Grupo AlEn, a través de Fundación AlEn y su programa “Agua en mi Escuela”, ha instalado 90 sistemas de captación de lluvia en 10 estados de México. Esta iniciativa, en alianza con Cloralex e Isla Urbana, elimina el acarreo manual de agua y fortalece la igualdad de género al beneficiar directamente a miles de niñas y madres de familia.
CIUDAD DE MÉXICO, 24 DE MARZO DE 2026. — En el marco del Día Mundial del Agua, la brecha de desigualdad comienza a cerrarse desde los planteles educativos. Grupo AlEn ha puesto en marcha una estrategia integral donde el acceso al recurso hídrico se traduce en libertad y tiempo para el desarrollo académico. Antes de esta intervención, la realidad obligaba a niñas y madres a coordinar el suministro mediante pipas o transporte manual; hoy, la tecnología de captación pluvial permite que las escuelas sean espacios dignos donde el agua fluye como un motor de equidad social.
Fundación AlEn y Cloralex: Impacto hídrico con enfoque en igualdad de género
Asimismo, el programa ha logrado una capacidad de captación de 38,250 metros cúbicos, asegurando higiene y salud en cada aula. Por consiguiente, el liderazgo de las mujeres en la gestión de estos sistemas resulta fundamental para su sostenibilidad a largo plazo. De igual forma, marcas como Cloralex se suman a este esfuerzo para garantizar que el agua captada sea utilizada en entornos limpios, permitiendo que las estudiantes se desarrollen plenamente sin las barreras de la escasez.
“Nuestra meta es que el agua impulse la higiene, salud e igualdad en cada aula. Al fortalecer la infraestructura de captación, brindamos seguridad a las familias y contribuimos a que las niñas puedan desarrollarse plenamente”.— Mariel Jiménez, Directora de Sostenibilidad de Grupo AlEn.

Educación ambiental y corresponsabilidad en el entorno escolar
Por otra parte, la iniciativa incluye talleres de concientización que fomentan el uso responsable del recurso entre la comunidad estudiantil. Finalmente, Grupo AlEn reafirma su propósito de construir un mundo más limpio y sostenible para las familias mexicanas. En conclusión, el acceso al agua segura en las escuelas no es solo una mejora de infraestructura, sino una transformación real que permite a las nuevas generaciones de mujeres soñar con un futuro de mayores oportunidades.





