Consciencia obliga: La voluntad como privilegio

consciencia obliga la voluntad como privilegio
Doctorado en Innovación en Responsabilidad Social y Sostenibilidad

Consciencia obliga: La voluntad como privilegio: Hola, en donde quiera que te encuentres. Vamos por la segunda edición de este inspirador ejercicio de redacción.

Consciencia obliga: La voluntad como privilegio

Originalmente, esta sería una edición con un enfoque más técnico sobre ESG/ASG, pero varias personas me pidieron empezar por lo primero, y les tomé la palabra, sobretodo porque hace unos días leí a Antonio Vives en su blog (cumpetere)haciendo una reflexión entre si la Inversión Socialmente Responsable (ISR) y los aspectos Ambientales, Sociales y de Gobernanza (ASG-ESG por sus siglas en inglés), son lo mismo.

Si las diferencias están puestas en la semántica o en la técnica. Y aunque habría mucho que decir sobre ello, no te preocupes, por ahora no vamos a hablar de esto.La verdad es que quiero llevarte de la mano sobre estos temas, no solo a nivel técnico o de gestión empresarial, sino también a nivel conceptual-filosófico y de personas (desde mi propia reflexión y análisis). No olvides que en el fondo sigo siendo psicóloga.

Maestría en Responsabilidad Social

Una psicóloga que lleva toda su carrera profesional ejerciendo como asesora en sostenibilidad / ASG-ESG, usando cada herramienta de la psicología para conectar todo bajo un pensamiento híbrido (de lo cuál también hablaremos después). Pero como te decía, solo uso la referencia de Antonio Vives para resaltar que lo primero y más importante al hablar de ESG-ASG, ya sea a nivel de grandes inversiones o a nivel de operaciones de pequeñas empresas; no es la semántica, ni la técnica.

Lo más importante es: LA VOLUNTAD. ¡SÍ, LA VOLUNTAD!

Esta frase del libro The Future we choose, no podría ser más atinada. Llevo desde 1996 siendo voluntaria para diferentes causas sociales-ambientales, y desde 2008 como asesora para diferentes empresas en muy diversas industrias. Lo que más he aprendido es que ya sea que lo llames responsabilidad social, sostenibilidad, ASG-ESG, inversión responsable, desarrollo sustentable…no importa el concepto si de fondo no se finca la voluntad (y la consciencia) de actuar genuinamente a favor del bien común y de principios básicos como la igualdad, empatía, cuidado del medio ambiente.

No importan las etiquetas, no importan las certificaciones, multas o cambios en la regulación, si no cambiamos la mentalidad y la forma en la que gestionamos y evaluamos a las empresas, entonces seguiremos arrojando resultados incompletos, con acciones que solo responden al cumplimiento de un cuestionario o requerimiento de un tercero. Y, atención, no digo que todos esos factores que impulsan (obligan) a las empresas hacia el desarrollo sostenible están mal, o que no sean necesarios.

Solo no son lo único, ni lo más importante. Estamos en una época de transición y transformación de la consciencia y por ende, debemos usar todo lo que está a nuestro alcance para lograr este cambio de mentalidad. Transformar el sistema.

La voluntad es la progenie de lo divino, es superarnos a nosotros mismos y a nuestros deseos más primitivos en donde se encuentran el poder y el individualismo principalmente. La voluntad es firme y constante y nace de la consciencia a diferencia del deseo que es reactivo y cambia porque responde al ego.

Entonces, a manera de cierre de esta edición, el primer paso para avanzar en el entendimiento sobre lo que significa ESG-ASG y la forma en la que se materializa en una empresa/ proyecto, lo primero que te sugiero hacer es preguntarte en dónde está puesta tu voluntad para impulsar estas prácticas y cómo eso se alinea con tu propósito y el de tu empresa.

Si detectas que algo dentro de esto no está alineado, entonces prepárate para enfrentar el conflicto interno y externo en el que caerás cuando te veas involucrado/a en tomar decisiones como la de abrir una mina que será altamente rentable y productiva, pero en el inter tendrás que movilizar comunidades ubicadas en terrenos sagrados para ellos. Digo, solo por poner un ejemplo.

En fin, me despido, pero si algo de esto te llama la atención, te gusta o te interesa profundizar, por favor escríbeme y vamos alimentando la lista de temas que tengo para compartir y reflexionar contigo.

¡Nos leemos!

Maestría en Responsabilidad Social