Grupo Cotemar México
Fundación Helvex
Centro Earthna
Artículos RSEArchivoRSE y su discurso romántico

RSE y su discurso romántico

Última actualización:

A muchos enamorados de la responsabilidad social empresarial (RSE) todavía les cuesta trabajo aceptar que ésta es un buen negocio. Cuando se les pregunta qué tan rentables son las acciones de responsabilidad social, ellos se apresuran a sacudirle cualquier cariz económico.

Hasta parece que hablar de dinero no está permitido en presencia de la RSE. Como si su fin último pudiera pervertirse. Idealizan la RSE, y ese ideal –como cualquier otro– está muy lejos de cosas tan materiales como el dinero.

Y para justificar su amorío con la RSE idealizada, recurren a discursos plagados de romanticismo: “lo hacemos por una buena causa”, “buscamos regresarle a la sociedad algo de lo mucho que nos ha dado”, “no pensamos en ganar, sino en ayudar”.

Como si no se pudiera ganar y ayudar al mismo tiempo; como si hacer dinero fuera una causa que no cabe dentro de las “buenas”.

Con todo, pudiera pensarse que ese “romanticismo” es propio de empresas recién encandiladas con la RSE y que es sólo cuestión de tiempo para que trasciendan a etapas más sólidas de entendimiento.

Por desgracia esto no es así. Aquí un ejemplo: el promocional que Nacional Monte de Piedad difunde, tanto en medios masivos como en su página de internet, con motivo de los 240 años que cumple este mes.

El mensaje destacado del comercial es que ayudan a la gente: por un lado, con las tasas de interés más bajas en el mercado de empeños y, por el otro, apoyando a fundaciones y organizaciones con el dinero de los empeños.

Te puede interesar:  WWF, Fundación Vida Silvestre Argentina y Google presentan al jaguar en realidad aumentada

En cierto momento, se ve un hombre en un escritorio con papeles y haciendo cuentas: “pero esto no es negocio”, dice. “Por supuesto que no”, responde la voz en off y continúa explicando que la razón de ser de Monte de Piedad es “ayudar”.

Una vez más la idea es: No se puede ayudar a la gente y hacer negocio al mismo tiempo. Ambos fines no se entienden juntos y viven divorciados.

¿Por qué no aceptan que ayudar a la gente y obtener ganancias pueden ir de la mano? ¿Por qué no juntan “causas sociales” y “dinero” en la misma frase? ¿Por qué les da miedo decir que la RSE es un buen negocio?

Si bien el discurso romántico tiene su encanto (cualquiera quien se haya enamorado lo sabe), hay que preguntarnos qué tanto ayuda mantener idealizada a la RSE y sumergida en ese discurso, por tiempo indefinido.

Sea que esos románticos de la RSE realmente se crean sus palabras o bien que sólo estén “tirando verbo”, lo cierto es que continúan predicando esa fase de enamoramiento inicial.

Al discurso romántico (también es bien sabido) debe seguirle una fase más profunda de comunicación y entendimiento. No se trata tampoco de olvidarnos para siempre de las frases hechas, para todo hay su momento, pero tampoco debemos mantenerlas en el centro del mensaje o como la idea principal que define a la RSE.

Alejandra Aguilar – Coordinadora editorial de Promotora ACCSE, consultoría líder en responsabilidad social y desarrollo sustentable.
Únete: @accsemx y facebook.com/accsemx

Fuente: Mundo Ejecutivo

Artículos

30 Ejemplos de Responsabilidad Social en empresas, personas y comunidades

Los ejemplos de responsabilidad social son acciones concretas —de empresas, personas, gobiernos, escuelas y comunidades— que buscan el bienestar común y asumen el impacto de cada decisión. Van desde reducir emisiones de carbono hasta el voluntariado de barrio o el reciclaje diario. Hoy más de 17.000 empresas en 160 países asumen este compromiso a través del Pacto Mundial de la ONU (2024).

Claves para desechar pilas correctamente y proteger el medio ambiente

Estos dispositivos contienen metales pesados que, de no ser tratados adecuadamente, representan una amenaza crítica para la salud pública y la integridad de los ecosistemas locales.

Derechos Humanos: La guía esencial para entender y defender tus libertades

Los derechos humanos son fundamentales para el ejercicio de nuestra dignidad y libertad. Sin embargo, en un mundo donde las injusticias aún persisten, es esencial conocer y defender estos derechos. ¡Comencemos este viaje hacia la defensa de nuestras libertades!

Los 7 pilares para una gobernanza corporativa sólida

La gestión de la sostenibilidad corporativa experimenta un cambio de prioridades sin precedentes a nivel global. Los fallos éticos y de transparencia han superado a las urgencias ambientales como el principal factor de riesgo para la reputación de las organizaciones, transformando las exigencias del mercado.

RSE, Sostenibilidad y ESG: en qué se diferencian y cómo se conectan

Confundir RSE, sostenibilidad y ESG es muy común, aunque cada concepto cumple una función distinta. Esta guía sencilla aclara qué significa cada uno, en qué se diferencian y por qué hoy funcionan como piezas de un mismo engranaje dentro de cualquier organización responsable.
Editorial RSyS
Editorial RSyS
Somos una plataforma de comunicación y difusión de la RSE y Sustentabilidad, que ofrece servicios de asesoría y consultoría en temas afines para el sector social, educativo y empresarial.

Las empresas más sostenibles del mundo 2026

TIME y Statista publicaron la tercera edición del ranking de las empresas más sostenibles del mundo 2026: 750 compañías elegidas entre más de 5,800 de 43 países y evaluadas con más de 20 indicadores. Schneider Electric encabeza la lista por tercer año seguido. Solo 4 empresas mexicanas aparecen este año en el ranking.

Apotex financia proyectos de salud materna para mujeres tzotziles en Chiapas

Apotex Health Corp. selecciona a la organización mexicana Sanando Heridas A.C. para implementar un proyecto enfocado en la salud materna de casi mil mujeres de comunidades indígenas en Chiapas, consolidando su impacto social en el sureste de México.

SBTi: qué es, cómo fijar y validar una meta climática basada en ciencia

La SBTi, o Science Based Targets initiative, es la organización que define y valida las metas climáticas de las empresas con base en la ciencia. Fijar una meta validada da credibilidad y evita el greenwashing. El proceso tiene cinco pasos y puede tomar hasta dos años.