La alianza entre Fundación PepsiCo México y Comedor Santa María garantiza la operación del centro Ecatepec II durante 2026, asegurando alimentación y acompañamiento para más de 500 niñas y niños en situación de vulnerabilidad en el Estado de México.
La Fundación PepsiCo México formalizó un donativo de un millón de pesos destinado a fortalecer la seguridad alimentaria en Ecatepec. Esta iniciativa, enmarcada en el programa Hambre Cero, busca mitigar el rezago nutricional que afecta a familias en condiciones precarias.
ECATEPEC, ESTADO DE MÉXICO, 22 DE MAYO DE 2026. — La crisis alimentaria en zonas urbanas marginadas exige respuestas articuladas. Por ello, la Fundación PepsiCo México y Comedor Santa María han formalizado una colaboración estratégica para sostener las operaciones del centro Ecatepec II a lo largo de 2026. Este esfuerzo conjunto permite la continuidad de un espacio vital que, tras 14 años de servicio, ha servido casi un millón de comidas a menores que enfrentan carencias extremas en sus hogares.
Alianzas para la seguridad alimentaria en México
Asimismo, este apoyo financiero representa un paso decisivo dentro del programa Hambre Cero. Al proporcionar recursos constantes, la fundación no solo asegura el suministro diario de alimentos, sino que también respalda los procesos de formación humana que el comedor ofrece desde su fundación en 1995. De igual forma, la intervención responde a una necesidad urgente detectada en la zona, donde un alto porcentaje de familias reporta dificultades para cubrir los requerimientos nutricionales básicos.
“Esta colaboración con Comedor Santa María refleja cómo las alianzas entre iniciativa privada y organizaciones sociales pueden contribuir a impulsar el acceso a la alimentación y fortalecer el bienestar de niñas, niños y sus familias”.— Leonor Quiroz, Directora Senior de Comunicación Corporativa e Impacto Social de PepsiCo México.

Impacto social y visión a largo plazo
Finalmente, el compromiso de Fundación PepsiCo México se alinea con una trayectoria de inversión social que supera los 35 millones de dólares desde 2012, enfocándose en áreas de alto impacto como el desarrollo comunitario y la sostenibilidad. En conclusión, la sinergia con instituciones como Comedor Santa María subraya la importancia de integrar esfuerzos privados para garantizar que los derechos fundamentales de la infancia, como la nutrición adecuada, no se vean interrumpidos por el entorno socioeconómico.





