El Grupo Ecológico Sierra Gorda y el programa Carbono Biodiverso lograron que 47 empresas compensen sus emisiones a través del Sello Querétaro. Esta iniciativa protege más de 41 mil hectáreas de bosque y mejora la vida de las comunidades rurales de manera tangible.
QUERÉTARO, MÉXICO, 18 DE MARZO DE 2026. — Proteger el planeta dejó de ser una simple promesa corporativa para convertirse en una fuente de ingresos directos para quienes habitan y cuidan los ecosistemas. El Grupo Ecológico Sierra Gorda y la iniciativa Carbono Biodiverso marcaron un hito al agotar el inventario de predios inscritos para la compensación de emisiones, lo que demuestra un apetito real del sector empresarial por soluciones climáticas transparentes y locales.
El impacto del Sello Querétaro en las comunidades y el desarrollo rural
Asimismo, este modelo va mucho más allá de la simple captura de gases de efecto invernadero porque reconstruye la economía desde la raíz. En la actualidad, más de 161 propietarios privados, 10 ejidos y tres comunidades agrarias son los guardianes activos de estos bosques.
Por consiguiente, corporativos como Dalegip México, Hi-LEX Mexicana, COLEP, Exo-s Industrias, Aernnova Componentes México y Cartones Ponderosa se sumaron a la iniciativa. Estas organizaciones aprovecharon el esquema de la Secretaría de Desarrollo Sustentable del Gobierno del Estado de Querétaro, reduciendo su base gravable del impuesto ambiental hasta en un 20%.
De igual forma, el tejido social de la montaña respira una nueva realidad gracias a la diversificación productiva. Un testimonio de ello es la reciente apertura del Centro de Acopio Aroma Vivo en el municipio de Peñamiller, donde los habitantes extraen aceites y elaboran productos de cuidado personal con especies de la región, impactando positivamente la vida de más de 500 personas.
“Los certificados de reducción de huella de carbono no son créditos de carbono. Nuestros certificados son el resultado de una política pública y no se apegan a las reglas del mercado.”— Martha Isabel “Pati” Ruiz Corzo, Directora General del Grupo Ecológico Sierra Gorda.

Hacia la certificación EarthCheck y la expansión del modelo regenerativo
Por otra parte, la educación se mantiene como la columna vertebral para garantizar que este profundo cambio cultural no se pierda en las siguientes generaciones. El programa canaliza casi la mitad de sus recursos para formar a más de 10 mil estudiantes y mil 200 docentes, todo ello respaldado por una fuerte alianza con el Tecnológico de Monterrey.
Finalmente, la Reserva de la Biósfera Sierra Gorda camina a paso firme para convertirse en la primera área natural protegida del continente en obtener la codiciada certificación Plata como Destino Sostenible de la red EarthCheck. Tras casi cuatro décadas de esfuerzo ininterrumpido, la visión ahora es exportar esta fórmula participativa a otras zonas de México y demostrar que el cuidado ambiental es el mejor negocio para la vida.





