Latinoamérica lidera la creación de valor empresarial mediante programas de medio ambiente salud y seguridad. Según el estudio de EY, el 76% de las organizaciones regionales reporta beneficios comerciales tangibles, consolidando estas prácticas como un motor esencial para atraer inversión sostenible y fortalecer la resiliencia organizacional ante desafíos globales.
Latinoamérica lidera la creación de valor mediante estrategias de medio ambiente, salud y seguridad
En la actualidad, la gestión de medio ambiente salud y seguridad (EHS, por sus siglas en inglés) ha dejado de ser una simple casilla de verificación regulatoria para transformarse en el núcleo de la estrategia de negocio en América Latina. De acuerdo con el reciente EY Global EHS Maturity Study 2025, la región se ha posicionado a la vanguardia global en la generación de valor a partir de estas prácticas, superando incluso a mercados consolidados en Asia y Europa.
Esta evolución responde a una necesidad crítica de las empresas por diferenciarse en un entorno volátil. Al integrar criterios de sostenibilidad y protección al trabajador, las compañías no solo mitigan riesgos, sino que abren puertas a nuevos mercados que exigen estándares éticos y ambientales rigurosos. Por consiguiente, el enfoque ha pasado de evitar sanciones a construir una reputación sólida que garantice la viabilidad del negocio a largo plazo.
Latinoamérica a la cabeza en creación de valor
Los datos presentados por la firma EY revelan un panorama alentador para el continente. El 76% de las organizaciones en la región Américas afirma que sus programas de medio ambiente salud y seguridad han incrementado el valor comercial de sus compañías. Esta cifra es significativamente superior al 66% registrado en Asia-Pacífico y al 55% en la región de EMEIA (Europa, Medio Oriente, India y África).
Además de la rentabilidad directa, la eficiencia operativa se ha visto beneficiada a nivel global. Un 79% de las empresas reconoce mejoras en la productividad y una reducción drástica en los costos de mantenimiento gracias a la disminución de incidentes laborales. Este impacto positivo explica por qué el 78% de las compañías planea aumentar su presupuesto en esta área durante los próximos tres años, enfocándose principalmente en la sostenibilidad corporativa y el bienestar laboral.
La mirada de los inversionistas y la licencia social
Un factor determinante en este auge es el cambio de mentalidad en el sector financiero. El estudio destaca que el 83% de los líderes empresariales percibe un interés creciente de los inversionistas por aquellas organizaciones que demuestran una estrategia robusta en medio ambiente salud y seguridad. En un mundo donde el capital fluye hacia activos con menores riesgos reputacionales, el cumplimiento de estándares internacionales de sostenibilidad se vuelve obligatorio.
Por otra parte, la competitividad regional depende directamente de la capacidad de las empresas para mantener su licencia social de operación. Las comunidades locales y los consumidores son cada vez más críticos respecto al impacto ambiental y la seguridad de los empleados. En este sentido, contar con una gestión sólida permite a las empresas:
- Asegurar el acceso a fondos de inversión internacionales que priorizan criterios ESG (Ambientales, Sociales y de Gobernanza).
- Fortalecer la confianza con los grupos de interés y las comunidades locales.
- Cumplir con las exigencias de trazabilidad de las cadenas de suministro globales.
Tecnología y digitalización como motores de cambio
La transformación digital juega un papel protagónico en esta nueva era. Según el reporte, el 75% de las empresas a nivel mundial tiene previsto invertir en sistemas digitales especializados y el 71% planea adoptar analítica avanzada e inteligencia artificial. Estas herramientas permiten realizar una gestión de riesgos proactiva, anticipando posibles crisis antes de que ocurran.
Para América Latina, este avance tecnológico es vital. Al estar expuesta a constantes disrupciones económicas y climáticas, la adopción de nuevas tecnologías refuerza la resiliencia organizacional. De hecho, el 67% de las compañías consultadas ya ha experimentado beneficios directos al enfrentar escenarios de incertidumbre gracias a la preparación previa en materia de seguridad y salud laboral.
Hacia una transición energética justa y sostenible
Finalmente, la integración de estas prácticas es fundamental para acelerar la transición energética en el continente. Latinoamérica posee una riqueza natural inmensa, pero su aprovechamiento requiere de un equilibrio delicado entre el desarrollo económico y la protección de los ecosistemas. Las empresas que logren liderar en este ámbito serán las que definan el futuro económico de la región.
Como afirma Ruth Guevara, líder de Sostenibilidad en EY Latin America, el EHS se ha convertido en el nuevo lenguaje de la competitividad. Aquellas organizaciones que no asuman este compromiso no solo quedarán rezagadas en términos de innovación, sino que perderán la oportunidad de atraer el capital necesario para su crecimiento en la próxima década.





