Grupo Cotemar México
Tetra Pak
Cemefi
Artículos RSEOpinión RSELa empresa del siglo XXI

La empresa del siglo XXI

Última actualización:

En una forma tal vez imperceptible pero de manera paulatina la empresa ha venido cambiando tanto en su concepto como en su percepción, una entidad muy diferente a como era percibida en el pasado siglo XX, y que tiene un papel significativo al menos para el presente y en el futuro.

Recordemos que desde sus inicios hasta al menos la década de los setenta su papel principal fue visto eminentemente económico, la producción de bienes o servicios tenía como finalidad principal el generar riqueza y siendo esta únicamente para los socios o accionistas; al respecto vale recordar la ya convertida en un ícono o símbolo la aseveración de Milton Friedman, cuando sentenció que la responsabilidad social de la empresa era el generar utilidad para los propietarios de la empresa. Expresión que fue considerada por muchos, como la culmine de la razón de la empresa.

Sin embargo, el concepto empresa vino transformándose viéndose esto inicialmente en cuanto a su relación con el personal. Baste recordar que durante muchos años el área encargada del personal se denominaba como “recursos humanos”, lo cual como se dijo después, se equiparaba al ser humano como un recurso más, o un factor adicional de los factores de la producción.

Posteriormente, queriéndole dar un estatus diferente y que lo separa de los mencionados factores de producción, a esta área se le comenzó a llamar “departamento de personal”, es decir, la gente que trabaja en las empresas son personas con todo lo que ello implica, entrando en su atención la ahora conocida como sicología laboral; entendiendo además que esta persona tiene derechos, objetivos y metas personales, que busca lograrlos dentro de la empresa.

Te puede interesar:  Innovación y emprendimiento social al servicio de pequeños productores

Así llegamos ahora al departamento de capital humano. En al menos los pasados cincuenta años se pasó de ser un recurso a convertirse en capital, pero teniendo siempre una connotación económica. Pero en la actualidad al menos desde el pasado reciente, se ha venido entendiendo que esta capital además de requerir un ingreso monetario, necesita ser visto como una persona en todas sus dimensiones, viéndose que esa responsabilidad social que se consideraba solamente para los accionistas debe ser también para quienes trabajan en ella; luego entonces la empresa no solamente es una entidad productora de bienes y servicios, sino vista más ampliamente, es un centro social en el que acuden las personas y que conviven para realizar actividades para generar un bien o servicio.

Pero esa misma empresa, es el objetivo de cualquier estudiante que busca en ella la forma de realizarse como ser humano y como profesionista, y que en alguna forma también es ya una escuela que entrena y capacita a quienes laboran en ella.

Y en una dimensión más amplia, esa misma empresa tiene ahora la obligación de ayudar a crear una mejor sociedad, tanto en los bienes que produzca, como en su quehacer y relación con la sociedad, tiene entonces una responsabilidad social que considera lo ecológico y la sustentable, y esto es porque su crecimiento y desarrollo se lo debe a la sociedad en general.

Esta es la empresa del siglo XXI.

Seguiremos platicando …

Autor: Antonio Tamayo Neyra
http://ecologiasocial.com.mx/

Artículos

La confianza digital como motor de la estrategia de marketing en 2026

En 2026, la confianza digital se ha consolidado como el activo más valioso para las empresas que buscan una personalización efectiva. La ética de datos y la transparencia en el uso de la información son ahora los pilares que definen la reputación corporativa y el éxito en la conversión de clientes.

12 Ejemplos de Sostenibilidad: Casos reales que Sí Funcionan

Los ejemplos de sostenibilidad son acciones concretas que equilibran economía, ambiente y bienestar social. Aparecen en la energía, las empresas, las ciudades, la alimentación y el hogar. En 2024 las renovables sumaron 585 GW nuevos, según IRENA, el mayor salto anual desde el año 2000.

5 claves para comunicar el impacto en la biodiversidad con transparencia

En un contexto de acelerada pérdida de la naturaleza, medir y comunicar el impacto en la biodiversidad se ha convertido en una exigencia ineludible para las empresas que buscan mantener su viabilidad, atraer inversión responsable y evitar riesgos regulatorios a largo plazo.

8 tendencias de sustentabilidad que marcaron la agenda de México en 2025

Conoce las 8 tendencias de sustentabilidad México 2025 permite entender las prioridades de la población, desde la gestión crítica del agua hasta la economía circular.

Ejemplos de Economía Circular: 30 casos reales para entender el modelo

Los ejemplos de economía circular muestran cómo extender la vida de productos y materiales: reúso, reciclaje, reparación, rediseño y servitización. Aparecen en el hogar, las empresas y la industria. El modelo ya emplea a más de 120 millones de personas en el mundo, según la OIT.
Editorial RSyS
Editorial RSyS
Somos una plataforma de comunicación y difusión de la RSE y Sustentabilidad, que ofrece servicios de asesoría y consultoría en temas afines para el sector social, educativo y empresarial.

RSE, Sostenibilidad y ESG: en qué se diferencian y cómo se conectan

Confundir RSE, sostenibilidad y ESG es muy común, aunque cada concepto cumple una función distinta. Esta guía sencilla aclara qué significa cada uno, en qué se diferencian y por qué hoy funcionan como piezas de un mismo engranaje dentro de cualquier organización responsable.

Los 3 Mundiales de México en indicadores sociales y económicos: qué hemos ganado y qué sigue en deuda

México llega a su tercer Mundial convertido en otro país: familias más pequeñas, más mujeres que estudian y trabajan, y una economía exportadora. Pero el marcador sigue abierto: brechas de género, inversión estancada y una política de cuidados aún pendiente.

La huella ambiental del Mundial de fútbol: ¿por qué crece cada edición?

Cada Copa del Mundo deja una marca que no aparece en el marcador: millones de toneladas de CO₂. Entender de dónde salen esas emisiones, cómo han crecido edición tras edición y qué pesa más ayuda a mirar el fútbol con ojos de sostenibilidad.