Grupo Cotemar México
Fundación Alsea
IMPI
Artículos RSEArchivoLa utopía de la responsabilidad social

La utopía de la responsabilidad social

Última actualización:

Vivimos en la época de la globalización, a su vez, un momento histórico enmarcado en una serie de necesidades sociales provocadas por el individualismo humano, por la visión cortoplacista de las corporaciones, que al final impactan de retorno en lo colectivo. Ahí está la utopía de la Responsabilidad Social.

¿Qué quiere decir esto?

La idea no es, por lo menos en esta ocasión, filosofar sobre el tema, sino intentar comprender el papel que juega la esfera privada en este rompecabezas llamado sustentabilidad, bien común, desarrollo holístico, entre muchos otros conceptos que aparecen día a día.

Volviendo a la pregunta citada, les anticipo que no tengo una respuesta, sólo una serie de pensamientos que les comparto en aras de bosquejar, lo que podría ser una línea de reflexión. El objetivo de esta discusión sobre la utopía de la responsabilidad social no es construir un universo ideal entorno al concepto, sino comprender mejor el mundo en el que vivimos y a partir de ello dirigir una actuación equilibrada y congruente entre la realidad y la sustentabilidad.
Resultados imperfectos

Las empresas, como entes morales, al igual que las personas atraviesan por diversas etapas, desde la creación, pasando por la construcción de su personalidad, la consolidación, el fortalecimiento de los procesos y la trascendencia derivada de la innovación.

Caminar en este proceso en ningún caso es fácil, pues tanto las personas físicas como las personas morales somos imperfectas, tomamos decisiones con información limitada, con base en lo que conocemos y derivado de las expectativas concebidas bajo un prejuicio aprendido. Razonamos en el objetivo inmediato y en el mejor de los casos en los fines a mediano plazo, pensamos en nuestra responsabilidad, pero también en los “compromisos” adquiridos, deseamos ser catalizadores del beneficio social, pero también queremos ser reconocidos por nuestros grupos de interés más significativos. Entre más variables tenga una situación, más compleja será la toma de decisiones y por ende más imperfecto el resultado.

Te puede interesar:  Premio Fundación Vidanta 2019 para reducción de pobreza y desigualdad

Debemos dejar de pensarnos como seres perfectos, desprendernos de la competencia soberbia que se genera al interior de las empresas y repensar la forma en la que el sistema ha desvirtuado el fin último de las organizaciones, un sistema, cabe destacar, creado por las mismas personas.

La revolución que provoca un cambio en la visión, lleva la fuerza y la dirección de un caballo de carreras, no le importa si quien se suma es la competencia, con tal de cumplir el objetivo.

Abrirse al diálogo y al aprendizaje

Para los individuos, tanto como para las empresas, el diálogo, los espacios de escucha, el silencio, el fracaso, pero también los logros son importantes para el aprendizaje, sin ellos sería imposible atravesar por todas aquellas etapas que ya hemos mencionado y que propician la madurez de un sistema.

Nos conocemos a través del otro, las empresas se conocen mediante sus clientes, pues la reacción del otro, del consumidor, es una respuesta de lo que nuestro actuar propicia, de lo que la marca fomenta.

Hablamos de un espacio íntimo que se genera entre consumidor y marca, en donde la responsabilidad por la mejora es mutua. Y es aquí en donde la apertura al diálogo es fundamental, sólo aquellas empresas dispuestas a repensar su fin último dentro del sistema, son aquellas que permanecerán, pues esto significa desprenderse de una visión individualista para migrar a una gestión basada en la colectividad, en el diálogo. En la búsqueda de un desarrollo que no se ha dado por esta misma falta de diálogo y que al contrario ha involucionado, o ¿no?, ¿será que es la decadencia parte esencial del desarrollo?

Pertenencia y lealtad

La ironía de esta utopía está en que la globalización con todo y sus ventajas de interacción, comunicación, expansión, generación de competencia y movilidad; acrecienta la necesidad humana y/o corporativa de un actuar individual, local y hasta egoísta, en donde de alguna manera se intenta crear un sentido de pertenencia a algo o a alguien, brindar al consumidor el todo a pesar de todo con tal de ganarle a su competencia en la atracción y lealtad de sus consumidores. La sensación de inmensidad provocada por la globalización genera individualismo y la constricción de la visión al momento de tomar decisiones.

Te puede interesar:  ¿Cómo practican los Reyes Magos la Responsabilidad Social?

La Revolución

Sin haber profundizado sabemos que todo desarrollo debe atravesar por crisis. Ni las corporaciones, ni las personas conocen sus verdaderas capacidades hasta que el contexto les exige un cambio. En ese sentido cabe destacar a aquellas corporaciones que han decidido superarse y que están aprendiendo a utilizar la globalización a favor de un bien, convirtiéndolo en un diferenciador frente a la competencia.

NATURA, un ejemplo de valor

Al mencionar algunas empresas tenemos a NATURA, quien cuenta con una licencia social para liderar principalmente en el rubro de artículos cosméticos. Este título que se ha ganado de forma especial entre sus consumidoras, es debido a sus productos concebidos desde su origen como sustentables. Algunas de sus acciones son:

Repuestos Natura: Promueven el uso de repuestos elaborados progresivamente con materiales de menor impacto, renovables, como el plástico verde, material hecho de la caña, 100% reciclable y que reduce en un 97% la generación de residuos.

Natura Ekos: Modelo pionero en la forma de hacer negocios de una manera sostenible. Desarrollan productos manteniendo la selva de pie, en asociación con 25 comunidades rurales, involucrando a más de 2.800 familias. De esta forma, apoya el desarrollo social, el fortalecimiento de la economía y la sostenibilidad ambiental de estas comunidades. Una red en la que todo el mundo gana.

ALSEA y las pruebas superadas

Por otro lado está ALSEA, que en el 2008 fue puesta a prueba por el sistema económico, en ese momento sus acciones de responsabilidad social fueron prácticamente detenidas pues el modelo de negocio no estaba alineado a un modelo de sustentabilidad y esa falta de alineación en momentos de crisis cuesta mucho dinero.

Te puede interesar:  FUNO completa proyecto médico integral con impacto social

Pero el grupo ha trabajado en esa visión y como parte de sus programas sociales ha lanzado el Movimiento “Va por mi cuenta”, el cual es un esquema social respaldado por Fundación Alsea A.C. que se crea como respuesta a la desnutrición infantil.

La única pregunta que queda en el aire es ¿Qué pasará con este programa si se llega a presentar nuevamente una crisis?, ¿Estará esta acción alineada a los objetivos del negocio de ALSEA o sólo es un programa social propuesto por su Fundación?, ¿El hecho de ser un Movimiento con varios actores involucrados (empresa, tercer sector, gobierno, clientes, proveedores), implicará un mayor compromiso de todas las partes?, ¿En qué momento ALSEA decidirá sumar a su competencia a este Movimiento?

El objetivo de “Va por mi cuenta” es la operación de 10 Comedores para el 2017. Con esta iniciativa se busca garantizar que las y los niños en pobreza alimentaria de México tengan acceso a una buena alimentación.

En esta época de globalización debemos intentar comprender el papel que juega la esfera privada en este rompecabezas llamado sustentabilidad, bien común, desarrollo holístico, entre muchos otros conceptos.

Para reflexionar…

Cuando el sistema corporativo deje de pensar en la venta por la venta y las personas libremos la lucha por las necesidades básicas y el reconocimiento (ver pirámide de Maslow), entonces sólo así podremos, generar un diálogo e intercambio de ideas que a través de los sistemas y los entes morales, propicie el mayor bien común, sin llegar a ser éste nunca perfecto.

Fuente: Granito de Arena

Artículos

RSE, Sostenibilidad y ESG: en qué se diferencian y cómo se conectan

Confundir RSE, sostenibilidad y ESG es muy común, aunque cada concepto cumple una función distinta. Esta guía sencilla aclara qué significa cada uno, en qué se diferencian y por qué hoy funcionan como piezas de un mismo engranaje dentro de cualquier organización responsable.

Google Ad Grants: Qué es, requisitos y cómo obtenerlo para tu ONG

Google Ad Grants entrega a las organizaciones sin fines de lucro hasta 10,000 dólares mensuales en publicidad de búsqueda sin costo. Entender sus requisitos, el proceso de activación y las buenas prácticas marca la diferencia entre una cuenta que crece y una que termina desactivada.

El valor oculto de los bosques tropicales como generadores de lluvia

Los bosques tropicales no solo almacenan carbono, sino que son inmensos generadores de lluvia esenciales para la agricultura. Su capacidad para producir humedad sostiene cultivos a miles de kilómetros de distancia, convirtiendo su conservación en una necesidad económica crucial para evitar sequías devastadoras.

La huella ambiental del Mundial de fútbol: ¿por qué crece cada edición?

Cada Copa del Mundo deja una marca que no aparece en el marcador: millones de toneladas de CO₂. Entender de dónde salen esas emisiones, cómo han crecido edición tras edición y qué pesa más ayuda a mirar el fútbol con ojos de sostenibilidad.

Ejemplos de Economía Circular: 30 casos reales para entender el modelo

Los ejemplos de economía circular muestran cómo extender la vida de productos y materiales: reúso, reciclaje, reparación, rediseño y servitización. Aparecen en el hogar, las empresas y la industria. El modelo ya emplea a más de 120 millones de personas en el mundo, según la OIT.
Editorial RSyS
Editorial RSyS
Somos una plataforma de comunicación y difusión de la RSE y Sustentabilidad, que ofrece servicios de asesoría y consultoría en temas afines para el sector social, educativo y empresarial.

UNESCO y Tala México impulsan autonomía económica de maestras totonacas

UNESCO y Tala México capacitan a maestras del Centro de las Artes Indígenas en Papantla para fortalecer la gestión financiera de sus Casas-Escuelas, diversificar sus ingresos a través del turismo comunitario y garantizar la transmisión sostenible del patrimonio cultural totonaco con perspectiva de género.

L’Oréal Groupe presenta su valor económico, social y ambiental en México y América Latina

Grupo L'Oréal expuso en un encuentro público las cifras de su impacto económico, social y ambiental en México y América Latina, junto con el Decálogo de la esencialidad de la belleza. Este documento, el decálogo, ordena en diez pilares el argumento de que el cuidado personal tiene efectos medibles en empleo, salud pública, cultura y medio ambiente.

El reglamento de economía circular sigue sin publicarse

El Reglamento de la Ley General de Economía Circular debía publicarse el 19 de julio de 2026 y todavía no aparece en el Diario Oficial de la Federación. Por lo tanto, acumula 51 días naturales de retraso. Sin ese documento, las empresas obligadas no saben cómo cumplir la ley.