El GRI es el estándar de reporte de sostenibilidad más usado del mundo. Lo desarrolla la Global Reporting Initiative y se centra en los impactos de la empresa sobre la economía, el ambiente y las personas. Por eso es la referencia para informar con transparencia.
¿Qué es el GRI?
El GRI (Global Reporting Initiative) es una organización internacional independiente que creó los estándares de reporte de sostenibilidad más utilizados en el mundo. Estos estándares ayudan a las empresas a informar, de forma clara y comparable, sobre sus impactos económicos, ambientales y sociales ante todos sus grupos de interés.
¿Para qué sirven los estándares GRI?
Los estándares GRI tienen un fin claro. Ayudan a las empresas a contar, con orden y honestidad, cómo afecta su actividad al entorno. Por eso son tan populares. De hecho, miles de organizaciones en todo el mundo los usan para elaborar su reporte de sostenibilidad.
Su gran aporte es la comparabilidad. Gracias a un lenguaje común, resulta posible comparar a una empresa con otra. Además, facilitan el diálogo con los grupos de interés, que encuentran información clara y verificable.

La materialidad de impacto, su enfoque
El GRI mira la sostenibilidad desde un ángulo particular: el impacto. En otras palabras, se fija en cómo la empresa afecta a la economía, el ambiente y las personas. Este enfoque se conoce como materialidad de impacto.
Aquí está su principal diferencia con otros marcos. Mientras las NIIF S1 y S2 del ISSB miran el efecto de la sostenibilidad sobre las finanzas, el GRI mira el efecto de la empresa sobre el mundo. Por eso muchas organizaciones combinan ambos. Así, cubren la doble materialidad.

La estructura de los estándares GRI
Los estándares GRI se organizan en tres bloques. Primero, los universales, que aplican a todas las empresas y fijan las bases del reporte. Después, los sectoriales, pensados para industrias específicas. Por último, los temáticos, que abordan asuntos concretos en lo económico, lo ambiental y lo social. Así, cada empresa arma su reporte con las piezas que le corresponden.

GRI frente a otros marcos
El GRI no compite con los demás estándares. Más bien, se complementa con ellos. De hecho, trabaja para ser compatible con los ESRS europeos y con las normas del ISSB. Esta interoperabilidad evita duplicar esfuerzos. En la práctica, una empresa puede reportar bajo varios marcos partiendo de una sola base de datos.

El idioma común de la sostenibilidad
Durante más de dos décadas, el GRI ha sido el idioma común para reportar sostenibilidad. Su enfoque en los impactos lo volvió la referencia para empresas, inversionistas y sociedad. Aunque hoy conviven varios marcos, el GRI sigue siendo el punto de partida de la mayoría. Por eso, conocerlo es el primer paso para elaborar un reporte sólido y creíble. Forma parte, junto a otros estándares, de los marcos para crear reportes de sostenibilidad.





