Grupo Cotemar México
Ferrero de México
Grupo Bimbo
Artículos RSEArchivo¿Filantropía o Responsabilidad Social para ayudar?

¿Filantropía o Responsabilidad Social para ayudar?

Última actualización:

Ya sea a inicio o fin del año la mayor parte de la gente nos empieza a invadir un ánimo de apoyo solidario a diferentes causas. Algunos le llaman ‘caridad’, para otros es filantropía o un simple y llano deseo de ayudar a los demás.

Lo cierto es que la sociedad ha crecido y que de, alguna u otra forma, ha aprendido y sigue aprendiendo a vincular sus malestares con las causas, los actores, las regiones y los enfoques que promueven cambios estratégicos en las diversas dinámicas de convivencia.

Justo se trata de ‘convivir’: vivir en compañía de otro u otros. De estar conscientes de que somos diferentes y de que, en medio, de esas distintas ideas podemos encontrar un punto común de encuentro y de ganas de compartir.

Las empresas han llevado estas ideas de ‘ayuda a los que menos tienen’ a niveles aún más elaborados y de mayor profesionalización, buscando sobre todo la mejor manera de organizarse desde dentro para luego ir hacia el exterior y canalizar recursos –tanto en especie como en efectivo– a organizaciones de la sociedad civil ya constitutidas y particularmente enfocadas a proyectos y programas de asistencia comunitaria.

Pero no confundamos esta ‘responsabilidad social de las empresas‘ con el solo hecho de otorgar donaciones a organizaciones no gubernamentales o sumarse a campañas de caridad.

Hablamos de un enfoque mucho más profundo y de un compromiso mayor que, en la jerga del mundo de los negocios se asocia con el concepto de sustentabilidad. [En Europa el término utilizado es sostenibilidad, sin embargo el significado de ambos conceptos es el mismo].

“La caridad debe estimularse, no puede convertirse en el eje de un programa de responsabilidad social porque no impacta ni genera los mismos beneficios que otras iniciativas de sustentabilidad y responsabilidad corporativa“, define con acierto el estudio Responsabilidad social empresarial y sustentabilidad: Un enfoque de riesgo y valor para el siglo XXI, realizado por la consultora Deloitte.

Te puede interesar:  LTH promueve educación ambiental en la Semana Mundial del Agua

Dicho informe argumenta que las buenas intenciones son buenas, pero aportan poco valor, no para los beneficiarios, sino para los benefactores, porque son actividades dispersas y sin alcances a largo plazo.

¿Cuál es tu punto de vista? ¿Consideras que hay una diferencia importante y marcada entre caridad, filantropía, responsabilidad social y sustentabilidad corporativa?…

Ninguno es un tema nuevo, pero dependiendo del enfoque –y quizá hasta del país–, cada uno de estos conceptos se entiende diferente, con avances distintos y hasta con cierto grado de confusión.

En lo personal, me inclino un poco más por la sustentabilidad corporativa: una integración perfecta de los factores económicos, medioambientales y sociales en la estrategia y operaciones cotidianas de una empresa.

Creo que todas las acciones de una compañía deben generar buenos dividendos sin perjudicar a las comunidades ni al entorno, antes bien, mejorándolo.

Ejemplos de empresas que ya están tratando de transitar el camino de la sustentabilidad corporativa son Unilever, Puma, Nike, Nestlé, Natura, Grupo Modelo, General Motors, Walmart… entre muchas otras. Algunas de ellas además han convertido la misma sustentabilidad en una ventaja de posicionamiento y comunicación, volviéndose marcas con propósito.

Fuente: Alto Nivel

Artículos

Genera utilidades conociendo tu punto de equilibrio

El éxito de cualquier negocio o emprendimiento requiere una comprensión clara de sus finanzas básicas, especialmente el balance entre ingresos y gastos. Conocer el punto de equilibrio permite a los dueños de proyectos tomar decisiones estratégicas para garantizar la viabilidad y rentabilidad a largo plazo.

Google Ad Grants: Qué es, requisitos y cómo obtenerlo para tu ONG

Google Ad Grants entrega a las organizaciones sin fines de lucro hasta 10,000 dólares mensuales en publicidad de búsqueda sin costo. Entender sus requisitos, el proceso de activación y las buenas prácticas marca la diferencia entre una cuenta que crece y una que termina desactivada.

5 Estrategias clave para implementar un modelo de turismo regenerativo

La transformación hacia un modelo regenerativo permite a la industria turística no solo reducir su impacto, sino restaurar activamente los ecosistemas y comunidades locales.

7 principios de empoderamiento de la mujer para transformar las empresas

La adopción de marcos globales de equidad transforma radicalmente la cultura corporativa, demostrando que la inclusión es un motor de rentabilidad y sostenibilidad para los negocios.

5 claves para comunicar el impacto en la biodiversidad con transparencia

En un contexto de acelerada pérdida de la naturaleza, medir y comunicar el impacto en la biodiversidad se ha convertido en una exigencia ineludible para las empresas que buscan mantener su viabilidad, atraer inversión responsable y evitar riesgos regulatorios a largo plazo.
Editorial RSyS
Editorial RSyS
Somos una plataforma de comunicación y difusión de la RSE y Sustentabilidad, que ofrece servicios de asesoría y consultoría en temas afines para el sector social, educativo y empresarial.

Hidrógeno turquesa: qué es, cómo se produce y por qué es diferente

El hidrógeno turquesa se produce a partir de gas natural, pero mediante un proceso que genera carbono sólido en lugar de dióxido de carbono gaseoso. Así evita emisiones directas y da un subproducto aprovechable. Es una tecnología emergente que promete, aunque todavía está en desarrollo.

Hidrógeno azul: qué es, cómo se produce y si realmente es limpio

El hidrógeno azul se produce a partir de gas natural, igual que el gris, pero captura y almacena el dióxido de carbono que genera. Así reduce su huella ambiental. Se considera una solución puente hacia un hidrógeno totalmente limpio, aunque no está libre de críticas.

Hidrógeno gris: qué es, cómo se produce y por qué contamina

El hidrógeno gris es el más común y barato del mercado, pero también el más contaminante. Se produce a partir de gas natural mediante un proceso que libera grandes cantidades de dióxido de carbono. Hoy domina la industria, aunque las alternativas limpias buscan reemplazarlo.