El experto Raúl Asís Monforte González advierte sobre la fragilidad del sistema ante la doble crisis energética mundial. La transición energética hacia la sostenibilidad enfrenta la volatilidad de precios y una aceleración del calentamiento global sin precedentes.
MÉRIDA, 10 DE ABRIL DE 2026. — El panorama actual nos ha demostrado que la estabilidad que dábamos por sentada es, en realidad, un equilibrio muy frágil. En apenas cuatro años, hemos encadenado conflictos geopolíticos que han transformado radicalmente la transición energética en una carrera de obstáculos marcada por la incertidumbre económica y ambiental.
El impacto de las crisis geopolíticas en la seguridad energética global
Asimismo, el conflicto en Europa del Este y las recientes tensiones en Medio Oriente han provocado que el petróleo y el gas natural alcancen precios históricos. Por consiguiente, la dependencia de los combustibles fósiles se ha vuelto un riesgo financiero directo para las naciones.
De igual forma, estos eventos han forzado a las empresas a reconfigurar sus estrategias de sostenibilidad de manera abrupta. Por otra parte, la rapidez con la que se suceden estos eventos impide que los mercados se estabilicen, generando un entorno donde la planificación a largo plazo es cada vez más compleja.
“El futuro energético no solo será más limpio, sino también mucho más incierto; la resiliencia en los modelos de negocio será el verdadero activo estratégico”.— Raúl Asís Monforte González, Columnista y Experto en Sostenibilidad.
Economía y conciencia ambiental en la nueva era sostenible
Finalmente, el mercado de los vehículos eléctricos resurge no solo por conciencia ecológica, sino por la lógica del ahorro ante el costo de la gasolina. En conclusión, la humanidad debe decidir si construye una estructura sólida basada en la resiliencia o si seguirá a merced de los vaivenes del mercado.





