Cemex y Hábitat para la Humanidad México trabajan en coordinación en el diseño del primer programa piloto para aquellas personas que están en la informalidad y que puedan acceder a una vivienda adecuada.
Martha Herrera, directora de Responsabilidad Social Corporativa y Centro Cemex-Tec para el Desarrollo de comunidades explicó que con todo el “expertis” con que cuenta Cemex y Hábitat para la Humanidad México incorporarán a microfinancieras, quienes ofrecerán productos crediticios, por ejemplo, para que las trabajadoras domésticas puedan tener recursos económicos y autoconstruir su vivienda.
Para este año la meta es beneficiar en Nuevo León a unas mil 500 personas, en total serían unos tres mil considerando a los estados de Oaxaca y Chiapas.
La directora de Responsabilidad Social de Cemex, y del Centro Cemex Tec para comunidades sostenibles informó que el proyecto está en una fase de diseño.
Y la intención es que el programa pueda iniciar en Nuevo León y replicarse hacia estados como Chiapas, Puebla y Oaxaca.
“La idea es capacitar a estas microfinancieras a que desarrolle productos financieros para la vivienda y que podamos pilotear este esquema aquí en Nuevo León”, añadió.
Herrera comentó que se habla de producción social de vivienda en comunidades vulnerables, o bien, para el segmento de población que no tiene trabajo o está en el segmento informal y que tiene un derecho a la vivienda pero que no tiene acceso al financiamiento ni la capacitación, indicó Herrera.
Mencionó que en Nuevo León y de acuerdo a indicadores de la Sedesol existe un 10 por ciento de la población que requiere de mejoramiento de su vivienda adecuada.
Cemex, dijo Martha Herrera, tiene una gama amplia de gestión social que incluye programas e iniciativas como Patrimonio Hoy, Construapoyo, Centros productivos de Autoempleo y el Programa Integral de Autoconstrucción, mediante las cuales se ha logrado el desarrollo de comunidades sustentables, el empoderamiento de la mujer y el desarrollo de capacidades en las personas, lo que ha permitido hasta la fecha generar un impacto positivo en un conjunto con 6.8 millones de mexicanos.
Aseguró que se han hecho algunas pruebas pero buscan cubrir un grupo más amplio, a través de un esquema donde intervenga el patrón, empleada doméstica, organizaciones de la sociedad civil y gobierno, de tal manera que su diseño permita un ahorro para que sirva de financiamiento, y que los recursos se usen para autoconstruir vivienda.
Expuso que todos estos proyectos están enfocados a la producción social de vivienda, es decir, que tiene que ver con autoconstrucción para el segmento de población que no tiene trabajo o trabajo informal, pero que tiene derecho a vivienda.
De hecho se ha visto que una vez que las familias logran una mejora en su vivienda y se dan cuenta que el ahorro lo puede hacer posible, después lo hacen hacia otros rubros como la salud y la educación.
Fuente: Milenio