Grupo Cotemar México y los 4 pilares de la educación ambiental:
- A través del conocimiento, las aptitudes, las actitudes y la participación, Cotemar materializa la educación ambiental en toda la empresa mediante políticas, certificaciones, voluntariado y un estricto cumplimiento normativo.
- Con campañas como “Cero Unicel”, limpieza de playas y el respaldo de certificaciones como iQNet SR10 y la ISO 14001, la empresa impulsa una cultura ecológica genuina en cada uno de sus colaboradores.
Grupo Cotemar México y los 4 pilares de la educación ambiental
La educación ambiental es, sin duda, la herramienta más poderosa para asegurar nuestro futuro. De hecho, la UNESCO estima que si la enseñanza ambiental llegara al 16% de los estudiantes de secundaria en todo el mundo, se podrían evitar cerca de 19 gigatoneladas de dióxido de carbono para el año 2050.
Por nuestra parte, en México, el reto también es muy grande. La SEMARNAT señala que actualmente existe una participación mínima de la gente en acciones ambientales, las cuales son vitales para reducir nuestro impacto en el entorno.
Por lo anterior, empresas como Cotemar no se quedan solo en palabras o ideales, sino que conscientes de su responsabilidad, juegan un papel clave al llevar la teoría hacia acciones concretas con un enfoque ambiental sistémico.
Cotemar y los 4 pilares de la educación ambiental
Partiendo de las normas y a través de políticas claras, certificaciones y el trabajo voluntario, Cotemar pone en marcha los 4 pilares fundamentales de la educación ambiental. Su objetivo es proteger los ecosistemas, la biodiversidad y las comunidades. Con ello, la empresa demuestra que la industria energética también puede ser un actor clave para lograr una cultura ecológica.
Pilar 1: Fundamentos ecológicos de Cotemar (conocimientos)
El primer paso para cuidar eficazmente el entorno es entenderlo profundamente. Por ello, en Cotemar aplican el pilar del conocimiento, asegurándose de que sus colaboradores comprendan cómo funcionan los ecosistemas donde trabajan, especialmente los mares, playas, manglares y humedales.
No se trata solo de operar plataformas e instalaciones, sino de saber que conviven con especies importantes como la tortuga marina, las iguanas y diversos mamíferos. Gracias a esto, los colaboradores del grupo comprenden que sus operaciones son parte de un sistema vivo que deben respetar, proteger y preservar.
Pilar 2: Concienciación conceptual en Cotemar (actitudes)
El conocimiento lleva naturalmente al segundo pilar de la conciencia. Para lograrlo, Cotemar ha lanzado campañas internas, como la Semana Ambiental, diseñadas para cambiar hábitos y fomentar una actitud ambientalmente responsable. Por ejemplo, en la empresa tienen iniciativas como cero unicel, cuidado del agua y promueven la separación correcta de basura.
Así, logran que el personal no solo siga las reglas por obligación, sino que desarrolle una voluntad genuina de cuidar su entorno y los espacios de trabajo. De esta forma, fomentan una actitud de respeto diario que se traslada también a la comunidad, empezando por sus propios hogares.
Pilar 3: Investigación y evaluación de Cotemar (aptitudes)
Superando el conocimiento y la conciencia, llegamos al tercer pilar de la evaluación. Y es justo aquí donde Cotemar pone la ingeniería y su experiencia al servicio del planeta. En la empresa no adivinan, sino que miden. Mediante su Sistema de Gestión Ambiental, la recertificación en iQNet SR10 y la norma ISO 14001, la empresa tiene la autoridad y capacidad técnica para guiar, medir y mejorar sus impactos.
Con lo anterior como base, analizan riesgos y monitorean sus emisiones constantemente, incluyendo las de su cadena de valor (Alcance 3). Debido a ello, pueden diseñar soluciones ambiciosas y realistas, como sus planes para ahorrar energía en los buques, eficiencia energética en sus instalaciones y proyectos como Net Zero Emissions, asegurando que cada decisión operativa tenga un respaldo científico y sostenible.
Pilar 4: Capacidad de acción de Cotemar (participación)
Finalmente, todo este conocimiento aterriza en el cuarto pilar de la acción. De nada sirve saber si no se hace nada al respecto. Grupo Cotemar México moviliza anualmente a cientos de personas a través de su programa de voluntariado “Voluntad Cotemar“ para dar soluciones directas a necesidades sociales y ambientales.
Estas acciones son tan visibles como eficaces: desde jornadas de limpieza de manglares para recuperar áreas verdes, hasta limpiezas masivas de playas donde retiran toneladas de basura. Asimismo, con su programa de conservación de tortugas marinas involucran a la comunidad, cerrando así el ciclo completo de la educación ambiental: aprender, valorar, medir y poner manos a la obra.
El compromiso de Cotemar para transformar el futuro
Grupo Cotemar México demuestra que la verdadera educación ambiental no se queda en las aulas ni en la teoría, sino que se vive a diario.
Al aplicar estos 4 pilares, la empresa transforma su compromiso y conocimiento en acciones que protegen los ecosistemas y la biodiversidad. Asimismo, con actividades de voluntariado, prueban que el sector energético funciona como un gran aliado de la comunidad y del medio ambiente.
De esta manera, la organización impulsa una cultura verde sólida con un enfoque sistémico, cambiando los hábitos desde la raíz y logrando que cada colaborador se convierta en un agente de cambio.
Finalmente, Cotemar confirma su liderazgo en el sector al respaldar la educación ambiental con políticas, certificaciones y cumplimiento, demostrando que operar con responsabilidad social y ambiental es el mejor camino para construir un México sostenible con comunidades resilientes.





