El empoderamiento económico de las mujeres dejó de ser solo una consigna para convertirse en la verdadera palanca financiera de México. A través de un diálogo impulsado por el Consejo de la Comunicación, líderes empresariales demostraron que la equidad de género podría inyectar hasta 6.9 billones de pesos al desarrollo nacional para 2035.
CIUDAD DE MÉXICO, 26 DE FEBRERO DE 2026. — Detrás de cada cifra de crecimiento hay una historia de esfuerzo y liderazgo que merece ser contada. En el marco de la conmemoración por el Día Internacional de la Mujer, el Consejo de la Comunicación abrió un espacio de reflexión estratégica donde expertas coincidieron en que el futuro del país depende de la participación activa de las mexicanas en la toma de decisiones corporativas.
El reto de la formalidad y la conquista de la tecnología
Asimismo, la realidad actual muestra que el 37% de las empresas nacionales tienen rostro de mujer; sin embargo, más de un millón de ellas aún luchan desde la informalidad para sacar adelante a sus familias y proyectos. Esta radiografía, compartida por la Asociación Mexicana de Mujeres Jefas de Empresa (AMMJE), hace un llamado urgente a crear redes de mentoría y garantizar el acceso a un financiamiento digno.
Por otra parte, la industria necesita del talento femenino para asegurar su evolución. Voces directivas de marcas mexicanas innovadoras como Zacua advierten que la soberanía tecnológica y la reindustrialización del país solo serán posibles si las mujeres, que representan la mitad de la fuerza laboral, asumen un rol protagónico en la ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM).
“Cuando una mujer lidera, transforma su entorno. Tenemos que dar ejemplos claros y tangibles para que las niñas puedan ver que sí es posible, fomentando vocaciones científicas desde la infancia.”— Sonia Garza González, Presidenta de la AMMJE, y Nazareth Black, CEO de Zacua (en diálogo conjunto).

Inspirando a las próximas generaciones de líderes
Finalmente, las proyecciones del IMCO respaldan que incorporar a más mujeres en sectores estratégicos como la manufactura y la energía es una decisión inteligente que podría elevar el Producto Interno Bruto hasta en un 15% hacia el 2030. En conclusión, visibilizar historias de éxito permitirá que las niñas de hoy sepan que pueden ser las ingenieras y directoras del mañana, construyendo un mercado más humano y equitativo.





