Grupo Cotemar México
Tetra Pak
Cemefi
Artículos RSEOpinión RSELa desigualdad social, una práctica común

La desigualdad social, una práctica común

Última actualización:

Es común hacer referencia a la desigualdad solamente en aspectos económicos, algo que de suyo es importante, pero también está inmersa dentro de la cultura organizacional, generando por ello barreras interpersonales en el trato diario dentro de misma empresa.

Recuerdo que hace tiempo conversando con el directivo de una importante organización, a propósito de cómo estaban manejando la filosofía de la calidad desde la perspectiva humana, me comentó que en sus relaciones profesionales internas entre todo el personal sin considerar su jerarquía en el organigrama, se le hablaba a todo el mundo por su nombre o su apellido.

Esto que fue establecido prácticamente como una política de trabajo, consideraba inclusive que en toda la correspondencia interna nunca se utilizaran los títulos académicos, oficialmente se usaba el primer apellido y nombre de las personas, nada más.

Esto mencionado que pudiera parece algo trivial para algunos, lo considero una clara muestra de terminar o reducir al menos las desigualdades entre todo el personal, por otro lado el dirigirse a la persona por su nombre de manera directa, se le está dando el reconocimiento como tal y su valor por sus conocimientos profesionales, dejando al margen sus estudios académicos.

No tengo nada en contra de los conocimientos o títulos académicos obtenidos, inclusive busco el promover el seguir estudiando y preparándose a mis alumnos, pero es importante reconocer que detrás de dichos reconocimientos se encuentra una persona que debe ser reconocida como tal.

Además, al menos en la cultura latinoamericana creo, se marca y se realza el título académico cuando se habla de alguien, más aún cuando son funcionarios públicos de elevada jerarquía. Esto que tal vez en sus inicios se señalaba para darle un reconocimiento público a quien era poseedor de un grado académico, se ha desvirtuado utilizándose para marcar las diferencias y con ello las desigualdades entre los empleados de alguna empresa.

Te puede interesar:  La transición a un mundo sin emisiones, ¿qué se necesita?

Lo anterior por lo que he visto, no sucede dentro de la cultura estadounidense, algo que me tocó vivir personalmente mientras trabajé en una empresa de ese origen. Se les llama a las personas por su nombre sin más, y no se le agregan sus méritos académicos.

Vale recordar que la Responsabilidad Social está basada en valores éticos, los cuales señalan el considerar a la persona como tal, valorarla inicialmente por su condición humana y dejando en un segundo lugar sus títulos. Claro que hay que reconocer a la persona por sus capacidades, conocimientos y experiencias, pero eso viene después y eso es una forma de distinguirlo.

Esto ya puede observarse en algunas organizaciones que inclusive están desapareciendo los organigramas tradicionales y con ello las jerarquías, buscando el trabajo en equipo en donde solamente hay un coordinador o facilitador. Todo implica considero, una reevaluación de la persona, donde no hay superiores ni subordinados, solamente responsables de alguna determinada función.

Estas formas de mencionar alguien inicialmente por sus grados y jerarquías que ya posiblemente son anacrónicas, seguramente provienen de los tiempos cuando se hablaba de la llamada “alta nobleza”, al mencionar a un rey se decían todos rangos y títulos para diferenciarlo del resto de los mortales e intrínsecamente diciendo que era superior y por lo tanto no es igual que todos los demás.

Espero que llegue un momento en que todos nos consideremos iguales por la sencilla razón que todos somos seres humanos, y sea el punto de partida de todas las relaciones interpersonales dentro de las organizaciones.

Seguiremos platicando…

Autor: Antonio Tamayo
Fuente: http://atamayon.blogspot.com

Te puede interesar:  Somos Mexicanos despierta un sentimiento de orgullo a nuestro país

Artículos

20 problemas sociales en México y su impacto en la población

Este análisis permite a ciudadanos y tomadores de decisiones comprender las barreras estructurales que limitan el bienestar colectivo y la calidad de vida en el territorio nacional.

Los 3 Mundiales de México en indicadores sociales y económicos: qué hemos ganado y qué sigue en deuda

México llega a su tercer Mundial convertido en otro país: familias más pequeñas, más mujeres que estudian y trabajan, y una economía exportadora. Pero el marcador sigue abierto: brechas de género, inversión estancada y una política de cuidados aún pendiente.

Ejemplos de lenguaje inclusivo: Consejos y guía práctica

Aplicar ejemplos de lenguaje inclusivo mejora nuestra convivencia diaria. Esta comunicación empática ayuda a evitar estereotipos y visibiliza la enorme diversidad social que nos rodea. Al utilizar este tipo de expresiones neutras y promover el trato igualitario, construimos entornos basados en el respeto, la tolerancia y la equidad plena.

5 claves para comunicar el impacto en la biodiversidad con transparencia

En un contexto de acelerada pérdida de la naturaleza, medir y comunicar el impacto en la biodiversidad se ha convertido en una exigencia ineludible para las empresas que buscan mantener su viabilidad, atraer inversión responsable y evitar riesgos regulatorios a largo plazo.

12 Ejemplos de Sostenibilidad: Casos reales que Sí Funcionan

Los ejemplos de sostenibilidad son acciones concretas que equilibran economía, ambiente y bienestar social. Aparecen en la energía, las empresas, las ciudades, la alimentación y el hogar. En 2024 las renovables sumaron 585 GW nuevos, según IRENA, el mayor salto anual desde el año 2000.
Editorial RSyS
Editorial RSyS
Somos una plataforma de comunicación y difusión de la RSE y Sustentabilidad, que ofrece servicios de asesoría y consultoría en temas afines para el sector social, educativo y empresarial.

Los 3 Mundiales de México en indicadores sociales y económicos: qué hemos ganado y qué sigue en deuda

México llega a su tercer Mundial convertido en otro país: familias más pequeñas, más mujeres que estudian y trabajan, y una economía exportadora. Pero el marcador sigue abierto: brechas de género, inversión estancada y una política de cuidados aún pendiente.

La huella ambiental del Mundial de fútbol: ¿por qué crece cada edición?

Cada Copa del Mundo deja una marca que no aparece en el marcador: millones de toneladas de CO₂. Entender de dónde salen esas emisiones, cómo han crecido edición tras edición y qué pesa más ayuda a mirar el fútbol con ojos de sostenibilidad.

Proteger la marca de la FIFA: una palanca de desarrollo, ética y sostenibilidad

Defender la marca de la FIFA no es solo un asunto legal: los ingresos que protege financian programas de desarrollo del fútbol en 211 países, garantizan condiciones éticas de producción y ponen sobre la mesa el verdadero reto de sostenibilidad de la entidad, su gobernanza.