genera la operación, y cómo se reducirán año con año?
- Social: ¿cómo se relaciona la empresa con su comunidad, y hay equidad en salarios y oportunidades?
- Gobernanza: ¿la empresa cumple con todos sus permisos y obligaciones legales, y quién supervisa los temas ASG?
La agenda ASG, además, no es estática. Por ejemplo, la cadena de valor, la transparencia ante clientes y las finanzas verdes ganan peso cada año. Así lo muestran las tendencias de la gestión industrial en temas ASG y sostenibilidad. En el ámbito social, también crece la atención al bienestar y la salud de las personas trabajadoras.
Un lenguaje común para medir lo que antes no se medía
En síntesis, los criterios ASG transformaron la sostenibilidad en información que se puede medir, comparar y verificar. En México, las NIS y la regulación bursátil ya los convirtieron en obligación para buena parte de las empresas formales. Ahora, el reto es pasar del reporte al desempeño: que los indicadores no solo se publiquen, sino que guíen decisiones.
Fuentes
- Actualización del ISSB sobre jurisdicciones (Fundación NIIF, 2026)
- Emisoras en México y estándares internacionales de sostenibilidad (KPMG México)
- Promulgación de las Normas de Información de Sostenibilidad (Forvis Mazars México)
- Principios para la Inversión Responsable (PRI)
- Las actividades ASG se correlacionan con un mejor desempeño financiero (Bain & Company y EcoVadis, 2023)
- Publicación de las primeras normas del ISSB (EY)




