La lucha contra la inseguridad alimentaria encontró un nuevo vehículo de concientización social, luego de que Zoé Water y la Red de Bancos de Alimentos de México (Red BAMX) concluyeran una campaña que llevó el mensaje de cero desperdicios a las manos de miles de consumidores.
CIUDAD DE MÉXICO, 26 DE FEBRERO DE 2026. — Detrás de cada producto en el anaquel puede existir un llamado a la acción. Para celebrar tres décadas de proteger el derecho fundamental a la nutrición, la Red BAMX y Zoé Water lanzaron campaña con una botella de edición especial que visibilizó el trabajo de los 59 Bancos de Alimentos del país, llevando esta causa directamente a los carritos de supermercado en cadenas como Walmart y HEB.
El poder de la empatía en las decisiones de compra
Asimismo, esta campaña de Zoé Water y Red BAMX trascendió la simple conmemoración corporativa para convertirse en un puente de empatía a gran escala. A lo largo de los últimos dos años, esta alianza logró que más de seis millones de envases incluyeran un código QR, invitando a la sociedad mexicana a reflexionar sobre la urgencia de erradicar el hambre desde sus propios hogares.
De igual forma, la reciente edición de aniversario, compuesta por 15,000 botellas, demostró que el punto de venta es un espacio vital para despertar la conciencia colectiva. Este esfuerzo acercó una problemática invisible a la vida diaria de las personas, recordando que pequeñas decisiones impulsan grandes transformaciones.
“Para la Red BAMX, la visibilidad es una herramienta de movilización. Cuando una marca con presencia nacional decide integrar nuestra causa en millones de productos, el mensaje trasciende y se convierte en conciencia colectiva.”— Mariana Jiménez, Directora General de la Red BAMX.

Agua y alimento: un salvavidas en tiempos de emergencia
Por otra parte, la colaboración humana de Zoé Water extiende un brazo solidario a las comunidades más vulnerables cuando más lo necesitan. La empresa se comprometió a suministrar agua embotellada y facilitar la instalación de sistemas de potabilización en zonas afectadas por desastres naturales.
Finalmente, garantizar el acceso al agua potable y la alimentación adecuada es defender la dignidad humana en su nivel más básico. En conclusión, esta historia de corresponsabilidad demuestra que el sector privado y las organizaciones civiles pueden unirse para proteger la vida en los momentos más críticos de México.





